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1644. Discutir con frecuencia puede ser letal
Investigadores
de la Universidad de Copenhagen, en Dinamarca, nos presentan otra buena razón
para evitar las peleas. De acuerdo con su estudio, publicado en Journal of
Epidemiology & Community Health, las disputas frecuentes con parejas,
parientes o vecinos pueden aumentar considerablemente el riesgo de muerte en
las personas en la mediana edad, especialmente en los hombres.
Desde hace
tiempo se sabe que las relaciones sanas y las redes sociales que ofrecen apoyo
contribuyen a una buena salud y un bienestar general. Esta vez, los científicos
se dieron a la tarea de averiguar si los factores de estrés inherentes a las
relaciones familiares y amistades tienen un impacto en el riesgo de muerte por
cualquier causa.
Encuestaron
a casi 10 mil hombres y mujeres, de 36 a 52 años de edad, acerca de sus
relaciones sociales diarias. Los partícipes formaban ya parte del "Estudio
longitudinal danés sobre el trabajo, el desempleo y la salud", por lo que
su información fue monitoreada desde el 2000 hasta finales del 2011.
Durante
este periodo de tiempo, 196 mujeres (4%) y 226 hombres (6%) fallecieron. Cerca
de la mitad de las muertes fueron provocadas por cáncer, el resto se atribuyó a
derrames cerebrales, accidentes, suicidio, enfermedades cardiacas y del hígado.
Alrededor de uno de cada 10 partícipes consideraban a su pareja o hijos una
causa constante de estrés, mientras que uno de cada 20 (6%) y un 2% adicional
disputaba con sus familiares, vecinos y amigos.
Tras tomar
en cuenta otros factores influenciales como el género, estado civil, clase
social y síntomas depresivos, los científicos encontraron que las discusiones y
conflictos frecuentes con cualquier persona dentro del círculo social (ya sea
pareja, hijos, vecinos o amigos), duplican o triplican el riesgo de morir por
cualquier causa en comparación con quienes raramente pelean.
Curiosamente,
los hombres se mostraron más vulnerables al estrés generado por sus parejas.
Los autores del estudio admiten que la personalidad puede jugar un papel
importante en cómo las personas perciben, generan y responden al estrés, por lo
que podría influir en su longevidad. Concluyen que las habilidades en el manejo
de conflictos ayudan a evitar las muertes prematuras asociadas al estrés
causado por las relaciones sociales.
MuyInteresanrte.com.mx. México, 17/10/14
1610. Diagnóstico y Resolución de Conflictos
Tengo una
hija que es psiquiatra y que se ha especializado en Diagnóstico y Resolución de
Conflictos en una Universidad del estado de Texas. El libro de texto esta
escrito por la profesora Lauri S. Coltri de la Universidad de Maryland y mi
hija Erika me hizo favor de obsequiármelo.
El
contenido de este libro es el siguiente: Primeramente hay que entender o
describir el conflicto. El segundo paso es encontrar la fuente o la raíz del
conflicto. El tercer paso es determinar o analizar el interés de los distintos
participantes. El cuarto paso es diagnosticar el conflicto y determinar si es
destructivo o constructivo.
El quinto
paso es determinar el grado de confianza entre los participantes y la necesidad
de incrementar la confianza entre ellos y posteriormente formular una
estrategia que mantenga esta confianza.
El sexto
paso es calibrar los obstáculos ocultos para la resolución del conflicto. El
séptimo paso es aprender los distintos estilos que utilizan los participantes
para discutir o negociar la disputa. Finalmente hay que determinar cómo cada
participante en la negociación de la disputa, considera alternativas para
llegar a un acuerdo y estimar la diversidad para trabajar en la solución del
conflicto.
Todo esto
requiere creatividad y mucha reflexión para encontrar el fondo del conflicto y
ser capaces de tomar acciones para resolver esta situación. Si nosotros
aplicáramos los conocimientos y habilidades que utilizan actualmente las
grandes corporaciones para competir globalmente, podríamos darle un giro interesante
a esta metodología. Por ejemplo: Para encontrar la raíz del problema en la
industria manufacturera se aplica la técnica de los cinco ¿por qué? Si se tiene
un problema y se pregunta ¿por qué sucede esto?, se encuentra una respuesta
basada en los conocimientos y experiencias de los que hacen el diagnóstico. Una
vez encontrada una primera respuesta, se vuelve a preguntar ¿por qué? Y se
encuentra otra respuesta más acertada. Se continúa este proceso hasta llegar a
los cinco ¿por qué? Y es muy probable que se haya logrado conocer la raíz del
problema.
Por otra
parte, en los conflictos para formar equipos de trabajo, el problema radica en
que cada persona tiene valores diferentes y se utilizan técnicas que se aplican
para homogenizar valores. Entre estas técnicas está el método TKJ de Shigeru
Kobayashi, a quien tuve oportunidad de conocer en persona y recibir un
entrenamiento por parte de él. Este método permite llegar a un “consenso
general del grupo” para la toma de decisiones y formar equipos de trabajo
compactos. Otro factor importante son los conceptos de sociología. Una
sociedad, por más pequeña que sea, tiene que tener siempre objetivos comunes
para integrarse como sociedad, además de que cada persona conserve sus
objetivos personales. Cuando no se tienen objetivos comunes, la sociedad se
desintegra. Un ejemplo sencillo es el matrimonio. Cuando se analiza un
conflicto, ¡qué importante es conocer los objetivos que ambos participantes
quieren lograr! En los problemas de las empresas, las familias y todo lo que
constituye la microsociedad, se pueden encontrar soluciones a los problemas
técnicos y financieros, pero los problemas humanos son los más difíciles de
resolver.
“Pensar es
como vivir dos veces” Cicerón
Abel Jaime
Navarro. Razón.com.mx. México, Distrito Federal, 08/06/15
1337. Conflictos comunitarios
Querétaro, Querétaro. Las fuentes que originan los conflictos
son diversas; van desde aquéllos que involucran choques por cuestiones tales
como lo que queremos, en lo que creemos, sin duda también es fuente de
discrepancia el ejercicio de un derecho. Aunque como ya lo hemos señalado en
varias ocasiones, también son muchos los problemas que están relacionados con
una mala o sesgada comunicación entre las partes.
Ser parte de una sociedad nos expone potencialmente a una
cantidad innumerable de embrollos, mismos que son ya tan cotidianos que en
ocasiones se convierten en invisibles sobre todo para quien los provoca. Son
inconvenientes que nacen en el nivel primario de nuestras relaciones con los
demás: desde lidiar con alguien que tira la basura en la calle, con el vecino
ruidoso festejando que la Selección Nacional ya está en Brasil 2014, a altas
horas de la noche; o ver con impotencia que no separan la basura en la colonia
o en el condominio; y qué decir del problema que generan las mascotas al salir
a la colonia sin la supervisión adecuada.
Todo esto pareciera muy simple y muy vano, pero no lo es tanto
para quien lo padece, pues lo vive a diario. La cotidianeidad se vuelve
cómplice para quienes provocamos esas “pequeñas” molestias, pues incluso podría
decirse que lo hacemos sin darnos cuenta de las afectaciones que causamos en
los demás.
La familia: núcleo integrante de nuestra sociedad contemporánea
y que al mismo tiempo es catalogado como catalizador y condicionante
importantísimo del comportamiento humano en comunidad es también tema el día de
hoy. Ya lo han dicho muchos estudiosos: si queremos explicar la situación en
que se encuentra la sociedad, echemos un vistazo a sus relaciones familiares.
De ahí que sea imperioso también asomarnos a ver lo que pasa de la puerta de
nuestras casas hacia dentro.
Al día de hoy, diversos autores conciben a la familia como ese
conjunto de miembros que interactúan de manera frecuente integrado por las
relaciones entre los esposos —si los hay—; también hablamos de los roles de
padres en su función formadora con los hijos; el rol fraternal el cual
involucra las relaciones hermanos-hermanas. Sin olvidar las relaciones entre la
familia ampliada e intergeneracional donde conviven ideas y conceptos de
distintas épocas (abuelos y nietos) al interior del núcleo.
Esa familia en la medida que logre vincularse afectivamente
entre sus miembros y cada uno asumiendo su rol, se convierten en una gran
riqueza formativa para el sujeto en su desarrollo pleno. Este círculo familiar
no debe perderse por falta de comunicación; por el contrario debiera
incentivarse el diálogo y la comprensión mutua en un clima de plena confianza.
Bajo reglas de convivencia bien establecidas desde la niñez y la
adolescencia, aumentan las posibilidades de convertirnos en buenos ciudadanos;
las probabilidades de destruirnos disminuyen. Y en contrario sentido: la crisis
de la familia es la crisis de la sociedad.
Los tres ámbitos de gobierno, como nunca antes deben ser
precursores de fomentar el diálogo entre las familias y vecinos en conflicto:
los malos entendidos pueden resolverse con la ayuda de un tercero llamado
mediador que apoye a las partes a eliminar el problema y salvar la relación
entre los vecinos o los familiares en pugna. Hoy es cada vez más recurrente ver
a los gobiernos municipales generando políticas públicas que buscan impactar en
la resolución de estos problemas que parecieran “domésticos”. Al ser atendidos
y resueltos a tiempo se evita polarizar el conflicto, no habiendo más remedio
que llevarlo ante un Ministerio Público o ante un juez.
Una de las estrategias planteadas a nivel nacional es la
formación de Centros de mediación comunitaria, la capacitación y formación de
los integrantes de la comunidad en el marco de la cultura de la paz y en la
construcción de ciudadanía. La eficacia de estas acciones gubernamentales, sin
duda, será un paliativo para que #DialogANDO logremos la paz que tanto anhelamos.
Arturo Molina Zamora. Director General ArtMol Consultores y
Servicios
Arturo Molina Zamora. El Universal Querétaro.mx 21/11/13
http://www.eluniversalqueretaro.mx/content/conflictos-comunitarios
1295. ¿Somos menos valiosos por albergar emociones negativas?
Consejos para manejar las emociones negativas
Madrid, España. Muchas personas se hallan interesadas en
descubrir cuáles son los resortes psíquicos a pulsar para manejar las emociones
negativas, que por otro lado todos albergamos y que nos hacen sufrir,
desencadenando a su vez actuaciones inapropiadas que provocan un mayor
sufrimiento.
La existencia de sentimientos negativos o displacenteros será
una constante inevitable a lo largo de nuestra vida. Aparecerán en relación con
los conflictos relacionales que generan la convivencia o con las dificultades y
frustraciones a las que nos somete nuestro propio crecimiento o nuestras
limitaciones humanas. Saber manejarlos de forma constructiva supone un reto
madurativo y no hay que desesperarse, nos puede llevar tiempo.
¿Qué dicen estas emociones de nosotros mismos?
Pongamos ejemplos que nos ayuden a comprender mejor: ¿Si no
sintiera culpa, cómo sabría que he herido a alguien? ¿Si siento celos acaso no
habla también de mi inseguridad personal o de mis deseos más ocultos? ¿Me
frustro cuando algo me es difícil o no tengo lo que quiero?
Estableceremos como un primer paso esencial identificarlos y
después reconocerlos abiertamente. Todos contamos con básicas señales
emergentes como el malestar subjetivo que nos indica que algo no va bien.
Pensemos que esto resulta extraordinariamente útil porque aportan información necesaria y valiosa de nuestro
ser, de nosotros mismos. Educan, permiten evolucionar y generan aprendizaje.
Acogerlos, ser honestos y mirarnos de frente es una manera de
aumentar nuestro valor y nuestra estima personal. Evitar expulsarlos de nuestra
conciencia o bloquear su expresión misma conlleva darnos este mensaje
esperanzador:
“No somos menos valiosos o menos maduros cuando experimentamos
esos sentimientos”.
Dorothy Corkille Briggs, una terapeuta estadounidense muy
experimentada nos dice que los sentimientos negativos que se expresan y aceptan
pierden su poder destructivo.
Argumenta que muchas de las actuaciones terapéuticas deberán ir
encaminadas en ese sentido, estableciendo los siguientes pasos fundamentales.
Identificación de las emociones negativas
Este primer paso entronca con una demanda que dependerá en gran
parte del conocimiento del mundo interior que cada uno posea. A mayor
conocimiento personal de nosotros mismos más fácil resultará la tarea.
En esta fase nos podemos encontrar con el siguiente obstáculo:
¿Qué pasa cuándo no somos conscientes de nuestros afectos
negativos y por lo tanto no podemos ponerlos en palabras ni generar
pensamientos o soluciones más adaptativas?
Como mencionábamos más arriba dado que este primer punto es
fundamental, si no lo resolvemos difícilmente avanzaremos hacia otras
posiciones.
Sería conveniente empezar un proceso psicoterapéutico que le
ayude en la tarea de verse a sí mismo bien cuando estos afectos inconscientes
le generan sufrimiento o actuaciones destructivas, bien cuando aparezca
sintomatología psicosomática. La introspección personal no es suficiente.
¿Por qué se realiza esta recomendación y cómo le ayudaría un
terapeuta en este estadio?
Si bien es cierto que cada uno de nosotros albergamos una
conciencia cierta de muchos de nuestros sentimientos, existen otros que se
ubican en nuestro inconsciente y que, como la propia palabra indica, serían
aquellos que no resultan fácilmente accesibles a nuestra conciencia personal.
Un terapeuta podrá ayudarle mucho a conocer las partes escindidas, ajenas a la
misma.
Alivio de las emociones negativas y tensiones psíquicas
Cuando la intensidad del afecto es elevada decir a una persona
que se calme no parece surtir mucho efecto. Los psicólogos conocen muy bien que
una de las formas más rápidas de liberarse de las emociones negativas consiste
en alentar su expresión. Saben que los sentimientos negativos que se expresan y
aceptan pierden su poder destructivo.
Sólo habría que ayudar a encontrar la manera adecuada de
llevarlo a cabo para cada persona. Dado que la expresión de los sentimientos
descarga la energía emocional, se puede recomendar en estos casos emplear
mediadores como hacer deporte, una acción física vigorosa, el baile, el teatro,
la música o las palabras, la arcilla, la pintura… de esta manera, se alivia la
energía envuelta en la emoción. Cada persona deberá descubrir cuál es la manera
o maneras más adecuadas para ella. Llevando a cabo estas acciones estamos
ofreciendo una vía de expresión fundamental con sus emociones y una reducción
de la tensión psíquica.
Aceptación de las mismas
Es clave relacionar la expresión física del afecto con lo que le
sucede emocionalmente al individuo y buscar herramientas para abrir un camino
de acceso al mundo interno subjetivo. El terapeuta se erigirá en un guía
externo que le acompañará empáticamente y comprensivamente en este proceso.
Crear una atmósfera terapéutica donde la persona sienta que no se le evalúa ni
se le juzga por ello resulta básico y fundamental. Una actitud comprensiva,
empática y acogedora ayuda a que los sentimientos difíciles se revelen y
acepten. Llegar hasta aquí muchas veces no es fácil pero habremos ganado ya
mucho terreno.
Analizar los motivos
Del cuerpo, a la palabra. De la palabra, al pensamiento. La
palabra se erige en un vehículo primordial dado que el lenguaje organiza y
estructura el pensamiento. Es la herramienta reina para acceder a nuestro
interior y mirarnos de la forma más honesta posible. De nuevo, el terapeuta se
trasformará en un valioso acompañante ayudándole a comprenderse, desactivando
las resistencias inconscientes que entorpezcan el camino.
El momento de los cambios
Llegados a este punto, pensemos que cuando disponemos de todos
los elementos para buscar una solución constructiva siempre resulta mucho más
fácil alcanzarla. Inauguramos un tiempo mágico explorando el horizonte,
buscando nuevas experiencias que nos predispongan hacia el cambio. Momentos de ilusión para permitirnos crecer y
manejar la vida de forma distinta. Habrá intentos, caídas, vueltas a empezar,
todo ello imbuidos por el deseo de ser felices atreviéndonos si cabe a ser más
que nunca nosotros mismos.
Porque volviendo al origen… pregúntese:
¿Cómo va a comprender su mundo interior si hay una parte de sí
mismo que rechaza?
¿Cómo va a conocerse si no se enfrenta a los sentimientos
negativos que le generan malestar?
T. S. Eliot ilumina poéticamente nuestra búsqueda personal con
estos versos:
No cesaremos de explorar
Y el final de todas nuestras exploraciones
Será llegar al punto de partida
Y conocer el lugar por primera vez.
El escritor Carlos Fuentes también nos guía con esta frase
almacenada durante años en el desván de la memoria. Ha llegado pues el tiempo
de desempolvarla y compartirla con ustedes. Dice así:
“La belleza sólo pertenece a quien la entiende, no a quien la tiene,
la belleza no es otra cosa más que la verdad de cada uno de nosotros… y tú
tienes que descubrir la tuya”.
Merece pues la pena vivir conscientes aunque a veces cueste.
Raquel Tomé. El Confidencial.com. 11/10/2013
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-10-11/somos-menos-valiosos-por-albergar-emociones-negativas_39866/
1267. Número # 0 del Boletín del Observatorio del Conflicto Social de la Universidad Nacional Tres de Febrero de Buenos Aires, Argentina.
1239. Seis cualidades esenciales para el manejo de conflictos
Madrid, España. ¿Tienes miedo de los
conflictos? ¡Esto es perfectamente normal! Instintivamente, nuestro cerebro nos
dice que el conflicto es peligroso, por lo que nuestra inclinación natural es
luchar o huir.
Sin embargo, el miedo al conflicto puede convertir a líderes,
gerentes y empleados en “rehenes psicológicos” que están paralizados e
incapaces de desafiar a otros.
La verdad es que podemos utilizar el conflicto bien manejado
para traer enormes beneficios a personas y empresas. De hecho, la gestión de
conflictos es a menudo uno de los principales impulsores del cambio. Manejado
adecuadamente, puede ayudar a la gente a ser más innovadora y crear lazos más
fuertes, construir equipos eficaces y mejorar el rendimiento. La clave es
enfrentar abiertamente un problema y negociar un resultado de ganar-ganar.
Aquí, puedes encontrar las seis cualidades esenciales para la gestión de
conflictos.
1. Crear y mantener un
vínculo, incluso con tu “adversario”
La clave para distender el conflicto es formar un enlace, o
re-unirse, con la otra parte. No tienes que gustarle a alguien para formar un
vínculo con él o ella. Sólo tenemos un objetivo común. Trata a la persona como
un amigo, no un enemigo, y basa la relación en el respeto mutuo, la
consideración positiva y la cooperación. Los líderes deben aprender a separar
la persona del problema, realmente quieren ayudar a la otra parte y evitar
respuestas negativas a los ataques o las emociones intensas.
2. Establecer un diálogo y negociar
En todo momento es importante para mantener la conversación
relevante, mantenerse concentrado en un resultado positivo y ser consciente de
la meta común. Es imprescindible para evitar ser hostil o agresivo. La etapa
siguiente es la negociación, en la que se añade la negociación al diálogo.
Hablar, el diálogo y la negociación crean dos operaciones genuinas, atractivas
y productivas. Tenemos que utilizar la energía del cuerpo, las emociones, el
intelecto y el espíritu.
3. “Pon el pescado sobre la mesa”
Esta expresión significa, simplemente, plantear una cuestión
difícil sin ser agresivo u hostil. La analogía proviene de Sicilia, donde los
pescadores, que están fuertemente unidos, ponen sus capturas ensangrentadas en
una mesa grande para limpiar todo junto. Ellos trabajan a través del trabajo
sucio y son recompensados con una cena de pescado grande al final del día. Si
dejas un pescado bajo la mesa empieza a descomponerse y oler. Por otro lado,
una vez que un problema se plantea, podemos trabajar a través del desorden y
encontrar un resultado mutuamente beneficioso. Lo importante a recordar es que
no hay que dar una palmada a la otra parte en la cara con los peces! Hay que
ser directo, atractivo y respetuoso, siempre ayudando a la otra persona a
“salvar la cara”.
Además, el tiempo es importante. No sería beneficioso elevar un
tema tan difícil, como si un colega se estuviera yendo al aeropuerto. Podemos
decidir no colocar el pescado sobre la mesa como una táctica, pero no porque
queremos evitar el conflicto. Elegir el momento adecuado y las circunstancias
adecuadas es parte de una estrategia de gestión de conflictos eficaz.
4. Comprender las causas de los conflictos
Para poder crear un diálogo encaminado a resolver el conflicto,
tenemos que entender la raíz del desacuerdo. Entre las causas comunes de
desacuerdo se encuentran las diferencias sobre los objetivos, intereses o
valores. Puede haber diferentes percepciones del problema, tales como “Es un
problema de control de calidad” o “Es un problema de producción”, y también
puede haber diferentes estilos de comunicación. Energía, estado, la rivalidad,
la inseguridad, la resistencia al cambio y la confusión acerca de los roles
también pueden crear conflictos. Personas egoístas, por ejemplo, los líderes
que manipulan a otros para construir su propia identidad y auto-importancia a
menudo generan conflictos.
Es crucial determinar si un conflicto se relaciona con los
intereses o necesidades. Los intereses son más transitorios y superficiales,
como la tierra, el dinero, y el trabajo, las necesidades son más básicas y no
para la negociación, tales como la identidad, la seguridad y el respeto. Muchos
conflictos parecen ser acerca de los intereses, cuando en realidad son acerca
de las necesidades. Las pérdidas que provocan la mayoría de los conflictos
tienen que ver con las necesidades, y esas necesidades pueden conectar a las
heridas más profundas que las personas han sufrido en su vida. Alguien por
ejemplo no tuvo un ascenso, puede parecer que está molesto por la pérdida de
dinero extra, cuando el verdadero dolor es causado por una pérdida de respeto o
pérdida de la identidad.
5. Utilizar la ley de la reciprocidad
La ley de la reciprocidad es la base de la cooperación y la
colaboración. Lo que damos probablemente sea lo que recibe. Los seres humanos
tienen un patrón profundamente cableado de reciprocidad. Los investigadores han
descubierto recientemente las neuronas espejo en el cerebro, lo que sugiere que
nuestro sistema límbico (cerebro emocional) que establece empatía recrea la
experiencia de las intenciones de los demás y sentimientos dentro de nosotros
mismos. El intercambio mutuo y la adaptación interna permiten a dos personas
estar en sintonía y empatía con los demás estados interiores. Por lo tanto una
técnica poderosa para dominar en cualquier tipo de disputa es la de empatizar
con los sentimientos y puntos de vista de la otra persona mediante la gestión
de lo que expresamos – tanto verbal como no verbal. Esta toma de conciencia
social permite hacer las concesiones adecuadas en el momento adecuado. Una vez
que hayas hecho una concesión, es probable que la otra parte responda en
especie. Por otra parte, cuando se reconoce una concesión que se ha hecho,
corresponde con una propia.
6. Construir una relación positiva
Una vez que el vínculo se ha establecido, debemos nutrir la
relación, así como perseguir nuestros objetivos. Tenemos que equilibrar la
razón y la emoción, porque las emociones como el miedo, la ira, la frustración
y hasta el amor pueden interrumpir las acciones de otro modo reflexivo.
Tenemos que entender el punto de vista de cada uno,
independientemente de si estamos de acuerdo con él o no. Cuanto de manera más
efectiva comuniquemos nuestras diferencias y nuestras áreas de acuerdo, mejor
vamos a entender las preocupaciones del otro y mejorar nuestras posibilidades
de llegar a un acuerdo mutuamente aceptable. Los profundos lazos se basan en lo
que el psicólogo Carl Rogers denominó “consideración positiva incondicional”.
Todos podemos aprender a comunicar la aceptación de la otra persona, mientras
decimos que no o no estamos de acuerdo con un punto específico o
comportamiento. Sentirse aceptado, digno y valioso son las necesidades
psicológicas básicas. Y, como demuestra la negociación de rehenes, es más
productivo persuadir que obligar.
El conflicto está por todas partes. La buena noticia es que el
conflicto puede ser muy productivo para las empresas y los particulares y las
habilidades de gestión de conflictos se pueden aprender. Los líderes de alto
desempeño son efectivos para tratar el conflicto, ya que utilizan las seis
habilidades esenciales. He estado negociando en secuestros, muchos de ellos
violentos, durante 30 años, y he sido tomado como rehén cuatro veces. Estoy
convencido de que incluso los conflictos más extremos pueden ser resueltos a
través de la unión, el diálogo y la negociación.
George Kohlrieser. Profesor de liderazgo en IMD.
George Kohlrieser. Wobi.es. 29/01/13
984. 8 claves de los conflictos en empresas
México, Distrito Federal. Es normal que haya problemas en el negocio familiar, aprovecha las festividades para solucionarlos; conocer los factores que rodean a los conflictos puede convertirte en un buen Mediador.
Iniciar un negocio con la familia inevitablemente implicará algún grado de conflicto, es muy difícil determinar dónde termina la relación de afecto por el parentesco y dónde empieza la relación profesional de compañeros o socios de negocio.
En un artículo para la Fundación Heres, Mario de Gandarillas, consultor de empresas familiares, explica que los conflictos y los síntomas que se reflejarán en el negocio no se pueden evitar, sin embargo, dice que los esfuerzos no deben centrarse sólo en resolver los problemas en sí, sino que cada vez que se presente un conflicto debe iniciar un proceso de cambio y aprendizaje.
Por ejemplo, si en un negocio que iniciaste con tu hermano se presenta una situación en la que él no quiere (por ejemplo) pagar el diseño de una página web para la empresa, las soluciones posibles son que tú la pagues por tu cuenta o que no haya sitio web, sin embargo, si incurres en una de ellas podrías lacerar no sólo tu relación familiar, sino la operación de tu negocio.
"En las empresas familiares al igual que en el resto de las organizaciones es inevitable tener que enfrentarse a conflictos, la clave del éxito tal vez no radique en centrarse en una solución aparentemente definitiva de los mismos, sino en aprender a gestionarlos y convivir con ellos, bajo la conciencia de que pueden tener un gran protagonismo en términos emocionales", explica el experto.
Para que puedas entender mejor los conflictos al interior de tu empresa familiar, la fundación Heres desarrolló ocho puntos clave de los conflictos para tener cuidado y al conocerlos convertirte en un buen mediador, echa un ojo:
1) Diferencia de opiniones y posiciones entre varias personas. Cuando una familia grande tiene un negocio, las discusiones entre dos integrantes siempre se convierten en una pelea familiar, debes cuidar que en tu empresa un desacuerdo no se convierta en un problema para la operación de todo tu negocio.
2) Oposición de intereses y necesidades. En las empresas familiares suelen existir dilemas entre las necesidades personales y los intereses económicos, trata de colocarte como una figura de autoridad y separa, por principio, las finanzas personales de la familia (gastos básicos de manutención), de las finanzas de la empresa.
3) Una empresa que crece es una empresa propensa a los problemas. Esto no quiere decir que el crecimiento sea malo, sólo implica que debes estar listo porque al haber un ciclo evolutivo favorable para el negocio se elevan también las posibilidades de conflicto y tensión.
4) Antecedentes y consecuencias. Toda reacción es producto de una acción, conoce siempre el origen del problema antes de aventurarte a conseguir una solución.
5) La tensión e incertidumbre es inevitable. Cuando surge un problema en una empresa se genera un ambiente que si bien es poco favorable, resulta inevitable, de ti depende que esto se refleje en los resultados de la empresa, trata de conservar un ambiente propicio para trabajar, independientemente de que haya diferencias de opinión, cuando las familias detectan menores niveles de tensión tienden a considerar que ya no hay conflicto.
6) Los problemas se repiten en el tiempo. Si tuviste un problema serio en el pasado y lograste resolverlo exitosamente, no cantes victoria. Los problemas eventualmente regresarán en otra área del negocio, por eso es mejor concentrarse en generar estrategias de resolución y no soluciones per-sé.
7) A mayor edad, mayor conflicto. Los planes de sucesión son una idea buena no sólo para preservar tu negocio si ya no estás, sino para prever el momento en que se genere una brecha generacional con tu equipo de trabajo.
8) Ser familia no es igual a ser compatibles. Si, por ejemplo, la empresa que iniciaste con tu hermano ya pasó a manos de tus hijos (y sus hijos) es difícil que haya una compatibilidad armoniosa en automático, trabajar con familia no siempre implica que las relaciones sean armoniosas.
Viridiana Mendoza Escamilla. CNN Expansión.com. 27/12/11
917. Johan Galtung en Monterrey: "la solución no es la violencia, es levantar el nivel de la gente de más abajo"
Monterrey, Nuevo León. Johan Galtung es considerado el experto más importante del mundo en resolución de conflictos y dictó la conferencia magistral "Educación para la paz: Desafío de nuestro tiempo".
La conferencia de Galtung, en el Auditorio Luis Elizondo, marcó el inicio de un programa pedagógico para la paz aplicada ya en países en conflicto.
La propuesta para la paz de Galtung busca soluciones creativas en las que los conflictos se resuelvan de manera no violenta y en la que las partes involucradas en el conflicto salen ganando.
"No erradicar los conflictos, si no de encontrar mecanismos para resolverlos, matamos a todos los narcotraficantes, pero no el problema" dijo Galtung.
Su objetivo, dijo, es que la sociedad esté consciente de que hay mecanismos para resolver los conflictos.
El conferencista ha sido mediador y consultor en una amplia lista de situaciones de violencia en países como la ex Yugoslavia, Ruanda, Palestina-Israel e Irlanda.
También enfatizo, sobre la situación internacional que trae un intercambio de problemas en México, siendo esto un potencial inmenso donde está el futuro de México y donde el país debe aprovechar el gran potencial que tiene en riquezas increíbles, tradiciones indígenas y razas.
Para el también escritor el problema radica en la desigualdad y la pobreza. "La violencia en México es una desigualdad terrible, siendo el dinero la tarjeta de entrada".
Hay una ambigüedad, y un doble pensamiento que no lo deja salir adelante. "La solución no es la violencia, es levantar el nivel de la gente de más abajo. El disminuir el nivel de gente más arriba, es trabajo para más igualdad, la desigualdad contribuye exactamente al narcotráfico", mencionó Galtung en parte de su conferencia sobre la paz.
También se comparó lo que hace falta entre Estados Unidos y México. “Al primero le hace mucha falta desarrollo espiritual y al segundo desarrollo social".
“Existen una gran diferencia entre las clases sociales, en lo espiritual está bien, mientras que al país vecino le falta encontrarse con lo espiritual, ya que se encuentra más preocupado por recuperar el imperio que se está derrumbando”, finalizó.
David Hernández Matal. El Porvenir.com.mx. 25/10/2011
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Educación para la Paz,
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Johan Galtung,
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Paz Positiva,
Resolución de Conflictos,
Teoría del Conflicto
750. Teoría del Conflicto
Tegucigalpa, Honduras. A lo largo de la historia, el conflicto se ha tratado de un modo descriptivo, ha sido estudiado por la ciencia de la psicología (que sitúa al conflicto en el nivel de las motivaciones), de la psicosociología (que sitúa al conflicto en el nivel de las estructuras y entidades sociales fundamentalmente conflictivas), del derecho, entre otras. El conflicto es una situación compleja multidimensional que debe ser estudiado como tal en una perspectiva multidisciplinaria.
El vocablo, designa una situación compleja que se puede dar al interior de los individuos (conflicto intraindividual), puede enfrentar a personas (conflicto interpersonal), a grupos (conflicto intergrupal), a organizaciones sociales (conflicto social). De las diversas visiones que se tienen del conflicto, la percepción destructiva es la más generalizada, pues frecuentemente identificamos el conflicto con violencia, desgracia, destrucción, peligro e irracionalidad que debe evitarse a toda costa.
Por su parte, quienes visualizan el conflicto como un fenómeno positivo lo tienen como la chispa generadora de cambio y transformación de situaciones de la sociedad. El conflicto –dicen– proporciona a la sociedad dinamismo, es el motor que impulsa el desarrollo social del hombre, su ausencia generaría una sociedad muerta y su respuesta consiste en transformar a las personas que se encuentran inmersas en un conflicto.
No obstante, una tercera vía de la solución de conflictos promueve una visión amplia y horizontal que implica ver los conflictos como un acontecimiento natural, inevitable y consustancial a las relaciones interpersonales, organizacionales y a la vez como un acontecimiento que genera oportunidades de desarrollar todas las potencialidades humanas.
En otras palabras, esta visión propone algo diferente, que los seres humanos vean los conflictos en “banda ancha” y no se centren en un solo aspecto, propone que el hombre vea el conflicto con una perspectiva de 360º, a fin que lo perciban como un fenómeno natural del hombre y a la vez constructivo, de desarrollo y de cambio, para generar respuestas cooperativas entre las partes en conflicto.
Etimológicamente la voz castellana conflicto tiene su origen en la voz latina conflictus, el cual a su vez deriva de la palabra confligere que significa combatir, luchar, pelear. Desde el punto de vista sociológico el conflicto es “divergencia percibida de intereses, creencias que hace que las aspiraciones corrientes de las partes no puedan ser alcanzadas simultáneamente”. Conflicto es toda circunstancia en que dos o más unidades divisan total o parcialmente objetivos, metas, valores e intereses mutuamente incompatibles entre sí.
El más grande procesalista italiano del siglo XX Francesco Carnelutti en su obra Sistemas de Derecho Procesal Civil, sostiene que “como correlativo a la noción de interés y de bien, aparece la de conflicto de intereses”… “calificado por la pretensión de uno de los interesados y por la resistencia del otro”.
En relación a los elementos intervinientes en el conflicto destacan: Los sujetos; la contraposición de intereses y el enfrentamiento de las pretensiones. ¿Cuáles son las fuentes del conflicto? Los datos; los intereses; los valores; las desavenencias estructurales (la desigualdad del control, la propiedad o la distribución de recursos. La desigualdad del poder y la autoridad. Las pautas destructivas de comportamiento e interacción). Y las relaciones personales inadecuadas.
¿Cómo se clasifican los conflictos? Una clasificación de gran utilidad para la conciliación diferencia los conflictos en ocultos y manifiestos. El conflicto oculto, es el conflicto auténtico, aquí las partes tienen objetivos incompatibles pero no lo manifiestan al mundo exterior, permaneciendo escondido e invisible a los ojos de los protagonistas, suele disfrazarse con otro de menor relevancia.
Los conflictos manifiestos son aquellas posiciones que cubren o disfrazan al conflicto oculto. El conciliador debe identificar plenamente los conflictos ocultos de los manifiestos con el objeto de desarrollar opciones y resultados eficientes y eficaces, el objetivo central del conciliador es identificar el conflicto oculto para obtener soluciones duraderas. Con el propósito de realizar un análisis del conflicto suele recurrirse al mapa del conflicto compuesto por tres ejes:
(1) Partes (composición, nivel del conflicto, el grado de cultura más las emociones y percepciones de las partes). (2) Proceso (dinámica del conflicto y la comunicación) y (3) Problema. (Causas del conflicto, la agenda de los conflictos a solucionar, los intereses de las partes, las visiones de futuro, las diferencias sustanciales y valores que separa a las partes). Por último, agregar que los mecanismos alternativos de resolución de conflictos varían de acuerdo a las partes que participan, estos son: La negociación; la mediación; el arbitraje y la conciliación.
José María Leiva Leiva. La tribuna. hn. 6/4/2011
748. El Conflicto. Sociología del antagonismo de George Simmel
Madrid, España. La editorial Sequitur recupera un breve estudio de un clásico de la sociología: "El Conflicto. Sociología del antagonismo" de George Simmel, que conjuntamente con "El secreto y las sociedades secretas" (también editado este mismo año por Seuitur) forma el libro III de su obra Sociología : estudios sobre las formas de socialización. El libro fue escrito en 1926 y hay que preguntarse sobre su actualidad para un público lego, que es al que va dirigido. Al decir público lego me refiero al ciudadano interesado por el pensamiento crítico y no al sociólogo interesado por la historia de su disciplina. Porque Simmel es, sin duda, uno de los pioneros de lo que podríamos llamar la sociología cualitativa, conjuntamente con Marx y Weber. En todo caso me parece que es un texto interesante y limitado por el propio contexto. Aunque nos proporciona conceptos y análisis interesantes, lo cierto es que el tema del conflicto y de sus vías de resolución ha tenido un desarrollo teórico y práctico que hace que que el texto resulte, en cierto sentido, anticuado. Pero insisto en que conceptualmente sigue teniendo mucho de aprovechable.
El conflicto, para Simmel, aparece no sólo como un elemento indispensable de la vida social ( por la presencia inevitable del antagonismo) sino que puede tener un aspecto funcional y positivo. El conflicto es, en este sentido, una forma de socialización, ya que es una forma de relación que evita el dualismo, la separación. La unidad nunca es armónica, siempre presenta elementos de oposición y de vinculación, de atracción y de repulsión. Simmel, gran teórico de la ciudad señala que en la vida urbana tan necesario es lo que nos une como lo que nos separa, porque éste es el equilibrio que hace posible que la convivencia nos resulte soportable. La unidad es, por tanto, compleja y ambigua y no podemos entenderla en términos reales como contrapuesta al antagonismo. La concepción teórica que hay detrás es la ambivalencia del ser humano, tan lucidamente formulada por autores como Freud en El malestar de la cultura. Entre las variadas cuestiones que nos plantea Simmel está la de las causas del conflicto. Aquí se atreve a mezclar la psicología con la sociología y recuperar las pasiones humanas ( envidia, celos ) como elementos imprescindibles para entender la conducta individual y social. Este ejercicio me parece muy saludable, en contra de los prejuicios de la sociología positivista, el estructuralismo o el conductismo. Hay múltiples sugerencias que nos muestran que es mejor ser creativo, atreverse a interpretar antes que quedarse en una supuesta descripción de los hechos que no nos permiten entender nada. Eso sí, haciéndolo con el rigor conceptual y empírico del que el autor que nos ocupa es un paradigma.
Falta, por ejemplo, estudiar las identificaciones y sus manipulaciones como causa del conflicto social, como hemos aprendido muy bien en el siglo posterior a Simmel. Falta igualmente diferenciar entre buenas y malas maneras de solucionar un conflicto y aquí Simmel es demasiado neutro. No insiste demasiado en la negociación y desconoce formas de resolución como la mediación. Pero de todas maneras pienso que este texto está escrito con inteligencia y que a partir de una lectura crítica y contextualizada nos puede aportar instrumentos conceptuales para entender mejor el antagonismo como elemento central de la vida social.
Luis Roca Jusmet. Rebelion. org. 20/3/2011
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Negociación,
Sociología,
Teoría del Conflicto
700. La Mediación en el Conflicto Positivo
El Punto de vista Mediador...
"La Mediación en el Conflicto Positivo"
Jesús Elizondo González
Ya sea que usted practique La Mediación de manera amateur o ya sea que lo haga de manera profesional, es primordial que tenga una actitud y conducta adecuada frente al conflicto a resolverse con su ayuda.
El estudio didáctico del conflicto en sí, como trastorno de la relación entre los humanos, presenta dificultades especiales, comenzando desde que es multicausal (concurren varias causas) hasta, que no existen aún vocablos precisos que signifiquen lo mismo en cada región, en cada pueblo y en cada tiempo (o era o época).
En esta ocasión entenderemos por “conflicto” cuando el estímulo que detecta la conciencia, excede el umbral de tolerancia previamente establecido para ese estímulo, causando en la persona sensación de inconformidad; pero a lo anterior, para llamarle conflicto, habría que agregarle la característica de que la persona elige sumarle a la ecuación, la violencia en cualquiera de sus formas.
En otras palabras, si ante lo que nos damos cuenta que sucede de la realidad, expresamos nuestra inconformidad o antipatía, con violencia positiva o negativa, (la positiva es la que utiliza la autoridad formal y la negativa –o prohibida--- la utilizan los delincuentes y distintos personajes inmaduros) pudiendo expresarla en forma física o emocional, (financiera, sexual o pasiva) entonces, y sólo entonces estamos frente a un conflicto; si no hay violencia, entonces llámele controversia, discusión, diferencias, aspereza, desacuerdo o como usted prefiera; pero, en ésta ocasión, si no hay violencia, no se le llama conflicto.
Todo conflicto se presenta ante usted, como un iceberg. Dependiendo qué parte de iceberg es la que su conciencia percibe, usted escogerá voluntariamente el tipo de respuesta para resolverlo o administrarlo.
Por esa razón, el conflicto no suele gozar de nuestra simpatía. Debido a las prisas, inmadureces de carácter y a otras causas, la gente suele escoger las respuestas a sus conflictos, observando solamente el pico de ese iceberg, o en el mejor de los casos la parte que sale a la superficie. No lo analiza, no explora la parte subyacente de todo conflicto para intentar comprender sus causas. Entonces, en lugar de transformar el conflicto en algo positivo, sucede lo contrario. Con frecuencia las personas se enfocan en los efectos y no en las causas. En una breve analogía, equivale a que si no le agrada el fruto de su árbol, enfoque usted la solución en las ramas o en las hojas, en lugar de hacerlo en la raíz. Eso sucede por ejemplo, cuando se intenta resolver los conflictos violentos entre la delincuencia organizada y la sociedad que elige no delinquir. Hay ausencia de análisis en toda la sociedad y la inseguridad sigue en aumento.
Si deseas como Mediador amateur o profesional, convertirte en un contribuyente de la Paz en ti mismo y en tu sociedad, te hace bien no reaccionar ante el estímulo, pues la reacción simpatiza con la violencia. Un Principio de la violencia ordena que si usted la aplica, tarde o temprano escalará; en cambio, si usa la Paz, el Principio apunta que entre más la usa, más la tiene.
Es más eficaz hacer el hábito de abrir un espacio de tiempo (grande o no tanto) entre el estímulo y su respuesta para no reaccionar; sino en lugar de reaccionar, elegir revisar, estudiar o analizar las causas del conflicto, viajando cuidadosamente hacia abajo del iceberg en el siguiente orden estricto: primero analizar con los lentes del amor, segundo con los lentes de la verdad, tercero con los lentes de la justicia y cuarto con los lentes de la libertad, (AVE JULI= Amor, Verdad, Justicia, Libertad; en ese orden); si usted se habitúa al Ave Juli, como Mediador le irá muy bien en la vida, escalando niveles insospechados de felicidad y a sus Mediados usted les ayudará a iluminar los diferentes caminos que tienen para prevenir o resolver sus conflictos.
Entonces como Mediador responsable, tendrá el privilegio de observar cómo los trastornos de la relación, se convierten o se transforman en conflictos positivos, porque dejan aprendizaje, Paz y, progreso seguro entre los hombres.
Jesús Elizondo González es presidente fundador del Centro de Mediación Privado, S.A. de C.V; Maestro en Alta Dirección de Empresas del IPADE; LAE del ITESM; Mediador Certificado por el Poder Judicial en el estado de Nuevo León; Capacitado en Mediación profesional en Buenos Aires, Argentina, Cd. de México, D.F., Sacramento, California, Minneapolis, Minnesota, Certificación en Soluciones de Alto Rendimiento al Conflicto, en el EGADE; Catedrático de la Universidad Regiomontana en la materia: “Negociación”; Conferencista en materia de Mediación profesional y Negociación. Presidente del Colegio de Mediadores de Nuevo León, A.C. Mediador privado profesional desde 2002. centro.de.mediacion@hotmail.com
698. El mensaje inconsciente y secreto del cuerpo
Por Mario Alberto Vestfrid
No sólo nos comunicamos mediante las palabras. Los científicos que estudian el cerebro y la conducta descubren día a día el poder de los gestos y la postura física para transmitir información que revela contenidos emocionales ocultos de las personas.
La comunicación es un mecanismo complejo donde participan de manera consciente e inconsciente diversas manifestaciones. No sólo nos comunicamos por medio de la lengua que hablamos y escribimos, sino también por el silencio, el tono de voz y los gestos de nuestro cuerpo.
Después de un largo período de aprendizaje, cada uno de nosotros logramos poder comunicarlos racionalmente por medio del lenguaje hablado llevado a cabo por la articulación de sonidos. Sin embargo, junto a este tipo especial y particular de comunicación característica de la especie humana, se produce una serie de movimientos o gestos, a través de los cuales los individuos emiten numerosas señales, de carácter inconsciente y fuerte contenido emocional, que en conjunto se las conoce como el lenguaje corporal no verbal. El lenguaje corporal o comunicación no verbal puede ser considerado como el mensaje inconsciente y secreto del cuerpo. El cuerpo habla, aunque no nos demos cuenta. El cuerpo miente, dice la verdad, seduce, agrede y expresa muchas cosas más. En tal sentido, es de suma importancia desarrollar la capacidad y habilidad para interpretar y decodificar las señales corporales y el mensaje que estas envían. Cada individuo debe aprender a interpretar los mensajes que se transmiten a través del lenguaje corporal y con ello conseguir una adecuada comunicación personal, profesional y pública.
El lenguaje corporal en la comunicación es un factor importante, y muchas veces decisivo, cuando se quiere trasmitir un mensaje y demostrar congruencia entre la información verbal y su lenguaje corporal. En efecto, el lenguaje corporal es un componente fundamental de la comunicación, por lo cual debemos tenerlo en cuenta ya que proporciona información sobre las emociones y reacciones de los individuos.
La comunicación no verbal o corporal surge con los inicios de la especie humana antes de la evolución del lenguaje verbal propiamente dicho. Los animales también muestran ciertos tipos de comunicación no verbal. Es importante no confundir “la comunicación no verbal con la comunicación no oral”, ya que existen formas de comunicación verbal con estructura lingüística o sintáctica no orales, como son la comunicación escrita y la gestual propiamente dicha.
En los seres humanos la comunicación no verbal o corporal es frecuentemente paralingüística, es decir, acompaña al lenguaje verbal matizándolo, ampliándolo o mandando señales a veces incluso contradictorias. La sincronización del lenguaje corporal con el lenguaje verbal puede llegar a determinar la validez de un mensaje. Cuando los gestos emocionales contradicen lo que las palabras expresan estamos frente al engaño.
¿Qué es el lenguaje corporal? En ciertas oportunidades hemos escuchado que tal persona habla con las manos. En efecto, las manos son uno de los sectores del cuerpo a través de las cuales podemos comunicarnos con otras personas y su expresión forma parte de lo que se ha dado en llamar el lenguaje corporal. Este lenguaje se trasmite por medio de los gestos y las posturas y en muchas circunstancias es similar en los diferentes individuos, independientemente de su pertenencia cultural. A través del lenguaje corporal se transmiten las emociones por medio de movimientos y se indica el estado de ánimo y las intenciones del individuo, como también las características de su personalidad. El lenguaje corporal ha sido estudiado por mucho tiempo y de acuerdo con la opinión de profesionales en psicología y sociología, delata diferentes sentimientos y expresiones que no se logran por medio de las palabras, pero que se demuestran con el comportamiento físico. En síntesis, la lectura del conjunto de mensajes que emiten el rostro, los ojos, las voces y el cuerpo revela los aspectos desconocidos de la personalidad de cada individuo y es por medio de este tipo de lenguaje que se expresan las actitudes y los sentimientos de las personas.
¿Cómo se adquiere el lenguaje corporal? Es difícil determinar cómo se adquiere esta parte fundamental de la comunicación humana. Se ha visto que existe dentro de cada sociedad formas para reconocer los diferentes estados emocionales, aunque hay gestos que trascienden las barreras culturales como son las reacciones o sensaciones básicas de odio, miedo, agrado o tristeza, que no necesitan ser aprendidas. Lo mismo ocurre con las señales sonoras innatas como el grito, el sollozo, el llanto, la risa y el gemido entre otros, que trasmiten mensajes y juegan roles importantes en la supervivencia del individuo. A diferencia del lenguaje oral articulado surge espontáneamente y tiene un significado similar en las diferentes culturas. Sin embargo, muchas otras son las que se adquieren por imitación, una forma particular de aprendizaje, a través de gestos que tienen un significado particular dentro de cada sociedad o grupo étnico, por lo cual su interpretación está en relación con los usos y costumbres de esa sociedad o cultura. Estas formas de expresión son las que se aprenden durante los primeros años de la vida. Generalmente se le da gran atención al conjunto de gestos del lactante que denotan sus necesidades. Si bien es de suma importancia conocer el lenguaje corporal del lactante, es tanto o más importante tratar de fomentarlo y potenciarlo con el objeto de que este tipo de comunicación le sirva para desenvolverse lo más adecuadamente posible en la etapa prelingüística y se constituya en la base del desarrollo y adquisición de su futuro lenguaje verbal. Cada movimiento, cada gesto, cada postura, pueden expresar en esta etapa una serie de funciones, adaptativas o defensivas, que en parte son instintivas y en parte son aprendidas por imitación. En tal sentido, la experiencia juega un rol fundamental en la maduración funcional del cerebro, especialmente en los primeros años de vida y la regulación o influencia externa sobre el sistema emocional inmaduro del infante por parte de su grupo familiar se constituyen en el factor esencial para su desarrollo.
Bases neurobiológicas del lenguaje corporal. La neurociencia nos indica que la mayor parte de la actividad cerebral transcurre al margen de la conciencia y que el cerebro tiene la capacidad de percibir y procesar la información no verbal de forma no consciente. Desde el punto de vista del desarrollo se ha demostrado que durante los dos primeros años de la vida el hemisferio cerebral derecho es el dominante y el responsable del procesamiento de los procesos emocionales y mentales del niño. Schore sostiene que el hemisferio derecho es dominante en el procesamiento no verbal implícito de la información y que las experiencias afectivas influyen en la maduración de los circuitos límbicos que intervienen en el procesamiento emocional del cerebro derecho en desarrollo. Por su parte, Lieberman afirma que la percepción no consciente de señales sociales dependen de la amígdala, los ganglios basales, la corteza prefrontal ventromedial, la corteza temporal y la corteza cingulada anterior dorsal entre otras estructuras. Desde hace unos años se ha demostrado la posible base neurobiológica que explica cómo un individuo puede copiar y reproducir los estados emocionales de otro individuo y hoy en día se acepta que el ser humano adquiere esa capacidad de imitar poco después del nacimiento. Una de las explicaciones más coherentes para explicar estos fenómenos surge a partir del descubrimiento por parte de Rizzolatti y su equipo de las llamadas neuronas espejo. Estas células, también llamadas células de la empatía o copionas, constituye un sistema de neuronas programadas para “leer” las expresiones de los demás, posibilitando hacer como propios los estados emocionales de los otros. La existencia de estas células permite explicar cómo ocurren los procesos de comunicación inconsciente de lo que el otro siente. El sistema de neuronas espejo es el sustrato celular que permite llevar a cabo las habilidades comunicativas no lingüísticas como la imitación, la empatía, la intuición y la comprensión de las intenciones de los demás antes de la adquisición del lenguaje oral y que se mantiene durante toda la vida del individuo. ¿Cómo se expresa el lenguaje corporal? El lenguaje corporal incluye, entre otros aspectos, las formas fundamentales del movimiento del cuerpo, las características del cuerpo en su conjunto, la expresión facial, el lenguaje corporal superior, el lenguaje corporal inferior, el paralenguaje, la gesticulación y las expresiones aleatorias. Las preguntas que surgen frente a este tipo de comunicación son: ¿Qué dice el lenguaje corporal sobre una persona? y ¿Qué lee la gente a través del lenguaje corporal de esa persona? La respuesta es muy simple, el lenguaje corporal es todo lo que se transmite a través de los movimientos o gestos, los cuales no hacen más que expresar los sentimientos de la o las personas con las que se está interactuando. Cuando se conversa con una o varias personas, junto al lenguaje verbal se envían numerosas señales inconscientes que no son más que pautas de nuestro comportamiento.
Más allá de las palabras, el cuerpo no miente: el lenguaje corporal delata la percepción y los sentimientos acerca de la persona con la que se está interactuando, es un lenguaje silencioso. De ahí la importancia de aprender a leer las expresiones corporales porque pueden decir tanto o más que el lenguaje verbal. Cada gesto, cada movimiento, refleja y expresa un significado.
El rostro es la parte de nuestro cuerpo donde fijamos primariamente nuestra atención cuando nos encontramos con otra persona, pero el resto del cuerpo también juega un rol de gran importancia en el proceso de comunicación inconsciente. El lenguaje corporal no es más que todo lo que se transmite por medio de los movimientos o gestos y cuando una persona se comunica verbalmente envía numerosas señales a través de su cuerpo, que no son verbales, pero que forman parte del proceso de comunicación. El cuerpo habla aunque no nos demos cuenta. Aprender a interpretar el lenguaje corporal nos permite comprender mejor a nuestro interlocutor, aun cuando está trasmitiendo información sin saberlo.
La importancia del lenguaje corporal. Se dice que el lenguaje corporal es el mejor aliado en una entrevista laboral. Cada persona se maneja de una manera particular y en tal sentido el lenguaje corporal encierra un gran significado, ya que a través del mismo manifestamos nuestros sentimientos y evocamos nuestras emociones. Lograr una comunicación eficaz es una condición necesaria para obtener la respuesta deseada de parte de nuestros interlocutores.
La comunicación verbal forma parte de sólo el 35% del mensaje mientras que el resto está integrado por la expresión corporal.
Es tal sentido, es de fundamental importancia ser conscientes de nuestros propios gestos a los efectos de poder analizar y comprender las señales que percibimos constantemente de las personas con las cuales estamos conversando.
¿Qué diferencias podríamos establecer entre el lenguaje verbal y el lenguaje corporal? El lenguaje verbal se caracteriza por ser de carácter racional y aprendido de acuerdo con normas establecidas en el proceso de enseñanza y permite comprenderse entre todos aquellos que pertenezcan a esa cultura. En cambio, el lenguaje corporal es de carácter emocional y en general trasciende las barreras culturales, permitiendo que puedan comprenderse individuos que hablan diferentes lenguajes.
El sistema nervioso central es el responsable de ambos tipos de lenguaje, de sus programas motores y la expresión de los mismos se hace a través de respuestas musculares coordinadas, ya sea por medio de aquellos relacionados con la fonación o por los responsables de los movimientos corporales en general.
Como se puede apreciar, el lenguaje corporal juega un rol fundamental en nuestras vidas y es una comunicación que se da mediante indicios, signos y gestos, que carecen de estructura sintáctica verbal.
El profesor Albert Mehrabian, de la Universidad de California en Los Angeles, analizó cuál es el impacto de un mensaje y llegó a la conclusión de que un 7% es verbal (sólo con palabras), un 38% vocal (por medio del tono de la voz, los matices y otro sonidos) y no verbal o corporal en un 55%.
Saber leer el lenguaje corporal significa no ser engañado a través del lenguaje verbal, y en tal sentido, afortunadamente este tipo de lenguaje puede ser fácilmente aprendido, ya que, como se mencionó más arriba, es un lenguaje que trasciende las barreras culturales y tiende a ser más de carácter universal.
El antropólogo Sergio Rulicki, que estudia la comunicación no verbal desde hace años, sostiene que “…los políticos revelan con sus caras que lo que están diciendo no es cierto, o que ellos mismos no lo creen, y eso puede ser muy costoso en términos de votos…” En efecto, en muchas circunstancias las palabras expresan una cosa mientras que el cuerpo y sus gestos manifiestan otra.
Por ello, que saber interpretar y comprender el lenguaje corporal es una condición básica para conocer más adecuadamente las intenciones y sentimientos de quienes nos hablan, más aún si tenemos en cuenta que la expresión corporal transmite la mayor parte de la información de nuestras relaciones interpersonales. Conocer cómo reacciona el cuerpo según los diferentes estados de ánimo es muy útil para poder interpretar cómo se siente la otra persona, al margen de su presencia y su edad.
Cuerpo y territorio. Uno de los aspectos que se debe tener en cuenta son las necesidades territoriales o espacio que rodea a cada persona como factor importante en la expresión del lenguaje corporal. Cada individuo tiene un espacio o territorio definido que se llama “zona corporal amortiguadora”. La dimensión de este espacio depende de cada persona y de su acervo y pertenencia cultural.
La importancia de conocer y respetar su territorio nos permitirá comunicarnos más adecuadamente con nuestro interlocutor al no ver invadida o amenazada su zona corporal amortiguadora. Esto es muy fácil de observar en las personas introvertidas y extravertidas.
Edward T. Hall ha subdividido las necesidades territoriales de cada persona en cuatro zonas de menor a mayor distancia: zona íntima (15 a 45 cm.), zona personal (46 a 120 cm.), zona social (1,2 a 3,5 metros) y zona pública (a partir de los 3,5 metros).
Otros aspectos esenciales de la expresión del lenguaje corporal no verbal incluyen el enmascaramiento, las posturas y las posiciones, la forma de sentarse, cómo se mira al interlocutor, el silencio, el movimiento de las manos y las piernas, la expresión de los ojos y del rostro, los prejuicios, la utilización de determinados objetos (lapiceras, anillos, cable de teléfono, etc.), la indumentaria y el tiempo.
Un concepto básico del lenguaje corporal es la imitación. El hecho de que una persona trate de imitar a otra es una indicación de que está interesada en los mensajes que está recibiendo y esto sucede en el plano de lo inconsciente.
En oratoria, el lenguaje corporal o gestual es tan importante como el lenguaje verbal. El orador debe expresarse no sólo con palabras sino a través de su cuerpo, su rostro, sus manos, sus desplazamientos, su postura y sus silencios entre otros aspectos, con lo cual logra captar la atención del auditorio.
El lenguaje corporal y sus aplicaciones. Son numerosas las áreas donde el lenguaje corporal juega un rol esencial. Entre ellas podemos citar las siguientes: relaciones públicas, ventas, abogacía, mediación, juzgados, atención al cliente, recepción de quejas, reclamos, selección de personal, management, política, entrevistas, negociación, diplomacia, turismo, docencia, periodismo, publicidad y oratoria entre otras.
La negociación es un área donde el lenguaje corporal juega un rol fundamental durante la comunicación interpersonal, no sólo facilitando el entendimiento, sino que permite conocer mejor al eventual interlocutor. En el proceso de negociación hay que tener mucho cuidado tanto en lo que se dice como en lo que se expresa corporalmente.
Se ha demostrado que el lenguaje corporal expresa el nivel socioeconómico de una persona, y en tal sentido, ricos y pobres emiten señales no verbales diferentes en su relación con los demás.
La política es otro sector donde se ha aprendido la importancia de la utilización del lenguaje corporal para enfatizar y dramatizar durante los discursos y poder con ello convencer sobre la bonanza de sus propuestas, logrando de esta manera una imagen aceptable por parte de la sociedad civil.
La medicina y la psiquiatría son otros de los campos donde la comprensión del lenguaje corporal ha adquirido gran trascendencia al tratar de captar lo evidente, lo que en general es difícil de obtener a través del lenguaje verbal durante la entrevista.
En las últimas décadas, la neurociencia se ha interesado cada vez más por las interacciones humanas y por los procesos mentales no conscientes, con particular interés en la significación emocional del comportamiento humano. De esta manera, y como consecuencia, han surgido la neurociencia interpersonal y la neurociencia social como áreas de estudio específicas.
Una de las preguntas que surge es si se puede saber si una persona miente analizando sus gestos. Con cierto margen de error, uno puede darse cuenta si determinada persona nos está diciendo la verdad. En tal sentido, Flora Davis sostiene que “…a pesar de que el hombre común pueda aprender a mentir con más facilidad, dudo que pueda hacerlo a la perfección, especialmente en encuentros frente a frente...”
En 1978, el psicólogo estadounidense Paul Ekman, pionero en el estudio de las emociones y su relación con la expresión facial, publicó un sistema de códigos faciales denominado “El sistema de codificación de la actividad facial”. Con este método descubrió que el rostro puede generar más de 10.000 expresiones, entre las cuales describió siete tipos de sonrisa (sincera, amortiguada, falsa, burlona, desdeñosa, temerosa y triste).
Además afirmó que las expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente, como lo sostienen otros autores, sino que son más bien universales. Según Ekman a través de las diferentes expresiones faciales se pueden identificar signos para detectar mentiras teniendo en cuenta que el rostro no siempre es el espejo del alma. Basado en los estudios de Ekman, a partir del año 1988 se creó en los EE. UU. el Institute of Analytical Interviewing para entrenar personal en la detección de mentiras, donde se aprende a obtener información precisa y fiable a través de entrevistas.
Este método es empleado en la actualidad por organismos como el FBI y la CIA, como también por jueces, escuelas de actores y dibujantes de animación entre otros.
Mario Alberto Vestfrid es Doctor en Medicina. Profesor titular de la Universidad Nacional de La Plata
Instituto Latinoamericano de Análisis del Conflicto 12/2/2011
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