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1744. Dinámica de Mediación


Desde hace tiempo y como forma de desarrollar en la práctica el proyecto de construcción de Paz que propone Equipo IMCA, hemos sugerido trabajar en aquello que denominamos “dinámica de mediación”.
Ante todo queremos destacar una vez más que cuando nos referimos a la Paz, no aludimos  a la quietud de los cementerios, ni siquiera a la ausencia de guerra u otra agresión física.
Cuando sostenemos que es necesario construir la Paz, estamos afirmando, como lo hacen la Doctrina Social de la Iglesia y también Johan Galtung, que es necesario construir estructuras sociales y culturales justas, donde todos y cada uno puedan realizarse como personas y que permitan a cada otro el mismo logro.
Si bien la Paz, es un anhelo de todos, no podemos dejar de reconocer que es necesario profundizar en su verdadero significado y, mucho más, en elaborar estrategias para que esa aspiración se convierta en acto.
Como ya lo hemos puntualizado en otras publicaciones,  sólo haremos aquí algunas puntualizaciones para fijar nuestra posición frente al trabajo de construcción de Paz.
En primer lugar, la Paz no es una meta sino un camino, su construcción no termina nunca. Consideramos la Paz como un determinado estado de convivencia y sabemos que la convivencia entre los seres humanos es fluctuante y muchas veces azarosa, motivo por el cual debemos trabajar en forma permanente para mantener relaciones armoniosas.
Para construir Paz es necesario atacar las causas que generan violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Es decir, no trabajamos sobre las consecuencias de una mala convivencia, sino sobre las causas que la provocan. Construimos Paz positiva.
Este trabajo de construcción requiere cooperación y cambio. Ello supone que no es un trabajo individual, sino una responsabilidad de todos y que es necesario producir cambios, modificaciones en el sistema social, para revertir las causas que entorpecen una sana convivencia.
Para producir este cambio de estructuras injustas la “dinámica de mediación” tiene un lugar de privilegio.
¿En qué consiste la “dinámica de mediación”? Se trata de una intervención mediadora programada en función de la existencia de determinado grupo.  Lo primero que debe hacer el mediador para poner en práctica esta dinámica, será preocuparse por conocer previamente la composición de ese grupo, sus características, su estructura y los aspectos particulares de la vida interna de ese conjunto de personas y de sus componentes.
Los recursos de los mediadores para desarrollar su trabajo, provienen de una investigación permanente e interdisciplinaria. Es por ello que en esta ocasión hemos encontrado útil completar el análisis del trabajo de “dinámica de mediación”, con algunos conceptos propuestos por el Papa Francisco, quien sostiene que “para avanzar en esta construcción de un pueblo en paz, justicia y fraternidad, hay cuatro principios relacionados con tensiones bipolares propias de toda realidad social… los cuales constituyen el primer y fundamental parámetro de referencia para la interpretación y la valoración de los fenómenos sociales”.
Esos principios, válidos para nuestro trabajo de “dinámica de mediación”, son los siguientes:
1) El tiempo es superior al espacio.
2) La unidad prevalece sobre el conflicto.
3) La realidad es más importante que la idea.
4) El todo es superior a la parte.
1)           Si consideramos el tiempo como un concepto de plenitud, en el sentido de un horizonte que se abre por delante, en nuestro trabajo de dinámica de mediación podemos estimular esa visión frente al significado del espacio, que se reduce al momento y cuyos límites son acotados. Esto ayuda a no privilegiar los espacios de poder, sino los tiempos de los procesos.
2)           Es necesario enfrentar y superar el conflicto para no quedar atrapado y no perder el sentido profundo de la unidad.
3)           La idea está en función de la captación, la comprensión y la conducción de la realidad. Esta última debe ser rescatada, ya que existen diversas formas de ocultarla y esto es lo que debe ser evitado, para lograr relaciones armónicas entre las personas.
4)           Para explicar este postulado de que el todo es superior a la parte, el Papa Francisco utiliza la figura del poliedro: “El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan su originalidad”. Esto nos demuestra también que el todo es mucho más que la suma de todas las partes, ya que la figura del poliedro permite recoger lo mejor de cada uno.
Este acotado espacio no nos permite profundizar, sólo hemos querido hacer este aporte para la reflexión de los mediadores, ya que estos postulados resultan útiles para la intervención mediadora, sobre todo en grupos en los que se trabaje en conjunto para producir cambios estructurales que permitan una mejor convivencia, priorizando el respeto mutuo y reconociendo la dignidad eminente de cada uno.
María Alba Aiello de Almeida. Mediadora. Abogada. Docente. Secretaria académica de Equipo IMCA. Co-directora de la Maestría en Mediación de la Universidad de Alcalá de Henares.

1743. Una visión sobre la Paz Negativa y la Paz Positiva en Latinoamérica



“La guerra es dar caza al hombre”
-Leroi Gourhan.

Los conceptos de guerra y de Paz en Latinoamérica se proyectan a las raíces más profundas de la historia del  “nuevo mundo”, a los conceptos de desarrollo o deberíamos llamarlo mejor subdesarrollo latinoamericano. Puesto que aunque es innegable que una elite minoritaria ha mejorado extraordinariamente su calidad de vida, pues siempre ha sido la beneficiada con las etapas u olas del crecimiento o desarrollo, la mayoría de la población ha sufrido una exclusión  sistemática; además de vivir en un ambiente de permanentes conflictos laborales, socio-económicos, políticos, culturales, étnicos, ambientales.
Los conceptos de Paz y guerra en Latinoamérica se remontan a épocas precolombinas o previas a la llegada de los españoles y portugueses, donde los ritos y la lucha por tótems o divinidades, por nuevos territorios sino se resolvían por la vía de la negociación que implicaba acuerdos mutuos de beneficio e integración mutua o se llevaban al campo de las guerras más que de simple conquista militar, pues en realidad se trataba de una asimilación socio cultural y lingüística y de desplazamientos forzados de aquellos rebeldes vencidos (que se negaron a negociar) junto con los naturales del grupo conquistador hacia nuevas tierras como colonos en el caso de los incas o las muertes, sacrificios humanos e inclusive una forma de esclavitud en el caso de otras culturas. Este nivel vendría a ser el nivel que Galtung denomina el de los macroconflictos (entre estados y naciones) y/o megaconflictos (entre regiones y civilizaciones)
Lo que si es cierto y común a los grupos humanos es que en este tipo de sociedades el conceptos Paz positiva partía de una visión de convivencia del hombre con el grupo o comunidad que le albergaba y todo ellos dentro de la cosmovisión de ser parte de la madre tierra con la que también debían vivir en paz. El concepto de que no había esclavitud sino beneficios comunes para todos, en el incario crearon una realidad admirada por casi todos; hasta por los propios cronistas españoles que los observaron con ojos de verdad y desde la orilla opuesta , pero no dejaron de quedar maravillados. Así por ejemplo lo destaca el historiador Luis Hernan Castañeda, cuando interpreta los escritos del cronista español Cieza de León:
“que el método de conquista implica siempre en primer lugar una oferta de amistad, y que sólo cuando esta es rechazada se recurre a la violencia. Esta se desata siempre en respuesta a la agresión de otros grupos, como los chancas. También se destaca que los incas son los responsables de introducir, en los pueblos conquistados, una serie de bienes civilizados; y se insiste en la transformación de zonas yermas en tierras fértiles, gracias a sus avanzados conocimientos agrícolas. Por otra parte, se hace hincapié en la redistribución imperial de los impuestos entre los más necesitados (“los pobres y las viudas”), lo cual para algunos autores explica el éxito de la organización imperial inca (“To feed and to be fed”, de Susan Ramírez)” (1).
Al llegar los occidentales la visión de la Paz y de enfoque del conflicto deja de tener una connotación de integración o asimilación positiva, de tal modo que se mejorasen los estándares de vida de los conquistados con mejor alimentación mejor tecnología y mejor redistribución de los ingresos del estado,  y se asume una visión de la Paz negativa, que significa el dominio por la fuerza de los conquistados. Por otro lado se asume como natural el genocidio y destrucción del otro grupo, a través de las masacres y aprovechamiento de sus fuerzas (esclavitud). Ello implica también el arrebatarles sus tierras y empobrecerlos, destruyéndolos social, cultural, anímicamente y finalmente físicamente
Así empiezan en nuestra América los mesoconflictos que Galtung identifica  como aquellos presentes en las sociedades, pues el nuevo tipo de organización, segmentaba a los pobladores en españoles, criollos (no españoles, pero de raza hispana nacidos en tierras latinoamericanas), los mestizos con ciertos privilegios, y  los indígenas así como los negros africanos, siendo estos últimos los segmentos sobre los que se ejercía la violencia más cruda y dura.
Con la denominada independencia nada cambio, empeoraron los mesoconflictos ( en las sociedades), los macro conflictos (entre estados y naciones) se incrementaron, debido a que los caudillos buscaban mantener distraída a la población apuntando a un enemigo externo, para de ese modo poder usufructuar los dineros del estado a través de compras de armamentos sobrevaluados y hasta uniformes de la peor calidad.
Como consecuencia de la perdida de esperanza debido a la corrupción acentuada en todos los ámbitos sociales, la discriminación y la exclusión de grandes segmentos de la población, la respuesta de estos a sus micro conflictos (dentro de las personas y entre las personas) se manifiesta a través del incremento de la delincuencia debido al consumo descontrolado de bebida y drogas, así como se origina en la carencia de oportunidades educativas y laborales de los segmentos de la población que estaban excluidos y que habitaban en zonas tugurizadas.
La mala gestión en la Administración de los recursos, la discriminación de los grupos mayoritarios a los que se aúna la corrupción acentuada hasta extremos intolerables en todos los niveles de gobierno, empezando por las presidencias de las repúblicas latinoamericanas hasta los sistemas administrativos, legislativos y judiciales,  se hace cierta en la expresión de Jaques Delors  quien manifestó en el texto “Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás”
“La historia humana siempre ha sido conflictiva, pero hay elementos nuevos que acentúan el riesgo en particular el extraordinario potencial de autodestrucción  que la humanidad misma ha creado durante el siglo XX ”(2)
y creemos que estas elites que han procurado mantener a sus descendientes, amigos y “seguidores” (practicantes de infravalores) en el poder y los sistemas mencionados. Para ello planificaron llegar al poder mediante elecciones democráticas, donde un falso marketing , basado en el engaño era su carta de presentación. Asi el PRD se mantuvo varios durante muchos años en México, igual que liberales y conservadores se turnaron en Colombia, aparecieron como falsos renovadores y ganaron en las urnas, por ejemplo Alan Garcia Perez, Toledo, Fujimori y Ollanta Humala en el Perú, Ortega en Nicaragua o hicieron supuestas tomas “revolucionarias” del poder como Chávez y esencialmente Maduro en Venezuela. En realidad el copamiento del poder se hizo disfrazándose bajo diverso ropaje político, con el lema de Maquiavelo “el fin justifica los medios”. Este nivel no ha sido el único pues esta forma de toma del poder para ejercer la Paz negativa ha llegados a los gobiernos locales y municipales de las comarcas mas alejadas
Pero ellos no son los únicos actores de la Paz negativa, lo son también las empresas transnacionales que han llegado a explotar los recursos naturales, especialmente las mineras que han venido contaminando impunemente a las poblaciones originarias y al medio ambiente, aquellas que firmaron convenios para que les fueran adjudicadas obras públicas que construyeron obras con graves deficiencias como Odebrecht de Brasil que han empobrecido indirectamente más a las poblaciones.
Los medios de prensa que promueven la violencia, el racismo y el subdesarrollo cultural con sus estereotipos de belleza, su justificación del estatus quo establecido por los corruptos y los grupos dominantes mencionados que solo se benefician ellos y sus allegados
Todo ello nos lleva a concluir en que en gran parte de Latinoamérica se ha sembrado la Paz negativa, ello ha implicado una respuesta manifestada en protestas por parte de los grupos poblacionales sobre los que venía ejerciendo la misma, estallando el conflicto social; para lo cual muchas veces se ha recurrido a la simple represión violenta contra los denominados por la prensa soporte de los malos gobiernos: “rebeldes”, “comunistas”, “salvajes que no quieren el desarrollo”, “enemigos de la democracia”
Antes la Paz negativa se utilizaba como una herramienta para generar una “aparente” unidad frente a una amenaza exterior. creada artificialmente con objetivos que favorecían a los traficantes de armas y a los bolsillos de los mandatarios, parlamentarios y todos aquellos que impulsaban las guerras “en defensa de la patria” por lo cual muchos de los conflictos interestatales entre Ecuador y Perú, Chile y Perú, Colombia y Perú  estuvieron motivados por el afán de distraer a sus ´poblaciones y alejarla de reclamar sus necesidades de desarrollo, Pero también han sido una forma de justificar la agresión imperialista de los EEUU en los países latinoamericanos. Tal como sucedió en el caso de México, de Cuba, Nicaragua, Guatemala, Panamá indirectamente en Chile y Argentina a través de los dictadores
Como mencionamos antes el trasfondo económico del armamentismo latinoamericano sobre el que se basa la paz negativa, sea la máxima latina “ Si vis pacen, para bellum” ( si quieres la Paz prepárate para la guerra), tal como comprobamos lo siguen haciendo Chile y en parte Perú.
La Paz positiva por el contrario tiene que ver con aplicar el concepto sobre el conflicto enfocado positivamente según lo define la escuela de mediación transformativa de Folger a las relaciones entre los seres humanos, donde el conflicto se concibe en este enfoque como una oportunidad para el crecimiento, a través del cual el razonamiento parte de primero transformar a los individuos involucrados en un potencial conflicto, en personas que aprendan a revalorizarse y reconocerse como seres humanos plenos que se ven con total empatía.
La Paz positiva debe significar en Latinoamérica respeto a la vida e integridad de las personas, igualdad de oportunidades, desarrollo armónico para todos y no solamente para los grupos privilegiados como ha venido sucediendo desde las falsas independencias que se han celebrado o se continuaran celebrando de norte a sur. 
En momentos actuales en los que América Latina enfrenta a los fantasmas galopantes del egoísmo, la exclusión, la discriminación socio económica racial y étnica, la minería irresponsable destructiva de la madre tierra, de la vida y los sueños de millones de habitantes originarios, el machismo enfermizo y su hijo putativo, el feminicidio, la corrupción “justificada” como legal por ciertos partidos políticos que en realidad son organizaciones criminales delictivas, pintadas mercadotécnicamente por fuera como muy bonitos y sonrientes, pero por dentro refugio de delincuentes y asesinos de la peor calaña que viven de empobrecer más a los pueblos firmando “contratos” arreglados con empresas fantasmas y que construyen obras inservibles y/o sobrevaluadas.
Tal es la cantidad de miseria espantosa, contaminación, tugurizacion, desnutrición, índices de adicción elevadísimos de contaminación y criminalidad por doquier, sistemas administrativos y de Justicia colapsados que solo han venido sirviendo para los denominados en Perú “cuellos blancos” y sus familiares enriquecidos vendiendo sentencias  Fenómeno que seguro se reproduce de igual o peor manera en Venezuela, México y Centroamérica lo que ha originado que miles de habitantes huyan de estas tierras dado que la Paz negativa no sirve y solo ha generado más destrucción y conflictos destructivos. Por ello se ha formado aquella caravana de esperanzados que avanza hacia el norte, sorteando mil obstáculos buscando quizás ilusamente la Paz positiva en los EEUU o es la razón que ha hecho salir en estampida amas de tres millones de venezolanos hacia el sur del continente esencialmente buscando las condiciones del desarrollo que se han cerrado en su patria.
Los verdaderos líderes de la Paz latinoamericana en todas las instancias del gobierno y la sociedad, tal como se ha comprendido en Uruguay, una pequeña nación geográficamente hablando, pero que es uno de los pocos ejemplos para la región, deben entender que se ha venido aplicando en sus territorios la frase de Leroi Gourhan, aplicada no contra supuestos adversarios de fuera sino contra su propia gente local: “la guerra es dar caza al hombre”, que para impulsar una real Democracia que tenga como pilar a la Paz verdadera se debe aplicar el pensamiento del gran Maestro Johan Galtung “ Una de las metas de la Paz es la eliminación de la violencia y la otra es la conservación de la dignidad y la integridad de la persona” (3), quizás haya tenido razón el cronista de la conquista Cieza de León al alabar a la cultura del Tahuantinsuyo en su texto “El señorío de los incas” y su justo modelo de desarrollo equitativo que buscaba incluir y no excluir a nadie, pues el nuevo lema que propongo, modificando el dicho de Leroi Gourhan debería ser en Latinoamérica y el mundo “La Paz  es dar amor al hombre”.
Bibliografía usada.
(1) https://lamula.pe/2010/08/30/el-senorio-de-los-incas-de-pedro-cieza-de-leon/castanel/
(2) Informe a la UNESCO  de la comisión internacional del siglo XXI
(3) Rada Barnen, Pontifica Universidad Católica del Perú, Segunda especialidad en proyectos educativos, Guía didáctica  5 “Educación, Paz y civismo”. Lima 1999. p. 20.
Freddy Ortiz Nishihara. Magister en Relaciones Internacionales por la Universidad Andina “Simon Bolivar” sede Quito (Ecuador) Master en Responsabilidad social corporativa por  la Universidad Pontificia de Salamanca (España), Postgraduado en Paz y Resolución de conflictos por la Universidad de Uppsala ( Suecia), Postgraduado en Mediación y Conciliación por la Universidad de Ciencias empresariales de Buenos Aires (Argentina) Abogado por la Universidad Mayor de San Marcos, Lic. en Administración por la Universidad Ricardo Palma ( Lima, Perú), autor de varios textos universitarios.

1742. Mediación Intercultural y Neuroconvivencia



“Cuando se quiere estudiar a los hombres es preciso mirar cerca de sí; pero para estudiar al hombre es necesario dirigir la mirada a lo lejos; es preciso, en primer lugar, observar las diferencias, para descubrir las propiedades”
J. J. Rouseau

La cultura de paz emerge en el siglo XXI, como un nuevo paradigma que se retroalimenta al igual de paradigmas emergentes como la complejidad, la neurociencia, la interdisciplinariedad, la trasversalidad y la quántica, por lo que no es tan simple o sencillo, en escenarios cambiantes social, política y económicamente construirla. Ecuador particularmente es un laboratorio de diversidad étnica, de clase, de credos y de ideologías, polarizados en los últimos años, por procesos ideológicos que se encuentran entre la submision, la subversión y la desesperanza en el cambio.
En efecto, cuando emo-senti-pensamos la cultura de paz, nuestras representaciones sociales devienen de un imaginario cuasi idealizado y utópico, de un mundo por venir de un mundo imaginario cual paraíso terrenal. Igual sucede ante la expresión de mediación comunitaria o mediación intercultural, las cuales se perciben como distante y lejana a cada uno de nosotros.
La diversidad, es una realidad cotidiana ante la cual nos relacionamos en el quehacer diario, nuestros compañeros de trabajo, estudios, vecinos, y aunque no lo percibamos así, también lo son nuestra pareja o nuestros hijos, cada uno con visiones, creencias, valores y practicas distintas a la que podríamos profesar. El acelerado ritmo de la vida moderna, junto a la tecnología, la ciencia y la comunicación, transforman constantemente nuestros conceptos e identidades, ampliando o concentrando de manera ostracista nuestras visiones del mundo, siendo el común denominador de las relaciones la intolerancia, la resistencia o la frustración.
Pero ¿Cómo funciona nuestro cerebro, y haciendo una analogía con éste y la sociedad, ¿cómo funcionamos ante el conflicto y qué hacemos para construir la tan dichosa convivencia pacífica? Pensamos en conflictos comunitarios o interculturales como conflictos entre comunes, entre indígenas, entre vecinos o entre ellos y el Estado o los Gobiernos locales, y no fácilmente nos asociamos con ellos. “Tomemos un ejemplo, concretamente (…) la cuestión del acceso a los recursos naturales o sociales de individuos pertenecientes a grupos étnicos”. (Gimenez Romero, 2001)
La mediación Intercultural, en este argumento es un fenómeno nuevo, aun no reconocido en la norma legal ecuatoriana, como si sucede en el ámbito de la mediación comunitaria y en la cual se la podría suscribir, y en el campo practico se viene ejercitando desde los operadores sociales y ONG´s. La mediación intercultural debe entenderse en nuestro contexto plurinacional como una “orientada hacia la consecución del reconocimiento del Otro y el acercamiento de las partes, la comunicación y comprensión mutua, el aprendizaje y desarrollo de la convivencia, la regulación de conflictos y la adecuación institucional, entre actores sociales o institucionales etnoculturalmente diferenciados.” (Sales Salvador, 2010)
En la cultura andina incide particularmente su cosmovisión, la forma de ver el mundo y sus relaciones, lo que denominan el sistema churonico o chacanico, como espiral de crianza de la vida, constituido por 5 elementos que le conforman, a saberse, la familia, la comunidad, la chakra y la geobiodiversidad, siendo su eje articulador y de equilibrio la espiritualidad; en el pensamiento andino la ausencia de equilibrio en alguna de las dimensiones de la crianza del ser humano es lo que produce el conflicto y/o los problemas.
La familia (a cada una de estas dimensiones se les atribuye un color particular, en este caso a la familia se le otorga el color amarillo) considerada la dimensión en la que se desarrolla la festividad, los sueños, los valores, los principios, la espiritualidad y el idioma; la dimensión comunitaria (o de color rojo) es donde se fortalece la relación con la autoridad, la autoderterminacion, la participación y solidaridad, y se refuerza el idioma, las festividades y la historia; Así también la chakra y la geobiodiversidad (de colores azul y verde respectivamente) fomentan la economía, la alimentación, la medicina y los principios de la vida. (Bustos Mario, 2018)
Para la década del 90 del siglo pasado, Humberto Maturana en su libro transformación para la convivencia, nos introduce en el complejo campo de la convivencia y la cultura de paz, incorporando en su análisis del conflicto, los factores sistémicos tanto social como biológico, así como la dimensión cultural y la dimensión emocional que intervienen en ellos. A su decir, “analizar los fenómenos sociales de una manera no tradicional y mostrar que de hecho y de una manera inevitable, el ser humano individual es social y el ser humano social es individual.” (Maturana R., 1999) Esto indudablemente dio un cierto acercamiento a los docentes y agentes sociales sobre la importancia de la analogía del ser social con el funcionamiento del cerebro individual.
La neuroconvivencia, es un proceso individual, personal y social de intervenir con el otro y consigo mismo, desde la vivencialidad y comprensión de las emociones, los sentimientos, los pensamientos y las acciones, que afectan la esfera de relaciones sociales, familiares y el entorno, por lo que implica una intervención en un multiespacio, muy similar a las dimensiones churonicas de la cosmovisión andina. Si bien la Neurociencia emerge a inicios de la década del 70, con la teoría del cerebro TRIUNO, de Mac Lean, en el marco de la investigación de los fenómenos del aprendizaje y la inteligencia, es en la década del 90 e inicios del 2000, que comienza a investigarse y aplicarse en el ámbito de la convivencia social pacífica.
El desarrollo de la teoría del cerebro triúno, conlleva a revisar, analizar y actuar sobre las emociones, nuestro cerebro Límbico nos permite Sentir, Desear y Querer, también es el cerebro de la RABIA, la FRUSTRACIÓN y la DEPRESIÓN, el cerebro Neocortezal es el que permite racionalizar y pensar dichas emociones a partir de la dominación de nuestros hemisferios cerebrales. Y finalmente el cerebro reptil o básico que nos conlleva a la acción o la reacción, los tres cerebros no son entes separados, sino que interactúan y son interdependientes.
La paz necesita de la participación consciente de los individuos y de los colectivos. Es decir que se necesita aprender como gobernar estos cerebros o sistemas: el mental - intelectual (Neocorteza), el emocional (Cerebro Límbico) y el del comportamiento (Cerebro Reptil) si se quiere lograr la paz dentro en la sociedad actual se requiere de la participación consciente de cada uno. ¿Por qué "participación consciente"? porque la paz se construye en nuestra mente, se transforma en nuestros contextos y las formas en que emo-senti-pensamos las relaciones con los otros. Hasta ahora hemos tratado de lograr la paz, simplemente mediando nuestros intereses a través de acuerdos; pero cuantas veces nos hemos pueto a mediar nuestras emociones respecto al otro y su contexto, su cosmovisión y la nuestra de la realidad, pero la paz no será posible si no logramos comprender la dinámica individual en cada uno en el conflicto, sino logramos relacionarnos con nosotros mismos y los otros en nuestros contextos y nuestras creencias muy particulares respecto al mismo.
Sí!!! Si podemos aprender a lograr la paz dentro de nosotros mismos, podremos ser capaces de ofrecer estrategias significativas para la paz social, comunitaria e intercultural. El objetivo es el individuo como un laboratorio de paz, practicando acuerdos y sintiendo el bienestar. Si observamos la vida desde su nivel celular, podremos entender nuestras conexiones con un medio más extenso con mayor facilidad.
El medio ambiente, lo que desde la cosmovisión andina es la geobiodiversidad es algo vivo, lleno de vida, que nos produce impactos con su constante información. “Nuestros dominios cobrarán vida con sus iguales y yo percibiré la vida alrededor mío como parte de mí mismo, como un recurso para mí, y yo como un recurso para ellos.” (De Beauport, 2006)
Tú no estás separado de tu medio ambiente, ni de tu contexto, sino que estás continuamente expuesto a él e interactuando con él. Tu paz depende de la paz en tu ambiente, y la paz de tu ambiente depende de ti. En este cerebro logramos la paz siendo "uno" con nuestro medio ambiente y lo que nos rodea. A partir de esta inclusión total practicamos la Inteligencia Básica para experimentar cada día tanta Paz como sea posible.
Walter Fernandez Ulloa. Profesional en Psicología Clínica, con estudios y experiencia en Salud Mental Comunitaria y Grupal, desarrollo social y comunitario con enfoque en planificación local y énfasis en comunidad, niñez, familia y juventud; Consejero Suplente del Consejo de Participación Ciudadano y Control Social 2015-2020, Mediador certificado por el Consejo de la Judicatura, graduado en la Universidad Estatal de Bolívar; Magister Internacional en Políticas Sociales de Promoción de la Niñez y Adolescencia; Activista en Derechos Humanos y Paz; Planificador del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social; Consultor y Asesor de Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, Secretaria Nacional del Agua, Secretaria del Migrante; Instituto Nacional de Estadísticas y Censos; Miembro Fundador de la Academia ODR (Métodos apropiados de Resolución de Conflictos) Latinoamérica; Miembro Fundador del Observatorio Nacional de Comunicación y Medios;  Miembro Fundador del Observatorio Internacional de Paz y Seguridad Humana con sede en Argentina; Miembro Fundador y Vicepresidente del Consejo Andino de Mediadores y Conciliadores, 2005-2007, Lima-Perú. Contacto: ups.walter.fernandez@gmail.com

1741. La Familia como Artesana de la Paz


"Cuando hay amor en el matrimonio [o amor propio], hay armonía en el hogar; cuando hay armonía en el hogar, hay satisfacción en la comunidad; cuando hay satisfacción en la comunidad, hay prosperidad en la nación; cuando hay prosperidad en la nación, hay paz en el mundo"   
-Proverbio Chino

"La familia es la base de la sociedad" [1]. Cuántas veces hemos escuchado en el discurso político esta gran verdad? Sin embargo, es cruelmente reduccionista en el análisis, poner la paz, la estabilidad y la prosperidad de la sociedad bajo la responsabilidad absoluta de la familia, en especial con las transformaciones que esta ha experimentado ante los retos de la sociedad contemporánea. Si bien es cierto que es en la familia donde deben proveerse las primeras condiciones idóneas para transformar a la niñez en una ciudadanía crítica, participativa y responsable, la configuración y condiciones de la sociedad y en general del Estado en materia económica, política y social influyen positiva y negativamente en el desempeño de la familia. Es así, que la sociedad es un reflejo de lo que ocurre al interior de la familia, al mismo tiempo que las dinámicas familiares reflejan, producen y reproducen a la sociedad en la que se desarrollan.
Este análisis en el que la "parte" [ex. la familia] forma al "todo" [ex. la sociedad] al mismo tiempo que el "todo" está contenido en la "parte" proviene de un principio básico del pensamiento complejo desarrollado por Edgar Morin en su obra El Conocimiento del Conocimiento, tercer tomo de El Método (Morin, 1986). El principio holográfico nos dice que es imposible conocer el todo [lo macro] sin conocer sus partes [lo micro], e imposible también conocer las partes sin considerar el todo. Así como biológicamente cada célula del ser humano contiene el ADN, a nivel sociológico, cada persona es parte de la sociedad, a su vez que ésta es parte de cada persona [2]. Entones, el holograma está formado por puntos que contienen cada uno el objeto representado completo o casi completo. Por lo anterior, es imposible hablar de paz sin considerar la contribución de ambas esferas; la familia y la sociedad en una relación sinérgica y dialógica.
Para dar a la familia las herramientas para construir una cultura de paz, es prioritario comprender la cosmovisión de la familia actual, de dónde proviene ésta y su actuar en consecuencia. También urgente es reconocer las dinámicas y retos en la sociedad de hoy que han impregnado a la familia de altas tazas de violencia, desintegración y disfuncionalidad. Aunque el presente tema requiere un análisis más profundo y extenso, para motivos de este foro, limitaré el presente escrito a definir los tres tipos de familias [la familia basada en el poder y la autoridad, la familia basada en la identidad o la competencia y la familia basada en la unidad y la paz] que existen de acuerdo al director del Instituto Internacional de Educación para la Paz en Canadá; el doctor H.B. Danesh (H.B. Danesh and Azin Naseri 2017) [3], cómo éstas reflejan el contexto social, a su vez que influencian dicho contexto. En la conclusión se mencionarán los requisitos básicos para que la relación dialógica entre familia y sociedad sea productiva y regeneradora del tejido social para la construcción de la paz.
La Familia basada en el poder es aquella en la que predomina el deseo de dominación para hacer frente a las inseguridades de la vida. Este tipo de familia es la antítesis a la unidad. Siendo la unidad un requisito para la paz, esta familia no puede construir la paz. Sus relaciones se basan en el miedo, la fuerza y la violencia. Son eco de una sociedad y una política de estado que impone la ley y el orden, violando los derechos humanos fundamentales en aras de "garantizar la seguridad" mientras se da una distribución inequitativa de la riqueza, la libertad y las opciones de desarrollo. El amor en la familia y las oportunidades en la sociedad se condiciona a cambio de conformidad y obediencia ciega. Los padres buscan controlar a sus hijos y el Estado a sus ciudadanos cooptando y desalentando su creatividad, haciéndolos conformistas, faltos de pensamiento crítico, motivando la agresividad, y la carencia de estima y confianza en sí mismos y el mundo. Bajo esta óptica, no es tan difícil entender la cifra de 66.1% de mujeres mayores de 15 años que han enfrentado violencia intrafamiliar en México tan solo en el 2017 según el INEGI [4]. En el caso de Nuevo León, el delito de violencia intrafamiliar es el de mayor incidencia y constituye un tercio de todos los delitos denunciados en el estado (Carlos Emilio Arenas Batiz, presidente del Tribunal Superior de Justicia) [5]. Por su parte la UNICEF en el 2013 estimó que en México el 62% de los niños y las niñas han sufrido de maltratos en su vida, convirtiéndolo en el sexto lugar en Latinoamérica por su alto número de homicidios de menores de edad [6].
La familia basada en la identidad es eco de una política de Estado basada en la competencia entre partidos e instituciones dando paso a una muy incipiente democracia forjada en el conflicto entre adversarios. La aparente justicia y equidad se administra solo entre los "clientes" del sistema. En la familia, así como en la sociedad, los deseos, intereses y comodidad de los miembros a nivel individual se ponen por encima del bienestar colectivo. En esta sociedad individualista y excluyente, así como en las familias que la constituyen, predominan ciudadanos egoístas, intolerantes e indisciplinados que evitan el dolor a toda costa y buscan la gratificación inmediata de sus deseos o de lo contrario, recurren a la violencia. No es casualidad que en estas sociedades transitando del autoritarismo a la competencia, durante los últimos 15 años el INEGI haya reportado un aumento del 136% en la cantidad de divorcios en México [7]. Por tanto, ni la familia ni la sociedad basada en la autoridad, así como tampoco aquellas basadas en la identidad pueden producir paz.
Necesarias para construir una cultura de paz restableciendo el tejido social, y subsanando los retos económicos y sociales contemporáneos, son la familia y la sociedad basadas en la unidad en un contexto de diversidad, de libertad y de cooperación. En este tipo de familia y contexto social prevalece la equidad de género, un medio ambiente seguro promotor de autodisciplina, de confianza, y de orden, pero también de flexibilidad. Se impulsa el desarrollo de cada persona para pensar críticamente, actuar con compasión y generosidad a la vez que se les ayuda a descubrir y desarrollar sus talentos e intereses. Bajo esta cosmovisión, la justicia se experimenta en todos niveles: intrapersonal, interpersonal, institucional, internacional y global mientras que el poder se transforma en un atributo compartido por todos los miembros de la familia y de la sociedad acorde a sus habilidades, responsabilidades y necesidades.
Es así, que construir una cultura de paz será imposible mientras prevalezcan las condiciones de injusticia social e inequidad, ya que la unidad, la verdad, la equidad y la justicia son requisitos para crear ambientes libres de violencia en los que se respeten los derechos humanos y se canjeen los intereses individuales por el bien colectivo. Un Estado de derecho que garantice el desarrollo pleno del ser humano a través de la equidad en la impartición de la justicia, la igualdad de oportunidades para todos, el abatimiento de la pobreza, el combate a la corrupción e impunidad, y una distribución más equitativa de la riqueza son básicos para transformar la realidad actual de violencia familiar y social. Será también necesario el empoderamiento de un trabajo multilateral, sinérgico y coordinado de diversos actores (familias, sociedad civil, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, sociedad internacional, gobierno, instituciones educativas, medios de comunicación, iglesia, e iniciativa privada) para llevar a la realidad un fin común como es la práctica diaria de la paz.
Notas 
[1] La declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por las Naciones Unidas en 1948 en su artículo 16 inciso 3 describe a la familia como “la unión natural y fundamental de la sociedad” http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/ consultada el 27 de octubre, 2018.
[2] Morin, Edgar. Pour une réforme de la pensée, ifrance, En ligne [http://college
heraclite.ifrance.com/documents/r_actuels/em_reforme.htm], consultado el 27 de octubre, 2018.
[3] H.B. Danesh and Azin Nasseri. The Unity-Based Family. An Empirical Study of Healthy Marriage, Family and Parenting. Cambridge Scholars Publishing. 2017.
[4] Instituto Nacional de Estadistica y Geografia INEGI. http://www.inegi.org.mx/ Consultado el 27 de octubre, 2018,
[5] Milenio. (2016) "Violencia Intrafamiliar, el delito más cometido en Nuevo León" http://www.milenio.com/estados/violencia-intrafamiliar-el-delito-mas-cometido-en-nl. Consultado el 11 de noviembre, 2018.
[6] Forbes México, 2013. México: 6 de cada 10 niños sufren maltrato infantil https://www.forbes.com.mx/violencia-infantil-la-otra-cara-de-mexico/ Consultado el 11 de noviembre de 2018.
[7] Instituto Nacional de Estadistica y Geografia  http://www.inegi.org.mx/ Consultado el 27 de octubre, 2018.
Narcedalia Lozano Garza. Fundadora de La Paz comienza con los Niños A.C. Candidata a Doctora en Ciencias Políticas por la Universidad de McGill.

1734. Cultura de Violencia en Nuevo León


Dos hechos han sacudido a la sociedad de Nuevo León en poco tiempo: el suicidio de un estudiante de una preparatoria del tecnológico de monterrey y la agresión entre barristas tigres y rayados que dejó a un aficionado gravemente herido. El común denominador de ambos eventos es la violencia. El estudiante cometió el suicido presuntamente por sufrir acoso escolar debido a que padecía una enfermedad llamada Asperger. Aún en escuelas reconocidas mundialmente por su calidad educativa queda en evidencia que no se tienen las herramientas suficientes para crear ambientes no amenazantes y compasivos. Quizás por el renombre de la institución educativa, rápidamente se ha guardado silencio en los medios, en lugar de enaltecer la necesidad de programas de Cultura, Educación para la Paz, Resolución pacífica de conflictos y Seguridad en las aulas. Pero nuevamente la violencia levantó la mano cuando un aficionado al equipo felino quedó mal herido después de un conato de pelea entre dos aficiones al fútbol. El hecho se dio en pleno día, sin la intervención de la policía, abarcó casi dos carriles de una avenida importante al norte de la ciudad y fue presenciado y filmado por bastantes transeúntes que luego subieron sus vídeos a las redes sociales. Igual que con el caso tec, inmediatamente pareciera ponerse en marcha un sistema donde autoridades y medios de comunicación quieren hacer creer a la población en general que estos son casos aislados, que nada tienen que ver con la cultura del emprendimiento, competencia y trabajo que se vive en Nuevo León. Falso. Ambos hechos son producto de una Cultura de Violencia que se vive en la Entidad. No son resultado de un solitario inadaptado o con problemas mentales. 
Son efecto de tener como ejemplo un Gobernador que reconocía públicamente que “nadie quiere a las gordas” y que como candidato presidencial proponía cortar la mano a quienes delinquieran. Es decir, Violencia y más Violencia. 
Son fruto de medios de comunicación sobre todo, televisión y prensa, que se dedican a fomentar el odio y la rivalidad entre aficiones, que recuerdan reiteradamente que Rayados mandó al descenso a Tigres y que Tigres ganó una final en la casa de Rayados. Son secuela de directivas de equipos que han promovido medidas discriminatorias en las que no se quería permitir entrar a un estadio a personas con la playera del equipo contrario, irónicamente directivas empleadas de empresas que promueven el decálogo de valores de Don Eugenio Garza Sada, pero en la práctica prefieren borrar a los que no piensan igual. Son consecuencia de instituciones educativas que presumen promover eventos de valores y cultura de paz pero a la hora de los hechos trágicos todos guardan silencio y se esconden, demostrando que dichos programas son más discurso político que trasformador, son conclusión de entidades ciudadanas o gubernamentales, como organismos por los Derechos Humanos, en contra del Bullying o la Discriminación, que gastan grandes cantidades de dinero en promoción en los medios de comunicación, pero a la hora de la verdad se muestran tímidas para señalar y tratar de corregir los precursores de la violencia que tenemos, como los antes mencionados.
En Nuevo León, cuna de grandes emporios empresariales, universidades y medios de comunicación nos cuesta mucho aceptar la realidad: vivimos en una Cultura de Violencia. Nos gusta más la retórica y la presunción de ser los mejores, los líderes en todo y cuando toca señalar nuestras áreas de oportunidad pareciera existir una práctica de engaño que muy bien ponen en obra medios de comunicación, empresas y universidad. A la hora de la política, se habla, pero a la hora de la verdad, se calla, se omite, no se actúa.
Es muy desagradable ver, que aún con los hechos frescos, ciertos canales de televisión regiomontanos piden respeto para ellos mismos, pero siguen fomentando la cultura de la competencia, de la división, del odio al otro. En menos de 15 días, seguramente los medios volverán a lo que tanto les deja ganancias, fomentar el morbo, la pasión y el resentimiento y las reducirán hasta que un nuevo episodio fatal vuelva a suceder.  
Ambos hechos son desenlace de la cultura diaria que vivimos y no, no son hechos aislados, simplemente en ellos si se llegó a sus últimas y trágicas consecuencias, pero existen muchos otros que se están viviendo y pronto podrían detonar. La realidad nos muestra la necesidad de fomentar la Cultura y Educación para la Paz y la Resolución pacífica de conflictos, pero seguimos sordos y necios.
Propuesta
Hacemos un llamado a las empresas CEMEX y FEMSA dueñas de los equipos Tigres y Monterrey. Una forma para reducir la hostilidad entre ambas aficiones sería un acuerdo entre altos mandos para ir presentando a ambos equipos como uno mismo. Aplaudimos la iniciativa de presentar jugadores del equipo opuesto en la canchas de su rival, pero no debe ser un acto esporádico, debe ser continuo.
Si hacemos entender a los aficionados que el equipo es Nuevo León y los clubes solamente son “departamentos” de la misma “empresa”, el sentimiento de división se reducirá. Exhorto a que los Tigres feliciten constantemente a los Rayados y los Rayados constantemente a los Tigres en todos sus éxitos, pero sobre todo, que los acompañen en sus derrotas.
Emplear dinámicas de juegos donde se involucre a ambos planteles y que los eventos de navidad se realicen de manera conjunta. Que no resulte extraño para un aficionado que Tigres y Rayados estén juntos, tal como sucede en las familias.
Trabajemos en la unidad de la afición eso nos llevará a la paz que tanto necesitamos y comercialmente sería más redituable que los espectadores se sientan cómodos y atraídos por comprar mercancía, productos y asistir a los juegos de AMBOS equipos, al final somos un mismo equipo. Piénsenlo.
José Benito Pérez Sauceda. Doctor en Derecho. Maestro en Ciencias con especialidad en Métodos Alternos de Solución de Controversias y Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL. Autor de libros y artículos jurídico-científicos sobre Negociación, Mediación y Cultura de Paz. Creador e impartidor de cursos y diplomados en la materia. Conferencista a nivel nacional e internacional sobre MASC y Cultura de Paz. Creador-Coordinador de los sitios: “Mediación Monterrey” y "Cultura de Paz y No Violencia Monterrey". josebenitoperezsauceda@hotmail.com

1686. ¿Cómo conseguir que te legitimen como Mediador?

Desde 2010 la Escuela Sevillana de Mediación está desarrollando una investigación sobre lo que supone ser y sentirse mediador, sobre cómo vivimos los mediadores nuestros miedos, habilidades o cómo podemos fomentar nuestra creatividad, entre otros aspectos.
Y en este post tenemos nuevos datos y  resultados gracias al Foro Internacional de Mediadores Profesionales. Mediadores de todo el mundo han participado en él y  una de las cuestiones que todos los mediadores nos hemos preguntado alguna vez: “¿Cómo conseguir que confíen en el mediador y en la mediación como institución?”
Mediadores profesionales: ¿cuál es su aportación?
A continuación os dejo con las reflexiones y aportaciones de compañeros de profesión respecto a lo que supone el ejercicio de la mediación.
Cecilia Prado (Valparaíso, Chile): Actuando de forma objetiva, con respeto, imparcial con las partes, dando los mismos tiempos de escucha, de hablar, de devolver la información sin las cargas emotivas negativas, respetando a ambas partes por igual, es un baile en el cual si seguimos los pasos todos pueden participar. También hay que dejar claro que no todo es solucionable por este método y siempre está la opción de continuar la vía judicial en la cual decide el juez.
Elena Baixauli (Valencia, España): Siendo profesional, creando un clima de confianza y confidencialidad. 
Freddy Ortíz Nishihara (Perú):  Hacerles sentir que eres transparente, confiable y una persona con buenos sentimientos. Ello se muestra con signos externos, tono de voz, gestos suaves, palabras que escoges y si ellos hablan otro idioma como el Quechua, hablarlo y hacerles sentir en casa, diciéndoles cosas en ese bello idioma. Debes ser claro, empático e imparcial en la actuación. Así verán ello en la mediación.
Lia Mastropaolo (Génova, Italia): Mantener una postura neutral, en el sentido de que al final de una entrevista las partes tengan la sensación que el mediador no se ha sincerado con uno u otro. Además haciendo de manera que cada uno pueda expresar su propia historia sin sentirse perjudicado y favoreciendo que el otro lo escuche.
Patricia Romero (México): La confianza en el mediador se la gana el propio mediador siendo profesional: en el trato que da a las personas, en la forma como se presenta ante los clientes, en la forma de comportarse, en la manera como expresa sus conocimientos, en el lugar donde presta el servicio.
Los mismos usuarios son quienes recomiendan al mediador, así como se recomienda a un buen médico o a un buen abogado. La mediación como institución, se debe difundir y promover en los distintos clientes: los usuarios, los abogados que manejan conflictos y se deben sentir incluidos y no excluidos, en la formación, con jornadas de servicio de mediación en barrios o sectores vulnerables.
La mediación la legitima el Estado y quienes trabajan como mediadores, dando un servicio de calidad, en condiciones de calidad, seriedad y respeto hacia los usuarios.
Juan Carlos Hierro (Sevilla, España): Primero confiando el mediador en sí mismo. Después será muy importante realizar una buena información inicial a las partes y un buen encuadre. La profesionalidad se demuestra en el propio proceso.
Javier Alés (Sevilla, España): Requiere de muchas habilidades y técnicas personales que hay que ensayar y practicar. Una mirada, un comentario un movimiento de manos…
Todo ayuda para demostrarles que estamos aquí para ayudarles y que pueden confiar en mi, pero quizás lo más importante si tuviera que decantarme por algo es la sonrisa y el poder de la palabra, que consiga que se puedan enamorar del futuro proceso de mediación. Solo legitiman la mediación si eres auténtico y tu mismo crees en ella.
Soledad Polonio (Montilla, Córdoba, España): La confianza viene por varios niveles:
De otras entidades: dando a conocer la mediación, sus beneficios, estableciendo circuitos de derivación y dejando claro los límites profesionales (vamos que no entramos en el terreno profesional de nadie).
De la propia institución: labor de sensibilización y una fuerte apuesta pública por la mediación.
Del usuario: una vez que tenemos a la parte delante es muy importante hacer un buen encuadre dejando claro los beneficios de la mediación (sin caer en vender milagros) y también sus deberes.
Normalmente ofrezco una sesión informativa no vinculante donde se le explica en qué consiste el proceso y se le ofrece la opción de iniciar voluntaria la mediación. Dentro de la libertad que debe tener un mediador en el ejercicio de su práctica profesional,  estoy de acuerdo en que la mediación debe estar regulada por unas pautas de actuación que le confieran identidad.
La mediación, en ocasiones, es usada para definir intervenciones que nada tiene que ver con ella (como por ejemplo: mediación intercultural. Y luego vas y son actividades de animación sociocultural donde participan personas emigrantes, a mi entender esto no es mediación) y más bien perjudica. Es por esto creo que es muy importante que la mediación adquiere identidad propia y para ello es conveniente que esté protocolizada.
Fermín Romero Navarro ( Las Palmas de Gran Canaria, España): Una respuesta exhaustiva a esta pregunta supone una disertación sobre la cuestión que en ella subyace. En orden a la brevedad diría lo siguiente:
Ser consciente y conocedor de cuál es el papel que el mediador ha de realizar y creérselo.
Expresar respeto y fe en los mediados.
Ser hábil en el uso de las técnicas y aplicarlas en los momentos adecuados.
Tener una buena formación y haber interiorizado un modelo de mediación que le guíe su proceder y le permita así mismo explicar lo que está sucediendo en el desarrollo de la mediación.
Revisar, revisar y revisar las actuaciones realizadas en sesiones y mediaciones anteriores.
Santiago Madrid (Madrid, España): El mediador tiene que hacer ver que está para ayudar. En la mediación, como institución, con nuestros éxitos: satisfacción personal de las partes, económicos, tiempos requeridos, eficacia a largo plazo…
Josep Redorta (Barcelona, España): Saber legitimar el proceso y la institución es muy importante. La confianza es una doble expectativa por lo que hay que vigilar este aspecto.
Fausto Amaro (Lisboa, Portugal): El establecimiento de la confianza tiene varias fases. Primero el mediador tiene que transmitir confianza a las partes de que es posible una solución a través de la mediación. En esta fase, el mediador tiene que tener una sólida preparación científica y técnica y una personalidad que inspire confianza, como por ejemplo, bajo nivel de ansiedad y una comunicación asertiva.
En una segunda fase la confianza viene de los resultados positivos alcanzados que refuerza la idea de se puede confiar en la institución. Pero en una sociedad como la actual (sociedad reflexiva), resulta importante el papel de las universidades y asociaciones profesionales en la divulgación, junto a la opinión pública de los resultados positivos de la institución de la mediación.
Rubén Calcaterra ( Buenos Aire,  Argentina): Es un largo camino que entiendo ya ha sido transitado en su mayor parte, pero, en el fondo, siempre es la solvencia que sólo da una buena formación, el don de gentes y la trayectoria lo que hace confiable al mediador. La confianza en la mediación es el resultado de la suma de las confianzas que los mediadores sean capaces de cosechar.
José Benito Pérez Sauceda (Monterrey, México): Congruencia en el desempeño profesional como personal, la mediación no es un profesión es una forma de vida.
Francisco Hidalgo (Castellón, España): En primer término, la confianza en el mediador surge de la confianza en sí mismo -de las partes-, de conocer el sistema del mediar y, sólo en tercer lugar, del “prestigio” del mediador. Esto se cierra con el buen hacer del profesional, quien debe fajar lase/s situación/es, poniéndose de parte de los mediados, es decir, generando confianza y legítimándolos.
Respecto a la institución, es un proyecto social irrenunciable. Primero habremos de promocionarlo, después, integrarlo como recurso personal asequible en la resolución de cualquier conflicto, y hay una tercera razón de ser: constituye la plataforma social en la que se ratifica la competencia de los ciudadanos en el abordaje de sus conflictos, y se hacen cargo de su situación.
Arantxa Galvez (Córdoba, España): Demostrando confianza en uno mismo y en el proceso.
Javier Gutiérrez Camacho (Irapuato, Mexico): Creando confianza en las partes, otorgándoles información adecuada según el caso .
Luisa Pérez Caballero (Madrid, España): Creo que es necesario seguir haciendo pedagogía de la mediación, dentro y fuera de los despachos profesionales, diría que hay que “predicar con el ejemplo”.
William Arturo Molina (México): Partiendo del lenguaje corporal, la empatía, valioso punto que los mediados califican y de ello dependerá el buen desarrollo de una mediación. Conocer del conflicto, saber de técnicas para poder encausar una buena comunicación activa, ser asertivo, son pequeños-grandes factores que hacen una gran diferencia.
Yolanda Vargas Somoza (México): Brindando la información adecuada del proceso y mostrando la imparcialidad de la que soy capaz. Gracias siempre a todos porque no hay profesión más ilusionante que la de ser mediador.
Begoña Echezarreta (Asturias, España): Explicando las ventajas que tiene la mediación con respecto al procedimiento judicial.
Javier Wilheim (Barcelona, España): Con empatía, dando seguridad en el proceso y en el profesional. “Con autenticidad“, como dice Carl Rogers.
Amaya Sanz (Navarra, España): La sesión informativa es esencial. Proporcionar toda la información necesaria a las partes, cuidar la próxemia adaptándola a cada tipología de conflicto y a las peculiaridades de las partes. Adaptar el lenguaje y ser cercano.
Amparo Muñiz (Cádiz, España): Cada proceso de mediación es una oportunidad del mediador para generar esa confianza en las partes que voluntariamente se someten al proceso siendo cercano, amable y humano. Dispensando un buen trato y una buena labor profesional.  Logrando la satisfacción de las partes que han asistido al proceso y el reconocimiento del valor de este método para abordar los conflictos.
Poco a poco este reconocimiento individual se irá transformando en un reconocimiento social (lo que se llama el boca a boca). Por lo demás es importante y muy necesario hacer campañas más masivas de difusión de la mediación por parte de los mediadores (prensa, radio, charlas divulgativas,  libros y revistas, etc.) y comprometer, en la mediad de lo posible,  a los distintos poderes públicos y privados.
Carla Vania Durán (Chihuahua, México): Siendo congruentes con lo que hacemos y decimos, además de ser muy honestos y profesionales en nuestro trabajo.
Maite Ruiz (Navarra, España):  Por experiencia profesional contrastada del mediador y la institución. Por referencias de personas y de administraciones públicas. Para esto, deben ser las administraciones las que confíen en nuestro servicio como mediadores y hagan campaña favoreciendo que los ciudadanos apuesten por la mediación como primer método de resolución positiva de sus problemas.
Antonio Pérez (Guadalajara, México): Hay que seguir insistiendo en la difusión.
Lilian Suárez  (Asturias, España): La confianza en el mediador/a ha de transmitirla el propio profesional, con sus explicaciones, palabras, tono, prestigio… Cosa distinta es la confianza en la mediación como institución. En ese sentido,  veo mucho recelo y creo que viene dado por la falta de información y el desconocimiento que existe entre la ciudadanía, de lo que es y no es la mediación.
Esther Costamagna (Buenos Aires, Argentina): Manifestándoles, desde el inicio, que los cuatro principios que rigen en esta audiencia son: neutralidad, imparcialidad, confidencialidad y consentimiento informado y que todo lo que se diga en la audiencia no podrá manifestarse en otro ámbito. De ahí la confidencialidad, empatizando con las partes y legitimándolos.
Ingrid Michel Niehus (Guanajuato, México): Como mediadores debemos ser personas rectas no sólo dentro de las mediaciones, sino en todo nuestro actuar, en toda nuestra vida. Si llevamos una vida congruente, si no andamos peleando por todos lados entonces estamos demostrando que se puede confiar en un mediador y, por lo tanto, en la mediación.
Siempre que sepamos que alguien tiene algún conflicto recomendarles que acudan a una mediación. Nosotros debemos ser los primeros promotores.
María Eusebio (Lisboa, Portugal): A través de la práctica ejercida y  de la sustentailidad teórica y práctica.
Melvina Méndez (Tijuana, México): A través de la difusión acertada. Apoyándonos en las mismas autoridades gubernamentales, instituciones de gobierno y asociaciones civiles por arte de magia no van aceptar algo desconocido. Estamos picando piedra y somos la nueva generación. Lo que más trabajo nos va costar es introducir el tema, pero no dudo que en unos años habrá más gente que lo pida incluso y exija a sus gobierno una vez que conozca las verdaderas bondades que tiene la mediación.  Y los que disfrutarán más de ello serán las futuras generaciones.
Mónica Casavieja (Montevideo, Uruguay): Voy a ser reiterativa. Todo se basa en el profesionalismo, en la capacidad del mediador de formarse y vivir acorde a los fundamentos en que se basa la mediación. Existen también condiciones natas. Hay personas que tienen dones naturales para mediar, pero con esto no basta.
La formación acompañada de una vida acorde con los conceptos que impartimos y practicamos. El mediador debe ser un buen comunicador, hacer pedagogía con la mediación. Creo que si el mediador y la Institución trabajan de forma seria y acorde a lo expuesto, precedentemente las personas confiarán. Creo que los resultados, si bien son importantes, los acuerdos logrados, no lo pondría como fundamental .
Narda Beatriz Bernal  (Tabasco, México): En el mediador la confianza se construye en el proceso mismo, comunicando con precisión y sinceridad. En la mediación, se confiará en la medida que las partes involucradas en el conflicto vivan la solución.
Juan Diego Mata (Sevilla, España): Creo que la confianza en la institución y en el mediador permiten dar una óptica nueva a la dedicación de las partes en el conflicto. La transparencia, la claridad y, sobre todo, la capacidad de reenfocar el conflicto por parte de profesional, son los ingredientes indiscutibles para alcanzar dicha confianza.
Noily Herrera (San José, Costa Rica): El secreto es ser sincero y transparente. Explicar con claridad en qué consiste la mediación y sus bondades, pero también que no necesariamente encontrarán en ella una total satisfacción, pues es un dar y recibir, no una satisfacción unilateral. La honestidad abre las puertas de la confianza.
Patricia Gutiérrez Servín (Ciudad de Mexico, México): Dando confianza y brindando un servicio de calidad.
Mirel Legrá (La Habana, Cuba): Creo de vital importancia para el logro de la confianza en el mediador y en la mediación, hacerles sentir a los mediandos seguridad y, sobre todo, transmitirles tranquilidad y confianza para la búsqueda de soluciones.
Es imprescindible lograr una empatía entre las partes y el mediador. Para ello, creo que es importante el hecho inexorable de no sentirnos, nosotros los mediadores, como un tercero que va a venir a ayudar a resolver un problema, sino hacerles sentir que somos uno más de ellos y que estamos ahí para ayudarlos en lo necesiten.
También amar lo que hacemos, pues con nuestra alegría siempre vamos a transmitir seguridad y confianza, brindando en todo momento nuestra mejor sonrisa.
Elisabete Pinto Da Costa (Oporto, Portugal): Para conseguir que confíen en el mediador es necesario que exista conocimiento de sus principios de actuación por el ciudadano y por otros profesionales.
Es importante que exista conocimiento sobre los códigos éticos y deontológicos del mediador. Para que confíen en la mediación como institución es necesario leyes nacionales. Será necesario que la mediación sea una asignatura en los cursos de la Universidad. También es conveniente crear un marco protector que permita esa confianza (no pretendo focalizar en el nivel micro del mediador, que será otra perspectiva muy importante, pero insisto en ese marco).
Brian Steels (Perth, Australia): Es un proceso largo, que comienza con la información y una introducción de alguien que tenga experiencia en el proceso. Poco a poco ganan conocimiento y tienen una mejor comprensión de la mediación y los practicantes.
Carlo Pilia (Cagliari, Italia): La bùsqueda de la calidad del servicio de mediación ofrecido es la única manera para que las partes confìen en los mediadores y en las instituciones acreditadas. Calidad que se declina bajo muchos perfiles: profesionalidad, confidencialidad, disponibilidad y rapidez, etc.
La calidad es un proceso contìnuo de mejora del sistema de la mediacion que siempre pasa por la formaciómn y la práctica de los mediadores y por la evaluación de los usuarios del servicio. Compartimos planes de formación y sistemas de evaluación de calidad.
Juan Acuña (Málaga, España): Llevo buscando esa respuesta casi tantos años como en el mundo de la mediación y lo más que he conseguido es llegar a la conclusión que la gente necesita mucho para ir a mediación. Información, solicitar ayuda, que no tenga interferencias de familiares, amigos o asesores de su confianza, que en su entorno no se sienta incómodo por el hecho de pensar en ir a mediación.
No sólo que le falte información, sino que la que hay va más dirigida a los mediadores que a la gente “normal“,  pero incluso cuando lo comprenden, pienso que son una gran resistencia. Hoy por hoy, es difícil vencer. Necesitamos tiempo, que por supuesto irá a nuestro favor.
Hacer nuestro trabajo lo mejor posible. El ejemplo de la gente que ha resuelto sus problemas con la mediación será la mejor arma para convencer, ¡eso seguro!
José Antonio Veiga Olivares (Valladolid, España): Para conseguir que confíen en el mediador es importante ser uno mismo, dar confianza y credibilidad. Ser profesionales. Ser cercano, pero sin perder las riendas del proceso.
Y confiar en la mediación. Que sientan que con tu labor le has confeccionado un traje a la medida y que les sienta bien. Con el respaldo de que es algo legal, y  no algo que está de moda. Que las partes se sientan satisfechas.
Alicia Millán (Buenos Aires, Argentina): Creo que el pilar para generar confianza es la ética en nuestro obrar. La congruencia entre el pensar, el sentir, el decir y el hacer.
Respetar la voluntad de los participantes sin intentar seducirlos con nuestra propia cosmovisión. Respetar y hacer observar las normas de confidencialidad y de respeto recíproco. Ellos deberían encontrar en los mediadores el reflejo en que mirarse . Mi abuela española decía “serlo y parecerlo“.
Equilibrar el poder si hay ‘desbalance‘ con firmeza en la acción y suavidad en la instrumentación.
Un lujo de compañeros mediadores…. Una responsabilidad con la profesión. Gracias a todos.
Francisco Javier Alés. Abogado, Mediador y Profesor de Loyola Executive Education. Director del Diploma del Especialización en Mediación y Gestión de Conflictos, Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales y Director de la Escuela Sevillana de Mediación. Conferenciante y ponente en numerosos foros y universidades. Coautor del Libro "La Magia de la Mediación".
Francisco Javier Alés, Loyolaandnews.ee, 23 marzo, 2017

1684. La Paz y la Conciliación: Práctica orientada desde el incanato hasta el presente

Como es innegable recalcar en la historia de la conciliación y el  sistema jurídico actual en el Perú, aparte de la innegable influencia del derecho y la visión occidental contemporánea sobre los MARCS sustentada en la escuela de Harvard de Fisher y Ury, la escuela circular narrativa de Sara Cob o la escuela transformativa de Joseph Folger (en menor medida). Nuestro sistema de resolución de conflictos parte de una matriz propia, que durante mucho tiempo ha sido minimizada e ignorada debido a la etnocentrista visión de muchos difusores de la conciliación, mediación y negociación en el país, para quienes los medios alternativos de resolución de conflictos y en particular la mediación/ conciliación solo aparecieron en el territorio nacional con la importación de dichas doctrinas anglosajonas foráneas. Hecho totalmente falso y que demuestra su gran ignorancia, acomplejamiento y desprecio a todo lo legado por nuestros ancestros que no solo dejaron Machupicchu, Sacsayhuaman, Ollantaytambo, los andenes y otros restos arqueológicos (grandes obras de arquitectura), sino que también dejaron una semilla que nació de una visión de vida orientada hacia la paz y el buen vivir en comunidad, previniendo y solucionando desde hace cientos de años los conflictos en el tejido social del Tahuantinsuyo y posteriormente ello quedo impregnado en las comunidades que habitan los andes, a través de la figura de los jueces de Paz (antes denominados jueces de Paz no letrados en Perú), o los mediadores indígenas en el Ecuador ( Kuna kuna).  Basta remontarnos a lo señalado por el sacerdote español investigador de la cultura y visión de vida inca Diego Gonzales Holguín reseñado recientemente por el historiador contemporáneo  Antonio Zapata, cuando analiza la frase que dentro del contexto incaico, se interpretaba como “chaupi”, al señalar  
“EL TERMINO ES CHAUPI Y ALUDE AL JUSTO MEDIO, CREE HOLGUIN QUE LOS QUECHUAS AMAN LA CONCILIACION DE OPUESTOS Y VALORAN  QUIEN LOGRA COLOCARSE AL CENTRO PARA CONDUCIR AL TODO”
Ello nos lo recuerda también el gran Maestro Raúl Porras Barrenechea  quien manifiesta en su obra “El legado quechua indagaciones peruanas”,  analizando lo definido por dicho gran religioso e investigador colonial:
EL CODIGO INTIMO DE MORAL QUECHUA REPUDIA EL EXCESO Y EL ABUSO, GLORIFICA EL SOSIEGO….EL SERENO EQUILIBRIO…EN LA PARTICULA CHAUPI SE ENCUENTRA ESA VIRTUD MORIGERADORA….CHAUPI IMPLICA UNA CONCILIACION DE CONTRARIOS O EL JUSTO MEDIO
Aquí se vincula el vocablo a un sentido de mantenimiento de un orden determinado que buscaba la Justicia,  lo que se deriva de repudiar los términos “exceso” y “abuso”, y recalca la virtud del punto medio como base del equilibrio para lograr la solución de contrarios o ubicarse en el justo medio que beneficie a ambas partes y las oriente hacia la cultura de Paz. Lo que durante el Tahuantinsuyo se interpretaba como el “Sumaq Kawsay” o el buen vivir.
Pero no se trata de las únicas pruebas demostrativas de la existencia de un sistema conciliatorio en los andes, pues como el mismo maestro Porras Barrenechea lo destaca en su obra al mencionar otros vocablos que  nos orientan a definir que en el Tahuantinsuyo existía formalmente una voluntad de dialogo e inclinación a la conciliación por parte de los incas, el siguiente análisis del vocablo “cuzca cachani” es claro respecto a ello, pues uno de los objetivos de una conciliación es lograr la Paz social resolviendo las riñas.
“ASI ……CUZCA CACHANI (significa) EMPAREJAR LO DESIGUAL…….Y TAMBIEN HACER PACES Y AMISTADES Y ACABAR NEGOCIOS Y RIÑAS DIFICILES”
Y es sorprendente hallar en la sociedad inca a figuras vinculadas a la defensa de la gente del pueblo, que se entiende interponían sus buenos oficios  para resolver conflictos tal como se puede deducir de las siguientes frase obtenidas por el Maestro Porras Barrenechea
“LOS MANCHAY RUNA…CAPPAQUENCHI, “LOS PROTECTORES”, LOS MANCHAY RUNA O MANCHAYNIYOC HOMBRES DE GRAN AUTORIDAD COMO LOS JUECES DE PAZ O CURACAS O LOS SABIOS Y LOS SANTOS”
Si interpretamos esta frase en el contexto colonial y republicano deducimos que la misma traducida por el Maestro Porras Barrenechea se refiere a los conciliadores o mediadores existentes ya en el incario y también a los defensores del pueblo andino. Pues es claro que un juez de Paz utiliza en un 80% la conciliación extrajudicial , 10% la sabiduría y en el restante 10% el saber de la cultura ancestral y si eso era realizado por los “manchay runa” nos hallamos frente a una especie de conciliador.
Con la llegada de la Colonia destaca el Virrey Toledo, quien quiso recuperar parte de las antiguas formas de resolución de conflictos, amalgamándolas con formas hispanas, asi el estudioso Santiago Andrade Ubidia señala
“ EN EFECTO DURANTE EL PERIODO COLONIAL SE DIO LA LEGISLACION DE TOLEDO QUE DISPUSO LA CREACION DE LOS ALCALDES ORDINARIOS A LOS QUE SE DENOMINO “ALCALDES DE HERMANDAD” EN LAS ZONAS URBANAS ….ANTECESORES DE LOS JUECES DE PAZ NO LETRADOS…LOS ALCALDES DE SU PUEBLO ERAN LOS ENCARGADOS DE ADMINISTRAR JUSTICIA Y ANTE QUIENES LOS VECINOS DE LA COMUNIDAD RECURRIAN PARA LA SOLUCION DE SUS PROBLEMAS , EL ALCALDE NO NECESARIAMENTE DEBIA SER LICENCIADO O ABOGADO, PORQUE SUS FALLOS TENIAN COMO FUNDAMENTO LA LOGICA DEL HOMBRE , QUE SOLO ASPIRABA AL BIENESTAR DE LOS MIEMBROS DE SU COMUNIDAD
Por otro lado tenemos que analizar que en el Tahuantinsuyo existieron formas de tratar de evitar los conflictos, es decir que también se recurrió a la fórmula de la negociación directa, ello  se muestran desde la forma de incorporación de muchos pueblos al imperio en forma pacífica , previo acuerdo negociado
Ejemplo 1: La leyenda la Achirana del inca
El inca pasa por territorios costeros desérticos en su marcha de conquista y se enamora de la hija de un curaca y el decide hacerla su esposa para lo cual ella le menciona que lo único que le pide a cambio de esa unión e integración de su pueblo al imperio es la construcción de un canal con la tecnología inca que permita a su pueblo traer el agua de los andes hacia su desierto y convertirlo en un verde valle. El inca cumplió y así se logró una incorporación al Tahuantinsuyo.
Ejemplo 2: La confianza en el dialogo y la comunicación
Quizás la muestra más concreta de la confianza de los incas en la negociación con otro pueblo para evitar un conflicto se da en el encuentro de Cajamarca en 1532 cuando el Inca Atahualpa confiado va con guerreros desarmados y que habían sido envenenados previamente por espías de los españoles al encuentro con estos, quienes no respondieron con reciprocidad. Posteriormente dicha buena fe se plasma cuando el inca accede al pedido de los castellanos de llenar dos cuartos de plata y uno de oro a cambio de su liberación.
Es que la visión de la armonía necesaria para el buen vivir en el incario se fundamentaba en una filosofía o religión de la dualidad armónica: así como el sol (hombre-padre) y la luna (mujer-madre) se complementan y se unen, sin perder su diferencia y particularidad. Aquí hay una cierta semejanza con la definición que Sun Tzu le da al conflicto en el arte de la guerra  “el conflicto es luz y sombra, peligro y oportunidad, estabilidad y cambio, el impulso para avanzar  el obstáculo que se opone. Todo conflicto contiene la simiente de la construcción o la destrucción”
La razón o motivación para resolver los conflictos, recurriendo al conciliación la podemos hallar en la filosofía del buen vivir, o sumak kawsai o allin kawasay base de la vivencia comunitaria incaica y como hemos visto las formas anteriores se refieren a restablecer dicha armonía, y como lo manifiesta Cletus Gregor Barié
principios de equilibrio, interrelación y armonía entre hombre, naturaleza y sociedad se aplican también en las relaciones sociales. El conflicto entre personas causa, precisamente, un desequilibrio, una ruptura en estas relaciones. La justicia indígena busca entonces restablecer la armonía perdida. El inculpado, el denunciante, la autoridad y la comunidad juegan un rol importante en la restauración de este equilibrio. La autoridad indígena que desempeña el papel de conciliador o árbitro tiene que cumplir una serie de características: honestidad, imparcialidad, sabiduría legitimidad y reconocimiento moral, habilidades sociales y comunicativas, y el manejo de técnicas de persuasión y conciliación. Bajo la guía de la autoridad, el culpable asume la responsabilidad, pide perdón, admite la verdad (respetando la obligación de no mentir, ama llulla), y restituye el daño causado -con lo que él (y su familia que está indirectamente involucrada) queda rehabilitado-. Finalmente se restablece la armonía entre el denunciante y el infractor. El objetivo del juzgamiento no está en la sanción sino en la restauración de la armonía.”
los principios básicos que operan de forma invisible en cualquier proceso de administración de justicia en zonas adonde llego el imperio del Tahuantinsuyo se sustentan en algunos principios :
- Enfoque Integral : al analizar el conflicto, no se revisa sólo los hechos, sino también el entorno, la familia y los antecedentes personales. La resolución del conflicto tiene una visión colectiva y me pregunto y les pregunto a los modernos colegas conciliadores ¿no es cierto que para analizar el conflicto en su integridad de debe analizar el entorno de las partes en conflicto y no limitarnos solo a estas?
- El fin  último es el restablecimiento de la armonía, no el castigo para la justicia Recordemos lo que explicamos al comienzo cuando analizamos lo definido por el maestro Raul Porras Barrenechea al analizar a Fray Diego Gonzales Holguin y otros analistas hispanos de la cultura y la lengua incaica.
- Oralidad y celeridad: el proceso de resolución de conflictos, generalmente, es oral y no escrito, aunque al firmarse un acuerdo, puede haber un acuerdo escrito y un acto público. El procedimiento resulta muy rápido en comparación con cualquier juicio ordinario. Por ello no explicamos quizás el mayor éxito de los jueces de Paz en la resolución de los conflictos y el elevado índice de cumplimiento de los acuerdos, a diferencia de la justicia formal.
-  Conciliación: la justicia comunitaria se basa en la conciliación y se proyecta al restablecimiento de la armonía y  las buenas relaciones entre las partes (si es posible)
- El ingenio: la conciliación es dinámica y se adapta a muchas situaciones posibles. No quedan  asuntos pendientes por vacíos de la ley o inexistencia de jurisprudencia. Por ejemplo en una comunidad andina del valle del Mantaro dos dueños de una vaca marrón con las mismas características fueron donde el juez de Paz disputando la propiedad del animal, este para resolver el conflicto, les pregunto si aceptarían la fórmula que proponía, le daría un fuetazo a la vaca y desde su despacho correría hasta ingresar a la vivienda adonde pertenecía, sabedores que ello era infalible, pues el animal conocía el lugar adonde lo conducían todos los días aceptaron, de esta manera, el conflicto fue resuelto.
A pesar de todos los intentos hispanistas y occidentales por sepultar y desaparecer las huellas de la visión inca de las cosas y sobre todo de enfocar el conflicto, estas han persistido. Pues es en el Perú el país donde con mayor antigüedad  se ha reconocido la existencia de mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Recordemos que la figura del juez de paz se estableció, como en otros países del área, en la época colonial, siendo prácticamente el único país que lo conservó hasta el momento. Éste es un mecanismo alternativo de resolución de conflictos, pero existen otras figuras que consagran el pluralismo jurídico que se verán a continuación. A pesar de los intentos de subordinación de los sistemas jurídicos, las poblaciones indígenas han mantenido sus instituciones, autoridades y procedimientos para resolver conflictos. Se trata de expresiones del pluralismo jurídico existente en el país, que se refleja en los siguientes hechos:
- En la Constitución de 1920 se reconoce la existencia legal y personería jurídica de las comunidades campesinas, su capacidad de organización así como la imprescriptibilidad del derecho sobre sus tierras. Son organizaciones de pobladores asentados en determinados territorios, por la región de la costa y de la sierra, ligados por vínculos ancestrales, sociales, económicos y culturales.
- La vigente Constitución de 1993 les da autonomía jurisdiccional para resolver sus conflictos, se reconoce la función jurisdiccional de estas comunidades, como una jurisdicción especial, al igual que la militar, la arbitral y la del poder judicial. El encargado de resolver los conflictos, generalmente derivados de la propiedad o posesión de la tierra, que es una inagotable fuente de discordias, es generalmente el presidente de la comunidad, y la Asamblea General de la Comunidad, en su calidad de máximo órgano de gobierno. La comunidad generalmente asume también la solución de casos menores. Las sanciones aplicadas tienen por objeto básico el compensar los daños ocasionados.
Nuestros estados latinoamericanos independientes basados en un etnocentrismo legal solo recurrieron a las corrientes occidentales jurídicas a la hora de diseñar nuestros sistemas de resolución de conflictos. Cerrando los ojos y hasta avergonzándose del considerado “primitivo” derecho indígena (también llamado “usos y costumbres” o “administración indígena de justicia”) ello pues quedó en el olvido y hasta hace poco tenía un valor legal inferior. Pese a esto, el derecho indígena, que forma parte de una cosmovisión y práctica social  viva durante miles de años, se ha mantenido y desarrollado durante siglos. Entre los principios guías de estas formas de enfrentar el conflicto, podemos destacar la integralidad, el carácter público del proceso, la oralidad, la celeridad, y la constante actualización del derecho a situaciones nuevas, algo que se ha puesto en boga en los modernos sistemas jurídicos
Ahora recién estamos dándonos cuenta que los medios alternativos de resolución de conflictos, como el arbitraje, la negociación, la conciliación y la mediación, tienen rasgos similares al derecho indígena,  solo que debido al hecho de haberlos minimizado se utilizan en ámbitos más limitados: disputas de tierras, conflictos familiares, deudas, problemas vecinales.
LA PROYECCION DEL PASADO AL PRESENTE
No se trata de tener ocultos en bibliotecas muertas los conocimientos de nuestros ancestros, incluso llegar a ignorar el pasado para intentar construir un presente de los MASC solo en función a las raíces foráneas. Se los digo yo que como conciliador en la zona popular y de gran migración andina , San Juan de Lurigancho. Comprendí la importancia que estos hermanos nuestros le dan a la palabra, al hecho de sentirse bien cuando se logra la armonía social, el respeto entre ellos. Hecho que lamentablemente la mal denominada “civilización” de la capital deforma, orientando el soy en vez de el somos y alejando de sus mentes que el buen vivir se basa en la tranquilidad de la convivencia mutua pacifica y no en el valor del dinero obtenido a cualquier costo y de cualquier manera incluso de manera ilícita.
La saturación de conflictos y la penalización de los adultos pensando que encerrándolos solucionamos los conflictos, sin haber educado a los niños en condiciones de buen vivir en tranquilidad, en armonía con ellos mismos, sus semejantes y con la madre naturaleza , nos convierte en una sociedad enferma , por haber tratado de desenraizarnos de nuestro pasado y presenta andino que aunque no perfecto, pero valora mucho el somos antes que el soy
La gente que venía a conciliar a mi centro de conciliación bajando de los cerros en las barriadas o pueblos jovenes como si bajasen de sus andes, deseando internamente como sus padres en la comunidades que el conciliador les ayudase a hallar un camino que beneficiara a ambas partes, para irse contentos y libres  como si eso inconscientemente estuviese impregnado en sus almas desde hace mucho a través de los tiempos. Yo me sentí muy satisfecho de poder ayudarles  y les digo no me siento avergonzado ni me sentiré avergonzado  de la herencia de nuestros sublimes ancestros en materia conciliatoria y de visión del conflicto como un mal del alma, se que es una luz de sol naciente que debe renacer en cada nuevo amanecer y servir de guía para darle un espíritu de calma , de buen vivir , un sumak kawsay a nuestras vidas, porque amigos por lo que sabemos y está demostrado solos se vive una vez y los facilitadores de conflictos somos conscientes de ello.
Freddy Ortiz Nishihara. Abogado UNMSM, Licenciado en Administración por la URP, Capacitador principal en Conciliación desde el 2000 al presente en el Perú, Asesor del Programa de Mediación de la Municipalidad de Riobamba y la Dirección Nacional de pueblos indígenas (Ecuador), Ponente y expositor en Argentina (Buenos Aires, Salta, Jujuy, Tucumán) Postgraduado en Mediación y Conciliación por la Universidad de Ciencias empresariales y sociales de Buenos Aires, Escuela Complutense Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires, Postgraduado en Paz y resolución de conflictos por la Universidad de Uppsala (Suecia), Magister en Relaciones internacionales por la Universidad Andina Simón Bolivar (sede Quito)Corresponsal de radio SIGNOS de Buenos Aires “Voces y palabras abriendo fronteras por la Paz” (www.fmsignos.com.ar), autor de 4 libros de consulta sobre la materia y de decenas de artículos y ensayos.

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Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

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