¿TE GUSTARÍA COLABORAR EN MEDIACIÓN MONTERREY?

¿TE GUSTARÍA COLABORAR EN MEDIACIÓN MONTERREY?
Interesados comunicarse a: drjosebenitoperezsauceda@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta Neutralidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neutralidad. Mostrar todas las entradas

1398. Amplia Gobierno de Tamaulipas capacidad de Mediación

La Secretaría del Trabajo y Asuntos Jurídicos organizó el "Taller de Práctica de Herramientas de Mediación" dirigido a funcionarios de las Juntas de Conciliación y Arbitraje del Estado y al personal del Departamento de Conciliación y Asistencia Jurídica
Ciudad Victoria, Tamaulipas. Con el propósito de facilitar la solución de conflictos en materia laboral, la Secretaría del Trabajo y Asuntos Jurídicos (STAJ) organizó el "Taller de Práctica de Herramientas de Mediación" dirigido a funcionarios de las Juntas de Conciliación y Arbitraje del Estado y al personal del Departamento de Conciliación y Asistencia Jurídica.
El curso tuvo una asistencia de 60 personas y se concentró en el tema "Herramientas de Mediación", impartido por Carlos Eduardo Tardán Ugarte, Jefe del Departamento de Supervisión y Consulta de la Dirección de Mediación.
Durante el desarrollo el programa, se instruyó a los funcionarios y colaboradores a desempeñar su labor bajo los principios de voluntariedad, confidencialidad, flexibilidad, neutralidad, imparcialidad, equidad, legalidad y honestidad.
De igual forma, se destacó el uso de la negociación colaborativa como la mejor herramienta en la solución de contiendas, debido al esquema de "ganar-ganar" o de beneficio para ambas partes con el que funciona.
Para Rolando Guevara González, titular de la Secretaría del Trabajo y Asuntos Jurídicos, el recurso de mediación ofrece beneficios a las partes en conflicto, con disminuciones de costos y tiempo, y fortalece la justicia laboral del Estado, de conformidad con los objetivos del Tamaulipas Competitivo, que impulsa el Gobernador Egidio Torre Cantú.
Hoytamaulipas.net   19/02/2014
---------

980. "Sin sentencias de por medio todo es mucho más agradable": Francisco Javier Alés Sioli

Sevilla, España. No debe resultarle complicado al profesor de Derecho administrativo y director de los títulos de Master y Especialista en Mediación Familiar en la Universidad Pablo de Olavide, Javier Alés, el conquistar el éxito en su despacho. Su verborrea es certeramente convincente y su campechanía corre recíproca con la capacidad de explicar las cosas con una claridad que tumba cualquier pregunta posterior. Su triunfo pasa por ver cómo dos personas resuelven pacíficamente un conflicto que creían irresoluble. "Sin sentencias de por medio todo es mucho más agradable", afirma como máxima principal.
-¿Cuál es la importancia exacta del Foro Mundial de Mediación donde usted ejerce como delegado de la zona Sur de España?
-Dicho en pocas palabras, este Foro es la entidad de mayor relevancia para los mediadores. Nos aglutina a todos y también suma a entidades públicas y privadas. Es una asociación siempre activa que se pone al día constantemente y que define líneas de acción.
-Mediación es un término amplio. ¿A qué se dedica usted exactamente?
-La mediación es un método de resolución de conflictos. Mejor aún, es un método de gestión de conflictos. Y yo, como abogado, me he especializado en este tema. Las dos partes se reúnen conmigo y buscamos una solución convincente para ambas.
-¿Ser mediador en Sevilla es diferente a serlo en Ferrol?
-Por supuesto. Aquí en el Sur hay más madera de mediadores. Para dedicarse a esto hay que ser muy asertivo, simpático, empático y los andaluces, todo esto, lo somos a tiempo completo [risas].
-Le despeja de trabajo a los de la toga...
-A esta profesión pueden llegar personas formadas en áreas psicosociojurídicas. Hay pedagogos, por supuesto, abogados. La mediación es un método y el apellido lo pone el conflicto: ya sea vecinal, educativo, intercultural o familiar. En todos los casos el fin último es llegar a un acuerdo. Intentamos ejercer fuera de los tribunales. Esto mejora el nivel de la justicia y hace que no todo el mundo dependa de terceros para decidir su situación.
-En un contexto de recesión como el que vivimos, ¿el papel de los mediadores se intensifica?
-Vivimos un momento muy delicado. Hablar de la cultura del acuerdo en plena cultura del conflicto es complicado. Pero cuando se ven las ventajas se comprende mejor nuestra dedicación. Con todo, ha costado mucho tiempo lograr que la mediación se vea como una nueva profesión.
-Sí pero ¿cuál es el perfil exacto de un mediador?, ¿qué más da llamar a un abogado que a otro?
-Tanto usted como yo somos médicos sin haber estudiado medicina. Sabemos que el Paracetamol baja la fiebre. Pero si se lo damos a nuestro hijo y no sana, entonces vamos a un médico profesional. Es bueno educar a la gente en la resolución de los problemas pero hay algunos insalvables. Ahí entramos nosotros. Nuestro primer objetivo: ganarnos la confianza de los clientes. Pero ojo, dos no llegan a un acuerdo si uno de ellos no quiere.
-¿Es lógico que existan varias asociaciones en cada región?
-Se están aglutinando distintos profesionales. Ese ha sido el origen de todas las profesiones. En Andalucía por ejemplo es muy típica la figura del compadre. Yo una vez me senté en una caseta de Feria a mediar sobre el derecho de su herencia. Este tipo de casos los cuentas en Navarra y se quedan pasmados. De ahí la idiosincracia que nos confiere la región.
-¿Alguna vez tiró la toalla en la mediación de un conflicto?
-Sí. Hay veces que nos quieren utilizar. Ir a un mediador limpia la imagen pero hay personas que desde el primer minuto comprobamos que no quieren ceder nada. Entonces utilizo un símil médico: "No puedo operar".
-¿Cómo evita la empatía con una de las partes cuando penetra en un conflicto familiar?
-La neutralidad es una clave fundamental. Más que imparcial yo me considero multiparcial porque debo (debemos) mantener el equilibrio entre ambas partes. A cada momento cedes el balón al equipo contrario. Por otro lado, el proceso es breve, dos o tres sesiones, un mes a lo sumo. Cada una cuesta 90 euros. Bastante más corto y económico que un pleito.
-La Ley de Violencia de Género prohibe la mediación...
-Sí, pero ya están saliendo voces que se preguntan ¿por qué? A lo mejor podíamos mediar entre los entornos de la víctima y el agresor, sería interesante como algo preventivo. Muchas veces el maltrato es psicológico y es difícil de medir. Por eso creo que podríamos jugar un buen papel.
-¿Existe una discriminación real hacia el hombre o esto es ruido mediático?
-En el día a día no existe. Es más la historia negra que hay alrededor. No quiero decir que no se den casos. Pero son aislados.
-¿Ha vivido momentos de tensión mediando?
-Claro. Forma parte de la realidad del día a día. La gente es muy tozuda, vienen con miedo y poca predisposición a hablar. Hay veces que hacemos sesiones individuales con cada una de las partes para aplacar los ánimos antes de verse. La mediación es como un traje a medida. Llevo 25 años de abogado, 15 de mediador. Y la satisfacción es tremenda, logras reírte y llorar con tus clientes.
-¿Existe algo que una pareja pueda hacer para que la separación no sea traumática?
-Es difícil saber cómo reacciona uno hasta que no se ve en una situación concreta. Pero contar hasta diez antes de decidir algo o intentar comprender el argumento del otro aunque no sea compartido no son malas tácticas.
El Correo Web.es. 2/12/11

973. El Juez como Mediador

Hace años, participé en un curso de capacitación de Richard Salem sobre mediación dirigido a la adquisición de competencias por parte de jueces jubilados, y nunca olvidaré las palabras de un Juez Decano recientemente jubilado al contemplar una carrera en la mediación “Kenny, quieres decir que sólo voy a escuchar sin decirle a las partes a lo hacer? ¡Imposible! Yo no! ". He visto varios profesionales muy inteligente realizar los exámenes de acreditación de la mediación creyendo que son mediadores calificados. Sin embargo, ellos se encuentran en conflicto durante las sesiones de mediación. De particular interés fue un juez retirado que, tras una carrera excelente, decidió aceptar la mediación activa ya que aún hervía de “juventud”. ¡Ay! Su primera sesión fue bastante frustrante y no más fáciles las sesiones posteriores, hasta el punto de que se acercó a mí en su frustración, ya que sus mejores esfuerzos parecía golpear las rocas. Su historia es similar a muchos, incluido el Juez Decano retirado y muchos amigos míos de la práctica activa legal que deciden utilizar la mediación como una actividad paralela a sus prósperas actividades. La mentalidad de varios de estos profesionales, por lo demás inteligentes, es que la mediación debe ser “un pedazo de pastel”.
¿Por qué entonces la mediación es difícil para estos mediadores, altamente capacitados y calificados académicamente? Puede haber varias razones, pero he notado que muchos de ellos no tienen el paradigma de un mediador en la solución de controversias. ¿Cuál es entonces el paradigma de un mediador? Esto se refiere a la postura o la percepción que debe tener el mediador al ver y resolver las disputas que aparecen frente a él. Algunos de estos atributos son:
a. Siempre neutral: Un mediador no es o no debería inclinarse en ningún momento en favor de una de las partes en detrimento de la otra. Esto es sagrado! [...].
b. Empatía: Esto puede sonar algo confuso o contradictorio con el punto anterior, pero no lo es. Un buen mediador indica a las partes una medida de la pasión o la comprensión de su caso. Se trata de una empatía profesional, que indica la comprensión suficiente para generar confianza de las partes. Esto es importante porque tienen que abrirse al mediador y no lo hacen habitualmente, a menos que sienta el asunto realmente se preocupa.
c. Pensamiento Lateral: La mentalidad del mediador no gira a la izquierda y la derecha, se centra en alcanzar o lograr una solución aceptable entre las partes. De hecho, la marca de todos los buenos mediadores es su capacidad de llevar a cabo varios escenarios hacia una solución amistosa de la controversia.
d. Persuasión, no la coerción: Un reto importante para el juez que durante 20 años decretó la obediencia de las partes ante él es que él entró en la mediación y descubrió que tenía que trabajar al “ritmo del cliente”. Recuerden, la mediación es una ayuda en la negociación y usted es el facilitador para llevar a las partes a una solución que las partes acuerdan y en la que se sienten cómodas. Un acuerdo mediado es el fruto de la negociación en un mundo perfecto, nunca algo diferente!
e. Siempre Ventajas: No se deje engañar por el término mediación o el carácter informal del proceso como para pensar que el proceso de mediación es una negociación que debe seguir su curso! Si así fuera, las partes no le necesitarían! El mediador siempre debe estar a cargo, pero sin mostrarlo de manera innecesaria. La sesión no debe nunca encontrarse fuera de control. Usted debe guiar a las partes con cuidado hacia sus verdaderos intereses en la materia. Usted debe ser extremadamente vigilante para evitar la intimidación psicológica y saber cuándo llamar a un descanso cuando la atmósfera se vuelve demasiado cargada. Lo más importante, un mediador debe saber cuándo terminar una sesión si el acuerdo es imposible.
No puedo agotar todos los atributos del paradigma del mediador, pero me identifico con la mayoría de los jueces que, a pesar de su carrera, no tienen preparación para acceder al mundo de mediación. Para el abogado astuto en la litigación, lograr este paradigma puede tardar un poco, hasta que los viejos hábitos desaparezcan, pero yo soy un firme creyente de que la cultura de la mediación puede ser cultivada por la práctica diligente y una gestión enfocada de la mente. Espero que lo intenten, ya sé que usted puede!
Kenny Aina y Aina Blankson. Kluwer Mediation Blog.com. 17/11/2011

924. La Mediación

Santo Domingo, República Dominicana. La mediación es un proceso en el cual una tercera parte imparcial asiste a dos o más personas en disputa a alcanzar en forma voluntaria un acuerdo negociado. En la mediación se utilizan una variedad de herramientas, técnicas y estrategias para ayudar a las partes a alcanzar el resultado deseado, pero sin ningún poder de decisión sobre ellas ni sobre el resultado.
Observe el lector que dije imparcial, no dije neutral. Hay una gran discusión académica sobre la imparcialidad o la neutralidad del mediador. En este sentido soy de los que entiende que la neutralidad no existe, pues significaría ausencia de principios, valores, aspiraciones, prejuicios y construcciones sicológicas. Nosotros los mediadores somos y debemos ser imparciales, es decir nuestro compromiso es con un proceso, no con un resultado determinado a favor de una de las partes. Pero es material y existencialmente imposible ser neutral, porque no somos máquinas, somos seres humanos. Y por supuesto, la obligación del mediador, cuando ve que pierde la imparcialidad, es a) rediseñarse, para entonces mantener el equilibrio entre las partes o b) renunciar. Usted no está ahí para juzgar, sino para facilitar.
La mediación contrasta con los procesos adversariales o confrontacionales, tales como el arbitraje y el litigio tradicional, al menos teóricamente, en que procura que decrezca la hostilidad entre las partes en el proceso. El propósito de la mediación no es juzgar, ni declarar culpables ni inocentes, ni decidir quién tiene derechos y quién está equivocado. Más bien el objetivo de la mediación es dar a las partes la oportunidad de a) ventilar y compartir sus sentimientos, b) aclarar mal entendidos; c) determinar los intereses y necesidades subyacentes; d) idealmente generar una nueva narrativa (al menos en el proceso transformacional); e) encontrar áreas de acuerdo; f) proporcionar estándares o criterios objetivos que den legitimidad a las decisiones y compromisos y g) incorporar las áreas de acuerdos sustentadas en estos criterios a soluciones aceptables para las partes.
Hay varias escuelas de mediación, y varios procesos que se confunden con la mediación. El ejemplo más común es confundirla con la “construcción de consenso” el cual es un proceso diferente al de mediación, aunque sus contextos son similares.
Roles del Mediador: En el curso de una sesión tradicional de mediación, podemos ver que el mediador juega diferentes roles, que en sentido general son:
Facilitador: El mediador facilita el proceso de mediación manteniendo la discusión y dirigiendo el conflicto para que éste se convierta en el ímpetu del movimiento y no en la retranca del proceso.
Abre los canales de comunicación: Cuando las partes no están hablando entre sí por cualquier razón, el mediador interviene para restablecer la comunicación. Muchas veces, debe ser el mediador solo quien se comunica por un tiempo con las partes, por separado, para prepararlas para este proceso de comunicación facilitada.
Transmisor y traductor de información: A veces las partes se hablan pero no se comunican, no se entienden entre ellas. Es posible que no estén conscientes de ciertos hechos, o tienen percepciones diferentes sobre el significado de estos hechos. Aquí el mediador puede actuar no sólo como transmisor sino como traductor de la información. Ambas funciones son importantes.
Diferenciador entre posiciones e intereses: El mediador sabe que las acciones de regateo sobre la base de posiciones pueden ser expresiones de dolor, rabia o deseo de castigo, así como pueden ser también una esperanza realista de concesiones. Pero llevar a las partes a los intereses (deseos, temores, necesidades, motivaciones, aspiraciones etc.) que están detrás de las posiciones es un proceso fundamental del mediador. Usualmente las partes no transan un conflicto sin modificar sea la forma o el contenido de sus demandas originales. El mediador ayuda a las partes a distinguir los verdaderos intereses subyacentes y con ello modificar las posiciones originales de regateo.
Creador de opciones: El mediador no es siempre un ente pasivo. De hecho, mientras la sesión progresa, el mediador se involucra más y más y en algún momento podría proponer opciones de ganancia mutua para las partes. Este es uno de los aspectos más creativos de la mediación y no debería ser pasado por alto. Recordando que no es la función del mediador buscar él la solución y vendérsela a las partes, sí puede sugerir ideas a las partes, como una forma de asistirles a resolver el conflicto.
Agente de la realidad: Es uno de los roles más críticos del mediador. Mientras se acerca a un acuerdo o a su posibilidad, su trabajo es incrementar en cada parte su conocimiento y conciencia de las necesidades de la otra parte y construir un marco realista dentro del cual ellos puedan evaluar los costos y beneficios de continuar o resolver el conflicto. En este rol, el mediador asume un riesgo grave frente a las partes que no comprenden su trabajo y quieren complacencia, pero es un riesgo inevitable y es nuestra obligación asumirlo.
Reglas de Oro en Mediación: Mientras mediamos, debemos tener en cuenta algunas reglas acerca del comportamiento humano:1. Las personas raramente toman decisiones si hay una forma de evitar hacerlo; 2. Las personas pueden estar de acuerdo en los “hechos” pero en desacuerdo, incluso violentamente, respecto al significado de esos hechos; 3. Las personas usualmente actúan para lo que entienden es de beneficio propio, aunque no siempre les resulta realmente beneficioso; 4. Cuando dos personas tienen un diferendo, éste no se puede resolver hasta que ambas partes decidan que ellas realmente quieren resolverla; 5. A las personas no les gusta que le digan lo que tienen hacer; 6. A la gente no les gusta pedir excusas; 7. La gente tiende de promover solamente aquellas decisiones que ellos ayudaron a formular; 8. Las personas son más importantes que las disputas. Si las partes acuerdan convivir entre ellas sin resolver quien hizo qué en el pasado, entonces lo que se hizo en el pasado no es lo importante; 9. Las disputas no se resuelven “revolcándose” en lo negativo; ellas se resuelven discutiendo áreas de acuerdo entre las partes en pleito y resaltando lo positivo; 10. No se llega a ningún acuerdo sin alguna duda o reserva.
Finalmente en una mediación en Guatemala, un importante empresario me dijo “Nelson lo que más me gusta de este proceso de mediación que estás facilitando, es lo que más me aterra”. Y yo le pregunté que será, “que ha llegado el momento de desnudarnos psicológicamente para entrar en convivencia…y eso asusta… porque ahora no se trata de tener la razón sino de despojarnos de nuestras poses y generar soluciones, y para eso se necesita una valentía existencial muy diferente y a la vez muy profunda…es más fácil pelear, que sentarse con los otros a negociar”. Gracias a los acuerdos alcanzados en esa ocasión 15 mil niños de escasos recursos económicos empezaron a recibir educación en los barrios más apartados de Guatemala y eso es lo importante.
Nelson Espinal Báez. Associate MIT- Harvard Public Disputes Program Harvard Law School. nespinal@cic-team.com
Nelson Espinal Báez.  Gaceta Judicial.com.do.

El Mediador II: Mediación como Negociación asistida


Continuamos con el estudio del concepto de Mediador iniciado en la entrada El Mediador, para ello nuevamente usamos un extracto del artículo "La importancia en la formación de abogados-mediadores: el nuevo paradigma para los juristas con verdadero sentido humano”. Capítulo XIII. En Aguilera Portales, Rafael ZARAGOZA, José NUÑEZ TORRES, Michael (comp.), Derecho, Ética y Política como consolidación del Estado democrático y social de derecho. Memorias del II Congreso Internacional de Derecho, Ética y Política, Ed. Elsa G. de Lazcano, México, 2008. p. 199-218. Esperemos que sea esclarecedor .

El mediador es el tercero neutral que facilita la comunicación en el procedimiento de mediación. Estructura el diálogo entre las partes para que lleguen a su propio acuerdo. Es quien conduce el procedimiento, reconoce y comprende las emociones de las personas.[1]
El resultado de la mediación depende del mediador mismo, de ahí la importancia de su figura. Su sentido humano, perspicacia e intuición son elementos indispensables para poder lograr que las partes lleguen a un acuerdo.[2]
La mediación también es concebida como una negociación asistida por algunos autores[3], conceptualizando al mediador como un negociador profesional que conduce el encuentro entre las partes en controversia.[4]
En nuestro estado, la Ley de Métodos Alternos para la Solución de Conflictos nos dice que el mediador es un prestador de servicios de métodos alternos con cualidades de independencia, neutralidad, imparcialidad, confidencialidad y capacidad, el cual no tiene facultad de decisión en las bases del acuerdo que se pudiera lograr, ni puede emitir juicio o sentencia, sólo facilita la comunicación entre los participantes en conflicto con el propósito de que tomen el control del mismo y arriben voluntariamente a una solución que le ponga fin total o parcialmente.[5] Como podemos ver, el mediador no determina quién es inocente o culpable,[6] ya que actúa como tercero imparcial, no es un juez, ni un árbitro. Dicha definición marca dentro de sí, algunas de las cualidades que debe de reunir el mediador.

[1] PACHECO PULIDO, G,. Medición. Cultura de Paz,. México, Ed. Porrúa, 2004, pp. 18.
[2] GORJÓN GÓMEZ, F. J., SÁNZ LÓPEZ, K., Métodos Alternos de Solución de Controversias, México, Ed. CECSA, 2006, pp. 80.
[3] V. FALCÓN. E., Mediación Obligatoria. Buenos Aires, Ed. Abelardo-Perrot, 1996, pp. 16
[4] URQUIDI, E., Medición. Solución a conflictos sin litigio, México, Ed. Centro de resolución de conflictos, 1999, pP. 43.
[5] V. Artículo 2do. Fracción IX de la Ley de Métodos Alternos para la Solución de Conflictos del Estado de Nuevo León.
[6] Urquidi, Enrique. Op. Cit. pp. 43.

Características de la Mediación


Las características de la mediación pueden comprenderse también como las bondades de dicho proceso en contraposición con el sistema judicial:[1]


a) Confidencialidad: Ninguna revelación efectuada durante el procedimiento se podrá divulgar o utilizar en algún otro proceso, ni generará consecuencias económicas-sociales;[2]


b) Voluntariedad: Principal característica de la mediación, ya que son las partes las que deciden que se va a realizar en el proceso;[3]


c) Flexibilidad: Las reglas a las cuales se someten las partes podrán aplicarse con libertad y ser modificadas, siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo;[4]


d) Cooperativa y creativa: En la mediación se trata de crear un ambiente de cooperación entre las partes, al igual que el intelecto y la imaginación para ser creativos y buscar soluciones a fin de solucionar los conflictos;[5]


e) Rapidez y economía: Esta característica permite una confrontación directa con el proceso judicial y los costos de la mediación resultan ser muy inferiores. En un juicio, sabemos cuándo empieza pero no cuándo termina, ni cuánto costará. La mediación generalmente es rápida ya que en dos o tres audiencias las partes logran limar sus diferencias y llegan a una solución que satisfaga sus necesidades;[6]


f) Neutralidad: El mediador no toma partido o se inclina por alguna de las partes, sólo administra y controla el procedimiento, dirigirlo, marcando sus pautas. Conservar la neutralidad posibilita la comunicación entre las partes para que puedan realizar sus intereses verdaderos; de esta forma el acuerdo será a la medida de los involucrados y tendrá no sólo la fuerza del acuerdo final, sino también la fuerza moral de su cumplimiento, ya que a ambas partes el que dicho acuerdo se lleve a la realidad les conviene;[7]

g) Autocomposición: Consiste en la terminación de la controversia por voluntad de las partes. Son los reales involucrados en el conflicto y no jueces o abogados quienes determinan cual será la solución y las condiciones y plazos para la misma.[8]


[1] Gorjón Gómez, Francisco Javier, Sáenz López, Karla Annett, Op. Cit., p. 96.
[2] Gorjón Gómez, Francisco Javier. Arbitraje comercial, paradigma del derecho. Revista Jurídica Jalisicense. Ed. Universidad de Guadalajara. Año 11, núm 14, p. 50.
[3] V. Pérez Sauceda, José Benito. Los métodos alternos de solución de conflictos como repuesta a la crisis a la crisis de impartición de justicia, tesis de maestría en ciencias con acentuación en MASC presentada en la UANL el 2006.
[4] Gottheil, Julio, et al. Mediación. Una transformación de la cultura. Ed. Paidos. Barcelona, 1997, p. 45.
[5] Dupuis, Carlos. Mediación y Conciliación. Ed. Abelardo-Perrot. Buenos Aires, 1997, p. 53.
[6] Gorjón Gómez, Francisco Javier., Sáenz López, Karla Annett, Op. Cit., p. 97.
[7] Idem.
[8] Ibidem

1. ¿Qué es la Mediación?


Según el Artículo 2do., Fracción X, de la Ley de Métodos Alternos para la Solución de Conflictos del Estado de Nuevo León, la Mediación se define como:

“Método Alterno no adversarial, a través del cual en un conflicto interviene un Prestador de Servicios de Métodos Alternos o varias personas con cualidades de independencia, neutralidad, imparcialidad, confidencialidad y capacidad, denominadas Prestadores de Servicios de Métodos Alternos, quienes sin tener facultad de decisión en las bases del acuerdo que se pudiera lograr, ni de emitir juicio o sentencia, facilitan la comunicación entre los participantes en conflicto, con el propósito de que tomen el control del mismo y arriben voluntariamente a una solución que le ponga fin total o parcialmente.”

Revista Conexión Social

Universidad Autónoma de Zacatecas presenta: Panel del Día Internacional de la Paz

Mediación. Temas selectos

Cultura de Paz y Mediación

Negociación

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda
Métodos Alternos de Solución de Conflictos: Justicia Alternativa y Restaurativa para una Cultura de Paz por José Benito Pérez Sauceda

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

Comparte Mediación Monterrey en tus redes sociales.

Comparte Mediación Monterrey en tus redes sociales.
Mediación Monterrey Twitter: https://twitter.com/MediacionMty y Mediación Monterrey Facebook: https://www.facebook.com/mediacion.monterrey

Participa en la sección "Opinión"

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey