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1795. 124 mediaciones familiares, pero la mitad no se arreglan

En cuanto a la materia de los conflictos derivados, una mayoría se refieren a divorcios y a modificación de medidas del convenio regulador.
Navarra, España. La mediación en estos ámbitos se rige por lo dispuesto en la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Mientras que la justicia restaurativa, que se ciñe al orden jurisdiccional penal, es un derecho de las víctimas de los delitos, la mediación en el orden jurisdiccional civil (en cualquiera de sus especialidades) se trata de una actividad alternativa de resolución de conflictos.
En Navarra, el Reglamento de Asistencia JurÍdica Gratuita incluye la mediación intrajudicial entre las prestaciones subvencionadas a las personas beneficiarias de asistencia jurÍdica gratuita. Durante el año 2021 se han recibido 41 derivaciones de carácter civil, el 75 % de ellas en Pamplona y Aoiz. La mayorÍa de los casos se resuelven positivamente, siendo la tasa de éxito de un 54%. 
La mediación familiar ofrece unas cifras más altas de derivación, estando más consolidada. En 2021 hubo 124 derivaciones, la gran mayoría en Pamplona y Aoiz. La tasa de casos resueltos con acuerdo está ligeramente por debajo del 50%, por lo que hay que estudiar acciones para incrementar esta tasa de resolución positiva. El área de mejora puede estar situado en la intervención de mediación, que es especialmente compleja en los conflictos familiares. En cuanto a la materia de los conflictos derivados, una mayoría se refieren a divorcios y a modificación de medidas de convenio regulador. 
La mediación mercantil solo se ofrece en Pamplona, al ser allí donde se encuentra el Único Juzgado de lo Mercantil del territorio foral. Se trata de un tipo de mediación igualmente compleja, de la que se han recibido 12 casos en 2021. La tasa de viabilidad es muy baja, por lo que hay que revisar el procedimiento de derivación y contacto con las partes. Es probable que se necesite formación específica para mejorar la eficacia de la mediación en el ámbito mercantil. 
El Servicio Público de Justicia restaurativa de Navarra ha dedicado gran parte del año a la elaboración de un nuevo Protocolo Marco de Justicia Restaurativa en Navarra. Este Protocolo ha sido elaborado de forma consensuada con la Comisión de Justicia Restaurativa y con los Colegios de Abogados. El protocolo se centra en 4 objetivos principales, que se concretan en una serie de actuaciones: actualizar la normativa vigente a lo dispuesto en el Estatuto de la Víctima y otras normas, la implicación de todos los operadores jurídicos y de la comunidad, ampliación a todos los delitos y fases del proceso en el que se enmarca y comunicación a la sociedad. 
Enrique Conde. Navarra, España. 09/01/23
https://www.noticiasdenavarra.com/sociedad/2023/01/09/124-mediaciones-familiares-mitad-arreglan-6337212.html#:~:text=El%20Servicio%20P%C3%BAblico,a%20la%20sociedad.

1766. Mediación en violencia de género: más de 140 personas atendidas en los puntos de encuentro familiar


Los Puntos de Encuentro Familiar de violencia de género (Pefviogen) se han convertido en un elemento imprescindible de la red de recursos de atención a las víctimas con los que cuenta la Comunidad. Durante 2018, un total de 146 personas utilizaron este servicio, que fue pionero en el ámbito nacional al especializarse en la mediación de familias en las que ha habido casos de violencia contra la mujer.
Actualmente, la Región cuenta con dos puntos de encuentro en Murcia y Lorca, y se abrirá uno nuevo  en Cartagena a lo largo de 2019. De esta manera se amplía este espacio de encuentro neutral que garantiza el derecho de los menores a seguir manteniendo el vínculo con el progenitor que no ostenta su custodia, y vela también por su seguridad y la de sus madres cuando existe una orden de alejamiento.
Estos centros cuentan con un abogado, trabajadores sociales y psicólogos especializados en atención y mediación en casos de violencia de género. Con su apoyo y supervisión se hacen las entregas y recogidas de los menores por parte de los progenitores, entrevistas con todos los miembros de la familia, visitas tuteladas o gestiones administrativas derivadas de su situación.
El año pasado este recurso, gestionado por la Asociación para la Mediación de la Región de Murcia, prestó asistencia a 38 familias y se beneficiaron de él 69 menores. El acceso a los puntos de encuentro viene derivado de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y de la Dirección General de Mujer e Igualdad de Oportunidades.
20Minutos.es. España, 02/02/19

1752. “No utilizamos el método adecuado para divorciarnos”


El equipo Mediación Navarra recibe en Madrid una medalla al mérito profesional en un certamen en el que también premian a Manuela Carmena e Irene Villa, entre otros
"No utilizamos el método adecuado para divorciarnos". "Todo conflicto tiene una solución". "No estamos acostumbrados  a escuchar". Este tipo de reflexiones las comparte Amaya Sanz. Esta mediadora y abogada forma parte del equipo de Mediación Navarra, junto a Maite Ruiz Aquerreta y Elena Sarasa Villaverde. 
Estas tres profesionales reciben en Madrid una medalla a su mérito profesional. El galardón lo concede la Escuela Española de Mediación que busca "premiar la contribución a la cultura de la paz, el fomento de los métodos alternativos de resolución de conflictos y la mediación". Las tres son autoras del blog el Rincón del Mediador, publicado en Diario de Navarra, que también logró un premio como el mejor blog del sector.
Amaya Sanz define la mediación como un "método de resolución de conflictos que utiliza el diálogo como principal herramienta, y sus resultados contribuyen a reducir el nivel de conflictividad, no solo entre las partes en conflicto, sino también en la sociedad".
Entre los premiados también están Manuela Carmena e Irene Villa. ¿Qué rasgos comparten?
Tanto Manuela Carmena e Irene Villa destacan por su contribución a la cultura de la paz y el diálogo. Considero que somos mujeres que creemos en que se pueden hacer las cosas de otra manera y que las personas tienen la capacidad para ello.
El Ministerio de Justicia ha diseñado un anteproyecto de ley que obligará a intentar un proceso de mediación antes de ir a los juzgados en casos de separaciones y divorcios, sucesiones, impago de alquileres o hipotecas… ¿Cómo lo valoran?
El anteproyecto supone la adopción de medidas de índole legislativo para convertir la mediación en una figura complementaría a la administración de Justicia, incrementar su difusión y su uso entre particulares y empresas. El objetivo final es generar un cambio cultural en la sociedad española. En la actualidad se tiende cada vez más a judicializar el conflicto y que sea un tercero (un juez) el que solucione nuestros problemas. El anteproyecto pretende generar una cultura colaborativa donde las personas sean capaces de solucionar sus conflictos por sí mismas. Para nosotras, que creemos firmemente en esta forma de solucionar los conflictos, este anteproyecto tiene mucha importancia, porque no solo pone en valor a la mediación como método adecuado y eficaz en la resolución de conflictos, sino que también destaca la figura del mediador como profesional experto en el análisis del conflicto y la definición del proceso más adecuado para su solución.
¿De quién han aprendido? ¿Quién les inspira?
Nosotras, las tres socias de Mediación Navarra, somos mediadoras profesionales, es decir, tenemos formación reglada en mediación que nos acredita como profesionales en este campo.
Más allá de esto, sin duda, de quien más hemos aprendido en estos años de ejercicio profesional es de los propios mediados, quienes, con nuestra guía en el proceso de mediación, van identificando las soluciones más adecuadas a su conflicto. No nos podemos imaginar la capacidad de generar opciones de acuerdo que tienen las personas en conflicto cuando realmente tienen interés en solucionar su problema.
Navarra fue pionera en mediación y, concretamente, desde el ámbito de los Servicios Sociales y la familia. ¿Qué han detectado?
Navarra fue pionera y sigue siendo pionera en ámbito de mediación. Somos probablemente una de las pocas comunidades que tenemos desarrollados servicios de mediación familiar, y servicios de mediación intrajudicial en la jurisdicción civil, mercantil y penal. Servicios de calidad, prestados por mediadores profesionales con altos índices de acuerdos. A pesar de esto, la mediación sigue siendo una figura desconocida por los ciudadanos por lo que es necesario realizar una mayor labor de divulgación y sensibilización. La formación del mediador es una cuestión central para garantizar la excelencia en una actividad profesional. Los programas de formación en Mediación también presentan carencias. Este es un punto que nos ha preocupado especialmente a nosotras, por lo que hemos peleado por desarrollar formación de calidad.
Algún mediador ha manifestado: “No sabemos divorciarnos”.
Como siempre decimos nosotras, la principal causa del divorcio es el matrimonio, jajaja... El matrimonio entendido como negocio jurídico exige de una resolución jurídica para su disolución. Pero las relaciones matrimoniales y de familia son muchísimo más complejas que un simple contrato.
Los aspectos emocionales y relacionales se ven fuertemente dañados en los procesos de divorcio y si no se trabajan para solucionarlos es probable que vivamos en una continua confrontación, a pesar de habernos divorciado. Por tanto, “no sabemos divorciarnos” lo sustituiría por “No utilizamos el método adecuado para divorciarnos”
Si sentara a políticos de distintos colores ¿qué les aconsejaría?
Los conflictos no son de poder, el poder es una de las vías de solución de conflictos, es decir, imponer nuestro criterio o interés por encima del otro utilizando cualquier estratagema o medio para ello. Si sentara a políticos de distintos colores les invitaría a reflexionar sobre los intereses de cada uno de ellos y de los ciudadanos a los que representan, y les pondría a trabajar en la forma de conciliar y hacer compatibles todos esos intereses. Les invitaría a construir algo en lugar de destruir.
¿En qué ámbito consideran que se necesita más mediación?
Todos aquellos ámbitos donde están en juego las relaciones entre personas: en las familias, las relaciones laborales, entre compañeros, entre socios, vecinos, el ámbito  escolar, etc. En todos estos ámbitos se producen conflictos de relación que tendemos a judicializar buscando una respuesta cuando en la mayoría de estos asuntos no hay ningún aspecto jurídico que solucionar.
Dicen que los mediadores deben ser imparciales, escuchar, tener empatía, facilitar la comunicación… ¿Cómo se aprende a escuchar mejor? ¿Y algún truco para la empatía?
Existen muchas técnicas y herramientas que se pueden aprender para mejorar la escucha. Pero quizá lo más eficaz es tener conversaciones donde simplemente permitamos a nuestro interlocutor que nos explique lo que quiere contarnos, sin interrupciones, con atención plena en lo que nos esta diciendo y sin dar consejos ni valoraciones que no nos han pedido. Parece sencillo, pero no lo es, porque no estamos acostumbrados a simplemente escuchar.
La empatía es un valor que hay que trabajar desde niños, desarrollar esa capacidad de ponernos en el lugar del otro.
¿Todo conflicto tiene solución?
Sí, todo conflicto tiene solución. Otra cosa es que todo conflicto se pueda solucionar en un proceso de mediación.
Confiese un conflicto que no pueda resolver.
Cualquier conflicto en el que una de las partes que lo integra no quiera solucionarlo.
¿Cuándo hay que tirar la toalla?
En el proceso de mediación se identifica en una fase temprana si se va a poder alcanzar una solución o no dentro del proceso. De hecho, en el Anteproyecto de Ley del que ya hemos hablado se propone junto con la sesión informativa hacer una sesión exploratoria para entre otras cosas, hacer un pronóstico de la mediación. En este sentido, el mediador tiene la facultad de finalizar el proceso si identifica cualquier causa que no permita alcanzar un acuerdo.
Comparta un caso que haya resuelto y que le llene de alegría.
Son bastantes, la verdad. Es una gran satisfacción guiar a las personas en conflicto para que alcancen un acuerdo. Incluso si no llegan a alcanzar el acuerdo, ver como el proceso de mediación les ha ayudado, por ejemplo, a tomar decisiones que de otra forma no hubiesen sido capaces de abordar.
Si pudiera ¿en qué situación le gustaría mediar?
En cualquier asunto de testamentaría y sucesiones, me apasionan.
DiarioDeNavarra.es. España. 18/01/19

1751. Mediación y acuerdos, claves para llevar un buen divorcio


Gwyneth Paltrow se casó el año pasado con Brad Falchuk. Es el segundo matrimonio de la actriz, quien se divorció en 2016 de Chris Martin. La ruptura llegó en buenos términos, al punto de que los recién casados durante su luna de miel en las islas Maldivas recibieron la visita del líder de Coldplay.
Paltrow contó al programa Live with Kelly and Ryan que su ex llegó al archipiélago para pasar junto a sus hijos. “Fue una luna de miel muy moderna, solo queríamos minimizar el dolor de los niños”, afirmó Paltrow. “Quieren ver a sus padres juntos, así que intentamos mantenerlo así”.
Por raro que parezca, esto no es solo un asunto de Hollywood. El diálogo y llegar a acuerdos, dejando a un lado rencillas serán base para el bienestar de los pequeños.
El psicólogo Gino Escobar indica que los padres que se divorcian tienen que hacer un proceso terapéutico de duelo, “para que recuperen la familia –porque siempre serán familia– y poder dividir los roles”.
Señala que el duelo debe hacerse hacia la pareja, no hacia la familia. “Probablemente la muerte de una mala pareja es la vida saludable de una buena familia”, destaca Escobar.
Recomienda hacer el duelo adecuado de la relación de pareja para que se conviertan en los padres idóneos de los niños fruto de la relación. “Si no hacen eso, si había desacuerdos en la relación de pareja, los desacuerdos en los roles parentales van a existir y eso genera una confusión en los chicos”.
Escobar cree que hay que buscar siempre ‘puntos de mediación’, en donde los acuerdos de papá y mamá no sean intermediados por la rivalidad, el revanchismo o para ganar el favor de uno u otro hijo en la alianza. Indica que si alguno de los exesposos se decide por una nueva pareja, estos deben tener la suficiente madurez para aceptar a los miembros de la vieja relación, si los hubiese.
El especialista indica en el caso de la tenencia compartida, esta es saludable en la medida que los acuerdos sean bien llevados y haya un acompañamiento, “porque puede generarse desparentalización cuando uno de los miembros de la relación no logra hacer el duelo adecuado y empieza a generar mensajes que hacen que la vida emocional del niño se divorcie del padre o de la madre que no tiene la tenencia permanente”.
La abogada Diana Herrera indica que lo ideal sería que la pareja apele a la mediación, aunque en el país más se estila llegar a juicio.
“Se tiende más a plantear los jucios, porque ahora lo ven con mucho facilismo, no les gusta mediar. Los jóvenes suelen tener bienes y cada uno ve su conveniencia... (pero) siempre es mejor mediar; en una demanda –además del dinero– hay desgaste emocional”, estima la abogada.
Dice que la sociedad ha cambiado, que ahora mujeres y hombres son más liberales, y que muchas parejas jóvenes no tienen su criterio lo suficientemente formado para aceptar estas responsabilidades.
“La nueva tendencia es que muchas mujeres dejan a sus hijos con los padres”, indica Herrera, aunque destaca que en un 95% de casos, se decidirá que los hijos se queden con la madre. No obstante de llegar al juicio, de forma terapéutica se le consultará al menor con cuál padre quiere quedarse.
En todo caso sostiene que por lo general la tenencia hasta cierto punto es compartida, ya que si la madre la tiene, el padre se rige a un régimen de visitas. No obstante la tenencia en ciertos casos es abierta, es decir, a libre disposición; en otros en cambio las visitas incluso pueden llegar a ser supervisadas. La tenencia podrá ser dividida en acuerdo o conciliación entre las partes.
El abogado Fernando Gines también prefiere la mediación y no el juicio, pues indica que la resolución de este último puede tomar de dos meses y medio hasta los cinco.
“Les pido que vayan a la mediación, siempre y cuando los dos estén de acuerdo”, dice Gines, quien agrega que en esa instancia quedan detallados todos los puntos a convenir entre las partes involucradas.
ElUniverso.com, Ecuador, 16/01/2019

1748. Mediación familiar: cómo aprender a reestructurar las relaciones con los hijos tras una separación


La Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) cuenta con un servicio pionero en mediación entre parejas separadas con hijos. Tres de los profesionales que lo pusieron en marcha explican en qué consiste
"El niño no pierde una familia, lo que cambia es cómo nos relacionamos", apunta Monahem Moya. "Se atienden los sentimientos de ruptura, de pérdida, de engaño, de humillación, de culpabilidad", explica Begoña González
Se puede acceder por vía voluntaria o judicial: "Partimos de que las personas se comprometen más con aquellos acuerdos en los que sienten que han tenido alguna responsabilidad que con los que han sido impuestos"
Madrid, España. Cuando una pareja con hijos se rompe, los menores no dejan de tener una familia, sino que pasan a relacionarse con ella de una manera diferente. Es uno de los mensajes que los mediadores familiares de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) tratan de trasladar a los progenitores que se separan y que acuden a su servicio de mediación, pionero en España. El trabajo de estos profesionales consiste en guiar una negociación en las parejas para que lleguen a acuerdos, de forma voluntaria y consensuada, evitando un contencioso judicial, sobre cualquier asunto relativo a los hijos –custodias, manutención, tiempo con uno y otro padre, educación, etc.– o que suponga un foco de tensión –por ejemplo, los asuntos económicos y patrimoniales–
Los expertos afirman de forma tajante que una ruptura no es una cuestión jurídica, sino emocional. Y esto es, precisamente, lo que se intenta gestionar antes de llegar frente a un juez. "Que un juez te diga que se hace esto o lo otro, no va a solucionar el problema, porque lo emocional lo tiñe todo. Si yo no he decidido la ruptura y estoy enfadado, te lo voy a hacer pagar y tengo dos monedas: los hijos y el tema económico. O si me siento culpable y cedo todo en el apartado económico, cuando al cabo de un mes no me llegue para vivir, no voy a cumplir el acuerdo", pone como ejemplo el mediador Monahem Moya. Por eso, "es fundamental que se den cuenta en base a qué están tomando sus decisiones: si es algo racional o irracional". Así, se atajan "los conflictos familiares que, en los juzgados se resuelven, pero con costes emocionales y económicos altísimos. Mientras, con la mediación se atienden los sentimientos de ruptura, de pérdida, de engaño, de humillación, de culpabilidad… que dificultan los acuerdos”, explica la abogada y mediadora Begoña González.
Existen dos formas de llegar a la mediación: por iniciativa propia o por la vía intrajudicial. En el primer caso, se trata de parejas que conocen el servicio y acuden a él antes de iniciar un contencioso; en el segundo, es el juzgado quien les exhorta a acudir a una sesión informativa. En cualquier caso, seguir adelante con el proceso es siempre una decisión voluntaria. En caso de ser afirmativa, tiende a facilitar las bases para un entendimiento. "De momento, vienen con la voluntad de sentarse juntos, en la misma sala, uno al lado del otro y de hablar y negociar. No quiere decir que sea fácil llegar a un acuerdo, pero quien ni quiere ni puede negociar no viene a mediación o, si lo hace, se va tras la primera o la segunda entrevista", reconoce González.
"Partimos del principio de que las personas se comprometen más con aquellos acuerdos en los que sienten que han tenido alguna responsabilidad que con los que han sido impuestos", explica Carlos Abril Pérez del Campo, psicólogo clínico, trabajador social y mediador de UNAF, como Moya y González, desde que se puso en marcha el proyecto piloto a principios de la década de los 90. Por aquel entonces, "había un elevado número de procedimientos contenciosos y un alto número de incumplimiento respecto a las resoluciones judiciales", recuerda. No en vano, habían pasado apenas 10 años desde la aprobación de la ley del divorcio de 1981, que suponía un cambio de paradigma. Hasta aquel año, las separaciones solo se permitían cuando uno o los dos miembros de la pareja tenía un comportamiento considerado inadecuado, que había que demostrar ante un juez.
“Educar en la Cultura de la Paz”
Para Moya es un tema educacional: "La visión que tenemos del conflicto es negativa: no tengo que solucionarlo, tengo que ganar al otro, arruinarle. Me da igual el ámbito que sea, cuando un conflicto se puede solucionar por la colaboración, para ganar los dos o que los dos perdamos menos". "Hay que educar a la gente, desde la infancia, en la cultura de la mediación, de la negociación y de la gestión positiva de conflictos, lo que se llama cultura de la paz", añade González.
En sus 28 años de servicio, UNAF ha atendido a 2.864 familias, 93 de ellas en 2017. El perfil es el de parejas de mediana edad (38 años de media ellas; 40, ellos), con 13 años de convivencia, ambos con trabajo (80%-90%) y con 3,3 personas de media en la unidad familiar. La duración del proceso depende de la familia, pero suele durar unas 8 entrevistas semanales, de una hora de duración. El porcentaje de éxito alcanza el 60%, mientras el 21% no llega a un acuerdo –el resto han culminado el proceso cuando se realizaron las correspondientes estadísticas–. Cuando llegan a la mediación, influye en el resultado. "Existe una diferencia muy grande entre las parejas que acuden antes de iniciar el procedimiento judicial contencioso y las que llegan después, porque ya hay mucha hostilidad entre ellas", apunta Abril, aunque "hay momentos en los que se abre la posibilidad de una negociación o acuerdo porque la pareja se hace consciente del daño que está ocasionando esa situación a los hijos –por ejemplo, tras un informe psicológico– o al patrimonio".
El trabajo de estos mediadores, indica Abril, es "guiar o conducir una negociación en la pareja, para que lleguen a acuerdos". Lo hacen a través de varias fases en un proceso metodológicamente estructurado. En primer lugar, se realiza una primera fase de pre-mediación. "El objetivo es que la pareja conozca en qué consiste, para dar su consentimiento", además de realizar una "entrevista de verificación, para obtener información sobre cómo han llegado a esa situación de ruptura, cuál es el recorrido de cada miembro hasta la decisión, en qué momento se encuentra cada uno, qué saben los hijos y cómo les está afectando".
Si la pareja opta por seguir adelante, se entra en la fase de negociación. "Aquí se hablará de todos los aspectos que la ley obliga a tratar en un proceso de separación: dónde van a vivir los hijos y con quién, el tiempo que van a pasar con cada uno, las contribuciones económicas a las necesidades de esos menores y, a veces cuestiones de tipo patrimonial, en el caso de que haya un régimen económico de bienes gananciales. También, cualquier otra preocupación que, como padres, puedan tener sobre la adaptación de los hijos a la situación de la ruptura", continúa Abril. "Es un ciclo negociador en el que, en cada asunto, se define cuál es el problema de forma conjunta. A partir de ahí, tienen que generar alternativas para solucionarlo y analizar y negociar cómo se va a hacer. No se trata de que yo tenga un problema con mi hijo; si yo tengo un problema con mi hijo, el problema es de los dos, porque el hijo es de los dos".
“La tensión se traspasa a los menores”
"Si los padres tienen muchos conflictos, esa tensión se traspasa a los menores, que viven en ese ambiente de discusión, de tensión, de conflicto", señala González. Por eso, "se trata de hacerles ver la importancia de la unificación de los criterios, porque lo que daña es el conflicto parental", apunta Abril. Y pone un ejemplo: "Lo importante no es que el niño se acueste a las 9 o as las 10, sino el conflicto que visualiza entre sus padres". "Para los niños, las dos personas más importantes de sus vidas son sus padres, por lo que cualquier aspecto que les dañe a ellos, dañará al niño", señala Moya, que aboga por "darles la libertad de poder relacionarse con su padre y con su madre como ellos quieran y que pueda decirle a mamá lo bueno que es papá y a papá lo buena que es mamá sin escuchar ‘si yo te contara…’. El niño no pierde una familia, lo que cambia es cómo nos relacionamos".
Para facilitar la negociación, el mediador utiliza técnicas de varios ámbitos de intervención, como gestión de conflictos, negociación, escucha activa, reformulación, preguntas abiertas, cerradas y circulares… O generación creativa de opciones, para poner sobre la mesa alguna solución más. "Pero nunca dirigimos”" asevera González, porque "el mediador tiene que ser imparcial y neutral. No puede trasladar sus propios valores a la pareja". En ese sentido, las sesiones se realizan siempre de forma confidencial y con los dos miembros de la pareja, para evitar suspicacias o pérdidas de confianza.
"Únicamente se hacen entrevistas individuales, de forma excepcional, si ha surgido, por ejemplo, cierta sospecha de que pueda existir maltrato o violencia", matiza Abril. En estos casos, la mediación está explícitamente prohibida por la ley de violencia de género. Está contraindicada, también, en situaciones en las que uno de los miembros no tenga capacidad para decidir libremente continuar con el proceso o comprometerse con los acuerdos que se alcancen –por ejemplo, en situaciones de dependencia, alcoholismo, drogadicción–.
Si la mediación llega a buen puerto y la pareja consigue alcanzar acuerdos, se redacta un acta final de mediación. En este documento se reflejan todos los acuerdos y, con la tramitación correspondiente en el juzgado, tiene carácter vinculante. Además, los firmantes se comprometen a tratar cualquier discrepancia futura por la vía de la mediación antes de acudir a los tribunales. Moya apunta otro factor a tener en cuenta: "Desde el punto de vista de la familia tradicional, una ruptura puede ser negativa. Pero tiene una parte positiva, que es la oportunidad de cambiar las cosas. Si no podemos ser felices juntos, seámoslo separados ¿Los niños lo pasan mejor o peor? En una relación con alto conflicto en casa, si los padres están separados y cuando está con su madre están bien y cuando están con su padre también, no sé qué es mejor".
David Noriega. El Diario.es. España, 07/01/2019

1651. Colegios preparan a niños Mediadores

La preocupación social por la formación de niños y adolescentes para promover y estimular el manejo y solución de conflictos forman parte de las directrices necesarias para conformar una sociedad mucho mejor para los dominicanos.
Esa misión ya se está realizando. Anoche se vieron los resultados de una labor conjunta realizada por el Centro de Mediación Familiar y el Centro Educativo Los Prados, que graduaron a 22 niños y adolescentes de una jornada de 40 horas que los dotó de las herramientas necesarias para ser portadores de orientación y soluciones.
Es por ello que la directora del Colegio Los Prados, Alina Matos, dijo que se trató de una graduación de mediadores escolares,  luego de que un grupo de niños participara en un taller impartido por el Centro de Mediación Familiar del Poder Judicial.
Un taller de 40 horas que los curtirá en el carácter de mediadores de conflictos.
“Las idea es que ellos puedan trabajar con alumnos que tienen alguna situación, algún conflicto y ellos pueden ayudar en esa situación, ellos pueden intervenir en situaciones armónicas y pacíficas”, indicó. Dijo que lo que más les interesa es estar en familia y en armonía, lo que para ellos constituye un tema de mucha importancia.
“E inmediatamente nos pusimos en marcha cuando nos dijeron sobre este proyecto y somos el primer colegio privado en esta iniciativa”, subrayó.
Mientras, Alexis Peña, coordinador del Centro de Mediación Familiar, indicó que se trata de una experiencia que regocija a la institución, porque forma niños para construir una mejor sociedad.
“Esta experiencia de mediación que estamos construyendo es un espacio de promover otra forma de abordar los conflictos y a la vez, promover entre los niños una cultura de paz”, dijo.
Informó que la institución que dirige está desde abril del 2006 instando a las personas adultas a construir una convivencia desde espacios que les permitan crear responsabilidad.
“Ese compromiso conlleva que todos los actores de la comunidad educativa, padres, madres, maestros, maestras y autoridades estén comprometidos e involucrados para que de esa manera provoquemos los cambios de paradigma que demanda la  presente generación.
En el acto estuvieron presentes Gloria Cecilia Cuello, directora general técnica del Consejo del Poder Judicial, Lidia Reynoso, entre otros.
Cultura de Paz
En el colegio manifestaron que desde que conocieron el proyecto quedaron prendados, reconociendo que es muy importante. La creación del Cemefa coincidió con la elaboración del Plan Nacional de Resolución Alternativa de Conflictos (RAC), constituido por diferentes sectores nacionales que, auspiciados por la Agencia de Los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), proyectaron una agenda que constituía la ejecución de varios proyectos, dentro de los cuales inicia con la formación y capacitación de aspirantes mediadores, con la idea de fomentar una cultura de paz.
Néstor Medrano. ListinDiario.com. República Dominica, 22/09715

1613. Mediación, una rápida solución

Juan y Ana llevan ya varios meses enfrascados en una disputa de divorcio por la división de los bienes que adquirieron en su matrimonio.
Pedro y Ramiro llevan conflictuados en la Fiscalía varias semanas sin llegar a un arreglo respecto a cómo se pagarán los daños ocasionados por uno choque automovilístico.
¿Estos casos te suenan familiares? Pues bien, antes los conflictos jurídicos entre particulares podrían llevarse meses e incluso años sin ni siquiera contemplar la posibilidad de llegar a un arreglo satisfactorio a través de algún mecanismo de conciliación. Hoy esto ya es una realidad. Desde 2009 que entró en vigor la Ley de Mecanismos de Solución de Controversias del Estado de Yucatán, los ciudadanos cuentan con una alternativa diferente al juicio para solucionar sus diferencias o conflictos sin necesidad de pasar por un largo proceso litigioso.
¿Qué son los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias?
Los mecanismos alternativos de solución de controversias son las diferentes posibilidades que el Estado proporciona a las personas envueltas en una controversia para solucionarla sin la intervención de un juez. Así, dichos mecanismos consisten en una opción diferente al proceso de juicio para resolver conflictos de una forma ágil, eficiente y eficaz, con plenos efectos legales.
¿Qué es la Conciliación?
Es un mecanismo de resolución de conflictos a través del cual, dos o más personas gestionan por sí mismas la solución de sus diferencias, con la ayuda de un tercero neutral y calificado, denominado conciliador. La conciliación es un procedimiento con una serie de etapas, a través de las cuales las personas que se encuentran involucradas en un conflicto jurídico encuentran la manera de resolverlo a través de un acuerdo satisfactorio para ambas partes, además de las partes en conflicto; con esta figura jurídica se involucra a un tercero que está investido de imparcialidad y neutralidad, el cual será conocido como facilitador y que actúa proporcionando el diálogo entre las partes en conflicto y promoviendo.
Desde una perspectiva diferente, además de ser un procedimiento, la conciliación es un acto jurídico en el cual intervienen sujetos con capacidad jurídica y distintos intereses, y en donde su consentimiento y voluntad están dirigidos directamente a dar por terminada una obligación o una relación jurídica, a modificar un acuerdo existente o a crear situaciones o relaciones jurídicas nuevas que beneficien a ambas partes. Los alcances de los efectos del acuerdo conciliatorio se convierten en cosa juzgada, en otras palabras, los acuerdos adelantados ante los respectivos conciliadores habilitados por ley, aseguran que lo consignado en ellos no sea nuevamente objeto de debate a través de un proceso legal. Con este efecto se busca proteger a las partes en conflicto de una nueva acción que al tener la facultad de no volver a ser objeto de discusión, anula todos los medios de impugnación que puedan modificar lo establecido en él.
En segundo término, cuando el acuerdo de conciliación contenga una obligación clara, expresa y exigible, será de obligatorio cumplimiento para la parte que se imponga dicha obligación. En caso de incumplimiento total o parcial de lo acordado por parte de uno de los conciliantes, la autoridad judicial competente podrá ordenar su cumplimiento.
Por eso el proceso de mediación es un mecanismo de solución de conflictos a través del cual un tercero ajeno al problema interviene entre las personas que se encuentran inmersas en un conflicto para escucharlas, ver sus intereses y facilitar un camino en el cual se encuentren soluciones equitativas para las partes en controversia con este mecanismo de resolución de conflictos, las partes someten sus diferencias a un tercero con la finalidad de llegar a un arreglo amistoso.
En síntesis:
La conciliación es una manera de resolver de manera directa y amistosa los conflictos que surgen de una relación contractual o que involucre la voluntad de las partes, con la colaboración de un tercero llamado facilitador, de esta manera se da por terminadas sus diferencias, suscribiendo lo acordado en un acta conciliatoria y la mediación es aquella que intenta poner fin a un conflicto a través de la participación activa de un tercero que será conocido como facilitador, quien trabaja para encontrar puntos de consenso y hacer que las partes en conflicto acuerden un resultado favorable.
Por lo tanto, todos los jueces en materia civil, familiar, penal y de justicia para adolescentes, deberán hacer saber a las partes la existencia de los mecanismos alternativos como forma de solución de controversias en los términos de esta Ley. El Ministerio Público deberá informar sobre las peculiaridades de los mecanismos alternativos y orientar a los particulares en cuanto a las ventajas de los mismos para alcanzar una solución a sus conflictos.
¿Dónde se lleva a cabo la Mediación?
El Centro Estatal de Solución de Controversias es el encargado de atender de manera gratuita los casos que le sean remitidos en los términos previstos, por conducto de facilitadores institucionales, así como los conflictos que planteen directamente las partes antes de acudir al proceso judicial.
La oportunidad para sujetar la solución de controversias a mecanismos alternativos puede tener lugar en cualquier momento.
¿Dónde se ubica?
Centro Estatal de Solución de Controversias: calle 35 número 520 entre 62A y 64, colonia Centro, a 100 metros de los Juzgados Civiles. Teléfono (999) 920-5915.
Mediación Penal. San José Tecoh. Edificio de los Juzgados Penales adjunto al Cereso. Teléfono (999) 929-1338 extensión 7009.
Oficina regional con sede en Tekax, Yucatán Calle 47 No. 196-D entre 46 y 48 Centro. Teléfono. (997) 974-218.
Oficina regional con sede en Valladolid, Yucatán. Calle 41A número 226C Calzada de los Frailes, Barrio de Sisal Tel. (985) 856-1278.
Los efectos del acuerdo conciliatorio se convierten en cosa juzgada, es decir, los acuerdos ante los conciliadores aseguran que lo consignado no sea de nuevo objeto de debate
Ruben OsorioAbogado. Catedrático en la Universidad Anáhuac Mayab
Rubén Osorio Paredes. Yucatán.com.mx. 12/06/15

Exjuez aboga en su novela "La Mediadora" por la Mediación Familiar

Tras escribir 16 novelas históricas, el exjuez, párroco y escritor Jesús Sánchez Adalid decidió dedicar su primer libro de literatura contemporánea a reivindicar, en una obra generacional, el instrumento mediación familiar frente a la "frialdad" de los procesos judiciales de divorcio.
La novela de Sánchez Adalid "La mediadora" ha sido la ganadora del premio Abogados de Novela 2015, un galardón que convocan el Consejo General de la Abogacía, la Mutualidad de la Abogacía y Ediciones Martínez Roca, y al que se presentó con un pseudónimo de mujer, confiesa en una entrevista con Efe.
"La mediadora", situada entre Extremadura y Madrid, relata cómo se van deshaciendo los lazos que unen a Mavi y Agustín, ambos en la cincuentena, cuando se disponen a celebrar sus bodas de plata.
Los trámites del divorcio y los enfrentamientos tras los fallos judiciales sobre el proceso darán paso a una nueva situación cuando surja el personaje de Marga, abogada, mediadora familiar y antigua amiga de la pareja.
En sus variadas facetas profesionales, Sánchez Adalid ha conocido casos de rupturas matrimoniales que, asegura, podrían haber sido resueltos sin llegar a los tribunales mediante una herramienta, la mediación, que es más barata y menos traumática para los implicados.
Por ello cree que el procedimiento de la mediación tiene que ser un instrumento complementario al que poder acudir y agotar antes de iniciar un caso judicial, eso sí, siempre con acuerdo de las partes, de una forma reglada y profesionalizada y con una solución que tenga el mismo efecto que una sentencia.
"Vivimos en una sociedad judicializada y la gente ve como algo normal meterse en un pleito", asegura el autor que recuerda que mientras que hace años acudir a los juzgados era algo excepcional, en la actualidad se ha convertido "en un recurso ante cualquier nimiedad".
A pesar de que ya existen estas mediaciones, Sánchez Adalid asegura que no son numerosas ni conocidas y, por ello, ha apostado por su profesionalización y porque el Gobierno fomente esta vía extrajudicial para resolver conflictos familiares, una medida que además "desatascaría" muchos órganos judiciales.
En el matrimonio creado por Sánchez Adalid en su novela es Mavi la persona de éxito, una mujer que abandona la carrera judicial para pasar a ser una famosa escritora que, además, entabla una relación con un hombre más joven que ella.
Mientras, Agustín, su marido, es un aparejador en paro que ejerce como "amo de casa" y que en el trámite de divorcio pide que su exmujer le pase una pensión compensatoria.
Unos personajes con los que Sánchez Adalid ha creado una novela generacional ya que, dice, el problema de la gente nacida en los años 60 es que quiere ser joven y no asume su edad.
"Ceguera óntica" es, según el autor, como se denomina lo que padecen quienes no son capaces de ver su propia realidad: "te miras y sigues viendo al veinteañero y no al cincuentón que eres y crees que sólo ha envejecido la persona que tienes al lado y tú no".
Eldia.es. Madrid, España. 09/04/15

Jesús Sánchez Adalid publica el libro 'La mediadora'
El escritor cambia de registro para retratar la incipiente figura jurídica del mediador familiar
El exjuez, párroco y escritor de éxito Jesús Sánchez Adalid cambia totalmente de registro literario en 'La mediadora', donde se aleja de las novelas históricas que le dieron la fama para trazar el perfil de una novedosa figura jurídica, la del mediador familiar, en un contexto actual de sociedad en permanente conflicto. El escritor extremeño reflexiona sobre la necesidad de llegar a acuerdos para perdonar, requisito que, defiende el autor, resulta imprescindible cuando se quiere vivir en paz.
La obra, galardonada con el premio Abogados de novela 2015, analiza la sociedad actual a través de los ojos de su generación, los nacidos en torno a los años sesenta, que vivieron el "desarrollismo" de los años ochenta, los cambios, las libertades y la democracia. "Y ahora de golpe nos vemos con cincuenta años, estamos un poco despistados y, en cierto modo, nos sentimos inmaduros". Una generación que, explicó Sánchez Adalid, sufre de "ceguera óntica", un fenómeno sociológico que incapacita para ver la realidad del conflicto humano y de las relaciones personales y familiares. "Que España sea el cuarto país del mundo en divorcios hace pensar que algo está fallando en nuestra sociedad", reflexionó el escritor.
Su experiencia como juez le permitió observar el gran número de personas que llega al juzgado tras una situación de estrés familiar por el envejecimiento de un progenitor, una enfermedad en la familia, el síndrome del nido vacío o por la incapacidad de asumir la propia edad y que, lamentó el escritor, "en lugar de afrontar conjuntamente todas esas circunstancias, optan por el camino más fácil, que es entrar en una nueva relación que a veces no va a solucionar nada e incluso va a empeorar las cosas".
Aquí es donde entra en juego el mediador. "Es una figura incipiente, apenas incorporada en nuestro sistema jurídico, y cuya finalidad es servir de herramienta complementaria que evite la celeridad con la que a veces se llega a los juzgados en temas familiares y, sobre todo, en temas de pareja", resumió Adalid, testigo de casos en los que, según relató, "una vez judicializado el problema se crean enemistades que duran toda la vida y se enconan problemas que podrían tener solución, sobre todo si hubiera una persona por medio que les ayudara a ver con claridad aspectos en su vida que no están viendo".
Con estos mimbres, el escritor relata la historia de Mavi y Agustín, un matrimonio que, apenas celebradas las bodas de plata, inician un complicado divorcio. Los enfrentamientos darán paso a una nueva situación gracias a la figura de Marga, una abogada, amiga de la familia, que ejercerá como mediadora familiar. Todos los personajes -abogados, jueces, escritores, editores- forman parte del espectro vital del escritor, que ha eludido sin embargo la parte espiritural que se refiere a su sacerdocio. "He procurado escapar de la moralina y añadir de manera natural los ingredientes necesarios para una novela contemporánea, sin convertirla en una novela de autoayuda".
Diariodenavarra.es. Madrid, España. 09/04/15

La Mediación gana peso en la resolución de conflictos de adultos con sus mayores

«Mis hermanos pasan, no hay derecho a que yo sola me ocupe de nuestra madre»
Frases como «mis hermanos son unos egoístas, no hay derecho que sea yo sola la que se ocupe de nuestra madre» o «mi padre está bien pero, con la edad que tiene, ¿cómo le vamos a dejar vivir solo?» les pueden resultar familiares a muchas personas. En este tipo de contextos, los servicios de mediación –que se han mostrado tan efectivos a la hora de resolver problemas de pareja–, comienzan a utilizarse con éxito a la hora de abordar conflictos de relación entre hijos adultos y sus padres, tal y como recoge el Proyecto de Investigación y Desarrollo "Medimayor" del Imserso.
Es importante resaltar, apunta María del Carmen Álvarez, secretaria judicial y responsable de la Unidad Intrajudicial de Mediación de conflictos de Murcia, «que se trata de un mecanismo donde las propias partes acuden voluntariamente a un profesional de la mediación que las ayuda a que encuentren por sí mismas la solución. Además de ser voluntaria —recalca— es confidencial: lo que se diga en la mediación ahí se queda. El mediador actúa de forma totalmente neutral e imparcial, y los participantes pueden abandonar el proceso si lo desean».
Lo corroboran los datos aportados desde la Fundación Atyme. Hace dos años, y después de una larga experiencia de mediación en separaciones y divorcios, esta institución puso en marcha el Programa de Mediación Intergeneracional dirigido a la tercera edad y, pese al desconocimiento encontrado en general hacia este servicio, han logrado unos resultados muy positivos. De hecho, el 75% de los casos atendidos, aseguran desde esta institución, alcanzan acuerdos, frente a un 25% que no. Los que no consiguen acuerdos, explica Trinidad Bernal, directora de programas de mediación de la Fundación Atyme, «suele ser porque no acudieron a mediación todas las personas implicadas en los conflictos planteados, haciendo imposible siquiera comenzar un proceso en el que se responsabilizaran todos los involucrados».
Particularidades de la vejez
Pese a las dificultades, la mediación se ha convertido en un recurso especialmente valioso en el ámbito de las personas mayores. «Es ideal para afrontar situaciones conflictivas en las que las emociones están tan a flor de piel y donde la intervención de un tercero imparcial resulta fundamental para ayudar a gestionarlas y reconducir la comunicación. Necesitamos superar el paternalismo bien intencionado, derivado de las ideas preconcebidas de la vejez, que impide que las personas mayores expresen su opinión. Hagámosles partícipes y protagonistas de las decisiones que les afectan», propone Noemi Peña, presidenta de la Asociación de Mediadores para los Mayores y su Entorno (Amme), entidad especializada en el tema.
Como Peña, también Bernal considera necesario combatir varios conceptos: «Urge cambiar las ideas sobre la vejez, y modificar estos clichés negativos, modificando ideas que igualan decaimiento físico con imposibilidad de tomar decisiones». También sería necesario, prosigue la experta de Atyme, «introducir un cambio de mentalidad entre la población de lo que significa ser una persona mayor, para que los mayores sigan decidiendo sobre sus vidas en la medida de lo posible, con independencia de su edad». «Es un hecho que la demanda de este nuevo servicio está creciendo —concluye—, a la par que crece una población de manera rápida y que lo seguirá haciendo en los próximos años: la de los mayores».
—Quién puede acudir a estos programas:
1. Quien tenga discrepancias en cómo contribuir al cuidado de los padres o de un familiar dependiente: Problemas ante las diferentes opiniones de varios miembros de la familia sobre cómo atender a los padres mayores y también entre los padres ante el cuidado de un hijo dependiente. Estos conflictos son mayores si se incrementa el número de personas que intervienen.
2. O desacuerdos a la hora de respetar la decisión de los padres.
3. O problemas de los hijos relativos a las decisiones que toma uno de los padres respecto al cuidado del otro padre o madre.
4. O dificultades respecto a normas de convivencia de hijos que regresan al hogar de sus padres como consecuencia de la crisis económica o por una situación de divorcio.

«Pedimos que haya un defensor del anciano»
Entrevista con María del Carmen Medrano, presidenta de Fundación Atyme
La invitación de la presidenta de la Fundación Atyme, María del Carmen Medrano, a reflexionar sobre la desprotección que sufre el colectivo de mayores, es llamativa: «es un grupo muy vulnerable y susceptible de abusos por parte de los hijos, nueras o yernos». «No debemos perder de vista la realidad de desamparo de tantos cuando no se dan las circunstancias de mutuo respeto y cariño con sus familiares. En demasiadas ocasiones vemos que no se da esta situación, y se produce un deterioro que les convierte en seres dependientes, con unas circunstancias que no les permiten contar con apoyo ajeno a la familia, que a lo mejor no tienen, que a lo mejor no puede o no quiere atenderlos...».
Históricamente, prosige Medrano, la responsabilidad de hacerse cargo de las personas mayores recaía en la familia y por diversas razones, «hoy no es así», asegura. «Y las administraciones no suplen, con el debido cuidado, esta función, pudiéndose decir que ni están ni se las espera». «En mi experiencia profesional –relata Medrano–, nunca he podido entender que los padres no reciban razones suficientes de sus hijos para sentirse tranquilos respecto a su futuro. ¿Cómo es posible que no se hagan todos los esfuerzos por tener a unos buenos padres como los chorros del oro?», se pregunta.
Pero esto, asegura, forma parte del universo desolador de los mayores en la sociedad actual. «Nos sentimos dueños de sus bienes y hasta de su tiempo, una situación que conviene dar a conocer y cambiar». «Cuando vemos que se ha cometido una barbaridad con un niño, como no, nos alarmamos y movilizamos a todos los niveles, creando instituciones en su defensa. Por eso pedimos también que haya un defensor del mayor, del anciano, para intervenir cuando nos llegan noticias de personas mayores abandonadas que no se sostienen en pie».
La realidad familiar
El hecho es que vivir más y mejor ha dado lugar a un nuevo escenario familiar donde, según la presidenta de la Fundación ATYME, surgen nuevos conflictos ocasionados por la convivencia entre generaciones distintas, con valores e intereses diferentes y que ponen en peligro la armonia familiar. «A esto hay que añadir que resultados recientes indican cómo la forma de percibir la vejez y la propia autopercepción de los adultos mayores tienen un gran impacto en el funcionamiento de las variables cognitivas, socioafectivas y físicas necesarias para tener una buena calidad de vida hasta el fin de la misma». La conclusión de Medrano es que, además de las ayudas dirigidas a paliar las deficiencias físicas de los mayores, «son necesarias otras que fomenten la seguridad personal, eleven la autoestima y garanticen su capacidad de autodeterminación».
Carlota Fominaya. Abc.es. Madrid, España. 06/04/15

La cordial separación de los López

297 juzgados españoles impulsan la mediación para que las parejas lleguen a acuerdos en separaciones y divorcios. La práctica ha aumentado casi un 70%
 “Quiero que reconozcas que además del trabajo, la casa siempre ha sido cosa mía”, dice Ana, de 55 años. “Y yo llevo toda la vida levantándome a las cinco de la mañana para mantener el negocio familiar”, contesta Luis, de 57. Los López (nombres ficticios) se están separando. Dos décadas compartidas han podido con su matrimonio. Pero en lugar de ser sus abogados los que defienden sus intereses, lo hacen ellos mismos: han acudido a mediación familiar para resolver sus diferencias. Una psicóloga y una abogada tratan de guiar su conversación para que logren entenderse a pesar de la tensión del momento y el difícil trance que están pasando.
El escenario es una sala luminosa de una segunda planta de la calle Goya, en Madrid. La pareja se sienta en círculo con la psicóloga y la abogada. En una pizarra de papel se van concretando los miedos de cada uno, las esperanzas, los conflictos, los acuerdos a los que se va llegando, quién va a pagar qué... cada avance queda recogido como punto de partida para las siguientes sesiones.
El de los López es un caso relativamente sencillo y las mediadoras confían en que el acuerdo se logre en el siguiente encuentro. Sus hijas son mayores de edad y no hay muchos bienes que dividir. Es triste, como cualquier ruptura, pero ambos han llegado al proceso con una actitud de respeto y sin reproches. No siempre es tan fácil. Otras veces hace falta una catarsis emocional y que la pareja se diga todo lo que siente para poder continuar. “Es un proceso que puede ser duro”, dice María Quero, psicóloga y mediadora que atiende a los López en la primera sesión para pactar el divorcio. “En las sesiones suele haber lágrimas, reproches, incluso gritos. Pero también se van acercando posturas”. El objetivo siempre es el mismo: lograr separaciones civilizadas, respetuosas, que culminen con acuerdos con los que ambos se sientan razonablemente satisfechos. Y que los protagonistas de los acuerdos no sean los abogados sino los que mejor conocen sus necesidades: la propia pareja.
La mediación familiar está en auge. Actualmente se aplica en 297 juzgados españoles. De los 100.437 divorcios, separaciones o nulidades que hubo en 2013 —último año del que hay datos disponibles—, 5.116 pasaron por mediación, según el Consejo General del Poder Judicial; un crecimiento del 67% con respecto al año anterior. Estos datos solo se refieren a la mediación intrajudicial, la que se lleva a cabo por recomendación de un juez. En la extrajudicial, que se inicia por decisión de las partes —que prefieren acudir a un mediador que contratar a uno o dos abogados—, es más difícil recopilar datos porque no están centralizados. Pero las asociaciones y despachos privados aseguran que la mediación familiar es un boom. “En los dos primeros meses de 2015, en Mediación Siglo 21 hemos aumentado las consultas un 350% con respecto al año pasado”, asegura María Quero. Desde la Asociación Española para la Mediación (Asemed) calculan que en España se realizan, en total, 10.000 mediaciones anuales.
Los López siguen avanzando en su sesión. “Nuestra relación se ha deteriorado, pero hemos compartido mucho”, dice Luis en tono conciliador. Las dos hijas de Ana y Luis todavía no conocen las intenciones de sus padres. “¿Cuándo se lo vais a contar?”, pregunta la mediadora Quero. “La pequeña [23 años] se lo imagina; se lo diremos más adelante”, anuncia la madre. En mediación se tratan todos los temas que afectan a la pareja: fotos, muebles, hijos, mascotas o emociones. “Queremos que lleguen a un acuerdo por sí mismos y que se enfrenten a sus problemas”, apunta Quero. Los López no terminan de llegar a acuerdos con el pájaro que comparten. “Lo cuido yo”, dice Ana. “Sí, pero después de haberte cargado a los tres anteriores”, replica él con sorna.
Horas antes que los López, pasó por esa misma sala otra pareja en proceso de divorcio y con dos hijos menores. Llevaban tres meses sin hablarse; sus comunicaciones las habían realizado sus abogados. “Ha sido una sesión dura”, cuenta Yolanda Ramírez, abogada y mediadora. “Cuando la única relación que se establece es vía judicial, todo es más áspero y agresivo”, opina. “Al crear un entorno más cálido y menos jurídico, las personas expresan mejor sus inquietudes”, añade Quero.
Tras casi una hora tasando sus propiedades; calculando sus ahorros, mencionando los miedos a los que se enfrentan y dando pinceladas sobre la vida que han compartido, los López han hecho avances. “¿Quieres algún CD?”, pregunta él, melómano empedernido. “Los de Nino Bravo, que sabes que me encantan”, contesta ella. “La mediación se ha aplicado de toda la vida, pero la abandonamos. La figura de los sabios de la tribu es mediación”, apunta Ana Criado, presidenta de la Asociación de Mediadores de Madrid.
Ha pasado una semana, y Ana y Luis acuden a su segunda cita. Llegan juntos. “Vamos a registrar los acuerdos. Y ver si ha surgido alguna complicación”, les dice Yolanda Ramírez. “Lo tenemos todo bastante claro”, reconoce Ana. Para muchos profesionales, que las partes tomen el control de la ruptura tiene mucho que ver con el éxito de la mediación. La economía es otra de las causas. Un divorcio puede costar entre 400 y 3.000 euros. La mediación pública es gratuita mientras que una sesión privada oscila entre 40 y 150 euros la hora.
“Normalmente, para llegar a un acuerdo en un divorcio se necesitan entre 6 y 10 sesiones”, dice Quero. Los López parece que van a sellar sus diferencias en tres encuentros; tienen casi todo cerrado. Cuando llega el día de la firma, los sentimientos vuelven a aflorar. Parece que se da un paso atrás. Pero el acuerdo llega a buen puerto. La separación es triste, pero, dentro de la tristeza, creen que lo han hecho de la mejor manera posible.
Impulsos legislativos
“Es una manera más humana de enfrentarse a los problemas”, opina Ana Criado, presidenta de la Asociación de Mediadores de Madrid (AMM). La mediación es una medida que podría ayudar, además, a aligerar el colapso de los juzgados. En 2012 se aprobó la Ley de Mediación Civil-Mercantil, que se aplica a otras modalidades además de a la mediación familiar. Actualmente, el Ejecutivo trabaja en el anteproyecto de ley de corresponsabilidad parental, que incluye la mediación entre sus opciones. Los mediadores consideran, a pesar de los avances legislativos, que no existe el apoyo institucional suficiente.
Mientras tanto, Cataluña acaba de hacer la mediación obligatoria en separaciones altamente conflictivas con menores afectados. Se trata de un proyecto piloto. “Y, en Italia, antes de iniciar un proceso judicial es obligatorio acudir a una sesión informativa de mediación”, apuntan desde la Asemed. Esta asociación, junto con varios colectivos, está impulsando una iniciativa legislativa popular para que ocurra lo mismo en España. Ahora buscan recoger medio millón de firmas para que se discuta en el Congreso.
Cifras y acuerdos
En España, se rompe un matrimonio cada 4,7 minutos, según el INE. En 2013 hubo 100.437 sentencias de nulidades, separaciones y divorcios, un 0,8% más que el año anterior.
El 75,8% de los divorcios y separaciones que ocurrieron en 2013 fueron de mutuo acuerdo, según el INE.
Los conflictos afloran en cuatro de cada seis divorcios españoles, según Fundación Filia.
La Ley de Mediación de 2012 reguló la práctica, que entre 2012 y 2013 casi se duplicó.
Un divorcio exprés acordado cuesta entre 400 y 600 euros. Si intervienen abogados, entre 900 y 1.200 euros. Si hay un contencioso, entre 1.200 y 3.000 euros.
“Siete de cada diez casos de mediación acaban en acuerdo”, dice la psicóloga María Quero según las cifras que maneja el sector. Un 49% de los casos de mediación intrajudicial que se hicieron en España en 2013 acabaron en acuerdo, según el Consejo General del Poder Judicial.
Pablo León. Elpaís.com. Madrid, España. 08/04/15

Mediación Familiar: Acuerdos en más del 60% de los casos

Mediación Familiar ya logró acuerdos en más del 60 por ciento de los casos
Conflictos resueltos. La mayoría es por alimentos y régimen de visitas, y se resuelven en un plazo de 30 a 40 días hábiles. Se implementó en diciembre de 2014.
 Desde que se implementó la mediación familiar, el 1º de diciembre de 2014, se alcanzaron acuerdos en más del 60 por ciento de los conflictos llevados a esta instancia prejudicial. Las estadísticas dan cuenta de un nivel de acuerdos superior incluso al promedio general de la mediación civil y comercial obligatoria, de la cual la familiar es una de sus materias, y que rige en la provincia desde noviembre de 2011. Más allá de las cifras que evidencian el éxito de esta herramienta de resolución de conflictos, la mediación familiar tiene como particularidad las historias de vida, sentimientos y vivencias particulares que involucra.
"La mediación tiene una enorme importancia en los tiempos que vivimos, donde el problema que más nos preocupa a los santafesinos y a todos los argentinos, es que haya tanta violencia. Nos hace falta poder entendernos y la mediación es precisamente una oportunidad para hacerlo, para poder escucharnos a partir de la palabra", reflexionó el gobernador Antonio Bonfatti, quien valoró el rol de los mediadores. "Desarrollan una labor fundamental, como es lograr que las personas resuelvan sus diferencias por medios pacíficos; desde el gobierno seguiremos avanzando para que el sistema crezca y se consolide".
La mayoría de los temas llevados a mediación familiar (el 80 por ciento) están relacionados con alimentos y régimen de visitas, y se han resuelto en un plazo de 30 a 40 días hábiles.
Así quedó de manifiesto en una de las primeras mediaciones familiares llevadas a cabo en la provincia. "Una joven pareja, ya separada, accedió en diciembre al servicio de mediación para superar diferencias sobre cómo organizarse y llevar adelante el rol de padres de su hijo de dos años", contó Eleonora Avilés, directora de Desjudicialización del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. "Guiados por las mediadoras y asesorados por sus abogados a lo largo de tres reuniones, tomaron conciencia de la importancia de conversar sobre las necesidades, emociones y preocupaciones de ambos dentro de un ámbito de respeto, privacidad y confianza", relató la funcionaria.
La mediación es un método de administración y solución de controversias que promueve y favorece la pacificación social y enaltece el protagonismo de las partes. En Santa Fe rige una ley que establece la promoción de estos métodos, como la facilitación, la mediación comunitaria y la mediación penal, así como la mediación prejudicial obligatoria en casos que antes iban directamente al fuero civil y comercial. Este sistema se implementa en forma progresiva desde 2011 y a fines de 2015 ya estará rigiendo en toda la provincia.
Hoy son más de 1.100 los mediadores matriculados; se han gestionado desde la provincia más de 23 mil mediaciones, lo que implica que más de 115 mil personas han transitado por la mediación. El procedimiento acerca a la gente, valora sus propuestas y resuelve los conflictos en un lapso que va de los 45 días a los 6 meses.
Los números son alentadores: con solo tres años y unos meses de vigencia del sistema de mediación civil y comercial, alrededor del 25 por ciento de las mediaciones finalizaron con acuerdo. En las localidades más alejadas los acuerdos se elevan, porque a la gente le resulta más económico y sencillo encontrar soluciones sustentables en el lugar en donde viven, evitando traslados y por consiguiente aumento de costos, para iniciar otro tipo de acciones.
Lacapital.com.ar. Santa Fe, Argentina. 05/04/15

Avances en Mediación Familiar
La mayoría es por alimentos y régimen de visitas, y se resuelven en un plazo de 30 a 40 días hábiles. La provincia implementó el sistema en diciembre de 2014, como una de las áreas de la mediación prejudicial obligatoria civil y comercial.
Desde que se implementó la mediación familiar, el 1° de diciembre de 2014, se alcanzaron acuerdos en más del 60 por ciento de los conflictos llevados a esta instancia prejudicial. Las estadísticas dan cuenta de un nivel de acuerdos superior incluso al promedio general de la mediación civil y comercial obligatoria, de la cual la familiar es una de sus materias, y que rige en la provincia desde noviembre de 2011. Más allá de las cifras que evidencian el éxito de esta herramienta de resolución de conflictos, la mediación familiar tiene como particularidad las historias de vida, sentimientos y vivencias particulares que involucra.
“La mediación tiene una enorme importancia en los tiempos que vivimos, donde el problema que más nos preocupa a los santafesinos y a todos los argentinos, es que haya tanta violencia. Nos hace falta poder entendernos y la mediación es precisamente una oportunidad para hacerlo, para poder escucharnos a partir de la palabra”, reflexionó el gobernador Antonio Bonfatti, quien valoró el rol de los mediadores: "Desarrollan una labor fundamental como es lograr que las personas resuelvan sus diferencias por medios pacíficos; desde el gobierno seguiremos avanzando para que el sistema crezca y se consolide".
La mayoría de los temas llevados a mediación familiar (el 80 por ciento) están relacionados con alimentos y régimen de visitas y se han resuelto en un plazo de 30 a 40 días hábiles.
Así quedó de manifiesto en una de las primeras mediaciones familiares llevadas a cabo en la provincia. “Una joven pareja, ya separada, accedió en diciembre pasado al servicio de mediación para superar diferencias sobre cómo organizarse y llevar adelante el rol de padres de su pequeño hijo de dos años”, contó Eleonora Avilés, directora de Desjudicialización del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. “Guiados por las mediadoras y asesorados por sus abogados a lo largo de tres reuniones, los jóvenes tomaron conciencia de la importancia de conversar sobre las necesidades, emociones y preocupaciones de ambos dentro de un ámbito de respeto, privacidad y confianza”, relató la funcionaria.
Así, el escenario temido de un proceso judicial prolongado en el tiempo y desgastante para la salud de la familia, dio paso a una experiencia pedagógica en sí misma que a partir del reconocimiento, el diálogo y la mutua colaboración, sentó las bases para un acuerdo de coparentalidad construido y protagonizado por ambos padres.
“Incluso el día fijado para la firma del acuerdo, en proximidades de la Navidad, ambos padres se acercaron a la oficina de mediación juntos, y no en forma separada como lo habían hecho antes. Querían que las mediadoras conocieran a su hijo”, recordó Avilés, destacando que “el aprendizaje del diálogo para estos jóvenes progenitores fue aprender que el acuerdo tenía en miras el bienestar de su hijo. Poder mirar al «otro» como un «legítimo otro», y en familia, nada más y nada menos que a los hijos, por quienes decidimos su futuro, su vida”.
Una herramienta de pacificación social
La mediación es un método de administración y solución de controversias que promueve y favorece la pacificación social y enaltece el protagonismo de las partes. En Santa Fe rige una ley que establece la promoción de estos métodos, como la facilitación, la mediación comunitaria y la mediación penal, así como la mediación prejudicial obligatoria en casos que antes iban directamente al fuero civil y comercial. Este sistema se implementa en forma progresiva desde 2011 y a fines de 2015 ya estará rigiendo en toda la provincia.
“El nuestro fue un proceso inédito en el país, ya que a la mediación la realizan mediadores matriculados por la provincia, con el acompañamiento y dirección del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Además, pusimos en funcionamiento un sistema informático nuevo, cuyo objetivo es la transparencia, agilidad y economía en el proceso”, explicó Avilés.
“Arrancamos en dos ciudades, Santa Fe y Rosario, donde sólo se mediaban algunos temas. Los primeros mediadores no eran más de 400. Este año, con la implementación en el Nodo Reconquista, tendremos el 100 por ciento del proyecto propuesto al inicio de la gestión cumplido”, agregó.
En la actualidad son más de 1.100 los mediadores matriculados; se han gestionado desde la provincia más de 23 mil mediaciones, lo que implica que más de 115 mil personas han transitado por la mediación. El procedimiento acerca a la gente, valora sus propuestas y resuelve los conflictos en un lapso que va de los 45 días a los 6 meses. Las cuestiones que se tratan están relacionadas con escrituraciones, cumplimientos de contratos, como viajes, servicios, obras, daños, temas de familia, sociedades comerciales y familiares, entre otros.
Los números son alentadores: con solo tres años y unos meses de vigencia del sistema de mediación civil y comercial, alrededor del 25 por ciento de las mediaciones finalizaron con acuerdo. En las localidades más alejadas de los centros urbanos, los acuerdos se elevan, porque a la gente le resulta más económico y sencillo encontrar soluciones sustentables en el lugar en donde viven, evitando traslados y por consiguiente aumento de costos, para iniciar otro tipo de acciones.
Sinmordaza.com. Argenitna. 05/04/15

Inscriben para el Registro de Mediadores
Hasta el próximo 17 de abril. Por primera vez el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos inscribe a profesionales que actuarán en mediación penal y comunitaria.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia recordó que hasta el 17 de abril está abierta la inscripción al Registro de Mediadores comunitarios, penales y prejudiciales en los Nodos Santa Fe, Rosario, Venado Tuerto, Rafaela y Reconquista. La matriculación y permanencia en los registros son gratuitas.
Este año la convocatoria tiene como novedad que se inscribirá no sólo a mediadores y comediadores para actuar en el campo de la mediación prejudicial obligatoria civil y comercial, sino también a mediadores penales y mediadores comunitarios.
Desde la Dirección de Desjudicialización explicaron que la mediación comunitaria se desarrolla en diversos ámbitos: comunales, municipales, barriales, clubes, vecinales y ongs, entre otros. “Trabaja con la comunidad en conflictos que se suscitan en las relaciones urbanas-vecinales-comunitarias, ya sean de orden público o privado; y tiene una finalidad principalmente preventiva de situaciones más complejas, evitando la escalada de violencia”, detalló la titular del área, Eleonora Avilés.
“El registro de mediadores comunitarios pretende visibilizar los recursos humanos capacitados en esta materia y así ponerlos a disposición de las comunidades que lo requieran para que colaboren en la construcción de espacios de pacificación, encontrando soluciones adecuadas a conflictos comunales”, agregó Avilés, quien definió a la mediación comunitaria como “un método de resolución de conflictos que crea la oportunidad de una acción colectiva ejercida por los propios integrantes de la sociedad”.                                                                      
En ese sentido, la Dirección de Desjudicialización de la solución de los conflictos interpersonales ha organizado distintas capacitaciones, como la formación de Líderes Comunitarios en las ciudades de Santa Fe y Rosario, y de Facilitadores de convivencia y construcción de consensos en diversos ministerios.
Documentación y requisitos 
Para los primeros mediadores comunitarios que tendrá la provincia matriculados se exigen los siguientes requerimientos: presentación de fotocopias certificadas del documento primera y segunda hoja, y cambio de domicilio si correspondiere; del título de mediador (formación básica de mediador o acreditar 60 horas de formación como mediador comunitario); dos fotos carné tamaño cuatro por cuatro y fondo blanco; certificado de buena conducta; certificado negativo del Registro de Deudores Alimentarios Morosos; declaración jurada de que no se encuentra incurso en causal de inhabilidad. Los postulantes podrán optar por mediar en todas las sedes (localidades) que elijan de la provincia.
Todas las fojas correspondientes a la documentación presentada deben ser numeradas y cada una de ellas firmada, indicándose el total de páginas (por ejemplo 1 de 10 o 1/10).
Por su parte, los requisitos para la matriculación en el Registro de Mediadores Penales no dependientes del Estado provincial son los siguientes: título de abogada/o; titulación en mediación (de 150 horas) otorgada por instituciones formadoras habilitadas por los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos de Nación o de la provincia de Santa Fe, capacitación en Mediación Penal de 60 horas homologadas por el Ministerio nacional o el provincial; y no haber sido separado/a de la lista de mediadores penales por falta o incumplimiento.
Los postulantes al Registro podrán optar por mediar en tantas sedes como lo requieran. La matriculación tiene una vigencia de dos años y caduca automáticamente, salvo para aquellos que acrediten 60 horas de capacitación continua.
Asimismo, en todas las Agencias de Gestión de la Mediación (AGEM) se encuentra abierta la inscripción para procuradores y abogados que deseen conocer el procedimiento de mediación, a fin de adquirir experiencia profesional para patrocinar en forma gratuita a quienes requieran de este servicio. El patrocinio letrado gratuito está exento por ley del pago de aportes. En caso de que la mediación culmine con acuerdo de contenido económico se deberán pagar los honorarios profesionales y los aportes pertinentes.
Consultas:
Los interesados pueden hacer consultas por mail, personalmente y telefónicamente en las AGEM correspondientes a cada nodo, de lunes a viernes de 8 a 13.
AGEM Santa Fe: Moreno 2752, teléfonos (0342) 4619960, 4619961, correo agemsantafe@santafe.gov.ar
AGEM Rosario: avenida Pellegrini 2015, teléfonos (0341) 4728687, 4728688, correo agemrosario@santafe.gov.ar
AGEM Venado Tuerto: avenida Santa Fe 770, teléfono (03462) 408809, correo agemvenado@santafe.gov.ar
AGEM Rafaela: Ituzaingo 52, teléfono: (03492) 453020, correo agemrafaela@santafe.gov.ar
CAJ RECONQUISTA: Rivadavia 365. Teléfono: 03482-438897, correo: cajreconquista@santafe.gov.ar, lunes y miércoles de 9 a 12.
Para mayor información, dirigirse a la página web www.santafe.gov.ar/mediacion.
Sinmordaza.com. Argentina. 06/04/15

Revista Conexión Social

Universidad Autónoma de Zacatecas presenta: Panel del Día Internacional de la Paz

Mediación. Temas selectos

Cultura de Paz y Mediación

Negociación

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda
Métodos Alternos de Solución de Conflictos: Justicia Alternativa y Restaurativa para una Cultura de Paz por José Benito Pérez Sauceda

Mediación Monterrey

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Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

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