Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda
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1686. ¿Cómo conseguir que te legitimen como Mediador?

Desde 2010 la Escuela Sevillana de Mediación está desarrollando una investigación sobre lo que supone ser y sentirse mediador, sobre cómo vivimos los mediadores nuestros miedos, habilidades o cómo podemos fomentar nuestra creatividad, entre otros aspectos.
Y en este post tenemos nuevos datos y  resultados gracias al Foro Internacional de Mediadores Profesionales. Mediadores de todo el mundo han participado en él y  una de las cuestiones que todos los mediadores nos hemos preguntado alguna vez: “¿Cómo conseguir que confíen en el mediador y en la mediación como institución?”
Mediadores profesionales: ¿cuál es su aportación?
A continuación os dejo con las reflexiones y aportaciones de compañeros de profesión respecto a lo que supone el ejercicio de la mediación.
Cecilia Prado (Valparaíso, Chile): Actuando de forma objetiva, con respeto, imparcial con las partes, dando los mismos tiempos de escucha, de hablar, de devolver la información sin las cargas emotivas negativas, respetando a ambas partes por igual, es un baile en el cual si seguimos los pasos todos pueden participar. También hay que dejar claro que no todo es solucionable por este método y siempre está la opción de continuar la vía judicial en la cual decide el juez.
Elena Baixauli (Valencia, España): Siendo profesional, creando un clima de confianza y confidencialidad. 
Freddy Ortíz Nishihara (Perú):  Hacerles sentir que eres transparente, confiable y una persona con buenos sentimientos. Ello se muestra con signos externos, tono de voz, gestos suaves, palabras que escoges y si ellos hablan otro idioma como el Quechua, hablarlo y hacerles sentir en casa, diciéndoles cosas en ese bello idioma. Debes ser claro, empático e imparcial en la actuación. Así verán ello en la mediación.
Lia Mastropaolo (Génova, Italia): Mantener una postura neutral, en el sentido de que al final de una entrevista las partes tengan la sensación que el mediador no se ha sincerado con uno u otro. Además haciendo de manera que cada uno pueda expresar su propia historia sin sentirse perjudicado y favoreciendo que el otro lo escuche.
Patricia Romero (México): La confianza en el mediador se la gana el propio mediador siendo profesional: en el trato que da a las personas, en la forma como se presenta ante los clientes, en la forma de comportarse, en la manera como expresa sus conocimientos, en el lugar donde presta el servicio.
Los mismos usuarios son quienes recomiendan al mediador, así como se recomienda a un buen médico o a un buen abogado. La mediación como institución, se debe difundir y promover en los distintos clientes: los usuarios, los abogados que manejan conflictos y se deben sentir incluidos y no excluidos, en la formación, con jornadas de servicio de mediación en barrios o sectores vulnerables.
La mediación la legitima el Estado y quienes trabajan como mediadores, dando un servicio de calidad, en condiciones de calidad, seriedad y respeto hacia los usuarios.
Juan Carlos Hierro (Sevilla, España): Primero confiando el mediador en sí mismo. Después será muy importante realizar una buena información inicial a las partes y un buen encuadre. La profesionalidad se demuestra en el propio proceso.
Javier Alés (Sevilla, España): Requiere de muchas habilidades y técnicas personales que hay que ensayar y practicar. Una mirada, un comentario un movimiento de manos…
Todo ayuda para demostrarles que estamos aquí para ayudarles y que pueden confiar en mi, pero quizás lo más importante si tuviera que decantarme por algo es la sonrisa y el poder de la palabra, que consiga que se puedan enamorar del futuro proceso de mediación. Solo legitiman la mediación si eres auténtico y tu mismo crees en ella.
Soledad Polonio (Montilla, Córdoba, España): La confianza viene por varios niveles:
De otras entidades: dando a conocer la mediación, sus beneficios, estableciendo circuitos de derivación y dejando claro los límites profesionales (vamos que no entramos en el terreno profesional de nadie).
De la propia institución: labor de sensibilización y una fuerte apuesta pública por la mediación.
Del usuario: una vez que tenemos a la parte delante es muy importante hacer un buen encuadre dejando claro los beneficios de la mediación (sin caer en vender milagros) y también sus deberes.
Normalmente ofrezco una sesión informativa no vinculante donde se le explica en qué consiste el proceso y se le ofrece la opción de iniciar voluntaria la mediación. Dentro de la libertad que debe tener un mediador en el ejercicio de su práctica profesional,  estoy de acuerdo en que la mediación debe estar regulada por unas pautas de actuación que le confieran identidad.
La mediación, en ocasiones, es usada para definir intervenciones que nada tiene que ver con ella (como por ejemplo: mediación intercultural. Y luego vas y son actividades de animación sociocultural donde participan personas emigrantes, a mi entender esto no es mediación) y más bien perjudica. Es por esto creo que es muy importante que la mediación adquiere identidad propia y para ello es conveniente que esté protocolizada.
Fermín Romero Navarro ( Las Palmas de Gran Canaria, España): Una respuesta exhaustiva a esta pregunta supone una disertación sobre la cuestión que en ella subyace. En orden a la brevedad diría lo siguiente:
Ser consciente y conocedor de cuál es el papel que el mediador ha de realizar y creérselo.
Expresar respeto y fe en los mediados.
Ser hábil en el uso de las técnicas y aplicarlas en los momentos adecuados.
Tener una buena formación y haber interiorizado un modelo de mediación que le guíe su proceder y le permita así mismo explicar lo que está sucediendo en el desarrollo de la mediación.
Revisar, revisar y revisar las actuaciones realizadas en sesiones y mediaciones anteriores.
Santiago Madrid (Madrid, España): El mediador tiene que hacer ver que está para ayudar. En la mediación, como institución, con nuestros éxitos: satisfacción personal de las partes, económicos, tiempos requeridos, eficacia a largo plazo…
Josep Redorta (Barcelona, España): Saber legitimar el proceso y la institución es muy importante. La confianza es una doble expectativa por lo que hay que vigilar este aspecto.
Fausto Amaro (Lisboa, Portugal): El establecimiento de la confianza tiene varias fases. Primero el mediador tiene que transmitir confianza a las partes de que es posible una solución a través de la mediación. En esta fase, el mediador tiene que tener una sólida preparación científica y técnica y una personalidad que inspire confianza, como por ejemplo, bajo nivel de ansiedad y una comunicación asertiva.
En una segunda fase la confianza viene de los resultados positivos alcanzados que refuerza la idea de se puede confiar en la institución. Pero en una sociedad como la actual (sociedad reflexiva), resulta importante el papel de las universidades y asociaciones profesionales en la divulgación, junto a la opinión pública de los resultados positivos de la institución de la mediación.
Rubén Calcaterra ( Buenos Aire,  Argentina): Es un largo camino que entiendo ya ha sido transitado en su mayor parte, pero, en el fondo, siempre es la solvencia que sólo da una buena formación, el don de gentes y la trayectoria lo que hace confiable al mediador. La confianza en la mediación es el resultado de la suma de las confianzas que los mediadores sean capaces de cosechar.
José Benito Pérez Sauceda (Monterrey, México): Congruencia en el desempeño profesional como personal, la mediación no es un profesión es una forma de vida.
Francisco Hidalgo (Castellón, España): En primer término, la confianza en el mediador surge de la confianza en sí mismo -de las partes-, de conocer el sistema del mediar y, sólo en tercer lugar, del “prestigio” del mediador. Esto se cierra con el buen hacer del profesional, quien debe fajar lase/s situación/es, poniéndose de parte de los mediados, es decir, generando confianza y legítimándolos.
Respecto a la institución, es un proyecto social irrenunciable. Primero habremos de promocionarlo, después, integrarlo como recurso personal asequible en la resolución de cualquier conflicto, y hay una tercera razón de ser: constituye la plataforma social en la que se ratifica la competencia de los ciudadanos en el abordaje de sus conflictos, y se hacen cargo de su situación.
Arantxa Galvez (Córdoba, España): Demostrando confianza en uno mismo y en el proceso.
Javier Gutiérrez Camacho (Irapuato, Mexico): Creando confianza en las partes, otorgándoles información adecuada según el caso .
Luisa Pérez Caballero (Madrid, España): Creo que es necesario seguir haciendo pedagogía de la mediación, dentro y fuera de los despachos profesionales, diría que hay que “predicar con el ejemplo”.
William Arturo Molina (México): Partiendo del lenguaje corporal, la empatía, valioso punto que los mediados califican y de ello dependerá el buen desarrollo de una mediación. Conocer del conflicto, saber de técnicas para poder encausar una buena comunicación activa, ser asertivo, son pequeños-grandes factores que hacen una gran diferencia.
Yolanda Vargas Somoza (México): Brindando la información adecuada del proceso y mostrando la imparcialidad de la que soy capaz. Gracias siempre a todos porque no hay profesión más ilusionante que la de ser mediador.
Begoña Echezarreta (Asturias, España): Explicando las ventajas que tiene la mediación con respecto al procedimiento judicial.
Javier Wilheim (Barcelona, España): Con empatía, dando seguridad en el proceso y en el profesional. “Con autenticidad“, como dice Carl Rogers.
Amaya Sanz (Navarra, España): La sesión informativa es esencial. Proporcionar toda la información necesaria a las partes, cuidar la próxemia adaptándola a cada tipología de conflicto y a las peculiaridades de las partes. Adaptar el lenguaje y ser cercano.
Amparo Muñiz (Cádiz, España): Cada proceso de mediación es una oportunidad del mediador para generar esa confianza en las partes que voluntariamente se someten al proceso siendo cercano, amable y humano. Dispensando un buen trato y una buena labor profesional.  Logrando la satisfacción de las partes que han asistido al proceso y el reconocimiento del valor de este método para abordar los conflictos.
Poco a poco este reconocimiento individual se irá transformando en un reconocimiento social (lo que se llama el boca a boca). Por lo demás es importante y muy necesario hacer campañas más masivas de difusión de la mediación por parte de los mediadores (prensa, radio, charlas divulgativas,  libros y revistas, etc.) y comprometer, en la mediad de lo posible,  a los distintos poderes públicos y privados.
Carla Vania Durán (Chihuahua, México): Siendo congruentes con lo que hacemos y decimos, además de ser muy honestos y profesionales en nuestro trabajo.
Maite Ruiz (Navarra, España):  Por experiencia profesional contrastada del mediador y la institución. Por referencias de personas y de administraciones públicas. Para esto, deben ser las administraciones las que confíen en nuestro servicio como mediadores y hagan campaña favoreciendo que los ciudadanos apuesten por la mediación como primer método de resolución positiva de sus problemas.
Antonio Pérez (Guadalajara, México): Hay que seguir insistiendo en la difusión.
Lilian Suárez  (Asturias, España): La confianza en el mediador/a ha de transmitirla el propio profesional, con sus explicaciones, palabras, tono, prestigio… Cosa distinta es la confianza en la mediación como institución. En ese sentido,  veo mucho recelo y creo que viene dado por la falta de información y el desconocimiento que existe entre la ciudadanía, de lo que es y no es la mediación.
Esther Costamagna (Buenos Aires, Argentina): Manifestándoles, desde el inicio, que los cuatro principios que rigen en esta audiencia son: neutralidad, imparcialidad, confidencialidad y consentimiento informado y que todo lo que se diga en la audiencia no podrá manifestarse en otro ámbito. De ahí la confidencialidad, empatizando con las partes y legitimándolos.
Ingrid Michel Niehus (Guanajuato, México): Como mediadores debemos ser personas rectas no sólo dentro de las mediaciones, sino en todo nuestro actuar, en toda nuestra vida. Si llevamos una vida congruente, si no andamos peleando por todos lados entonces estamos demostrando que se puede confiar en un mediador y, por lo tanto, en la mediación.
Siempre que sepamos que alguien tiene algún conflicto recomendarles que acudan a una mediación. Nosotros debemos ser los primeros promotores.
María Eusebio (Lisboa, Portugal): A través de la práctica ejercida y  de la sustentailidad teórica y práctica.
Melvina Méndez (Tijuana, México): A través de la difusión acertada. Apoyándonos en las mismas autoridades gubernamentales, instituciones de gobierno y asociaciones civiles por arte de magia no van aceptar algo desconocido. Estamos picando piedra y somos la nueva generación. Lo que más trabajo nos va costar es introducir el tema, pero no dudo que en unos años habrá más gente que lo pida incluso y exija a sus gobierno una vez que conozca las verdaderas bondades que tiene la mediación.  Y los que disfrutarán más de ello serán las futuras generaciones.
Mónica Casavieja (Montevideo, Uruguay): Voy a ser reiterativa. Todo se basa en el profesionalismo, en la capacidad del mediador de formarse y vivir acorde a los fundamentos en que se basa la mediación. Existen también condiciones natas. Hay personas que tienen dones naturales para mediar, pero con esto no basta.
La formación acompañada de una vida acorde con los conceptos que impartimos y practicamos. El mediador debe ser un buen comunicador, hacer pedagogía con la mediación. Creo que si el mediador y la Institución trabajan de forma seria y acorde a lo expuesto, precedentemente las personas confiarán. Creo que los resultados, si bien son importantes, los acuerdos logrados, no lo pondría como fundamental .
Narda Beatriz Bernal  (Tabasco, México): En el mediador la confianza se construye en el proceso mismo, comunicando con precisión y sinceridad. En la mediación, se confiará en la medida que las partes involucradas en el conflicto vivan la solución.
Juan Diego Mata (Sevilla, España): Creo que la confianza en la institución y en el mediador permiten dar una óptica nueva a la dedicación de las partes en el conflicto. La transparencia, la claridad y, sobre todo, la capacidad de reenfocar el conflicto por parte de profesional, son los ingredientes indiscutibles para alcanzar dicha confianza.
Noily Herrera (San José, Costa Rica): El secreto es ser sincero y transparente. Explicar con claridad en qué consiste la mediación y sus bondades, pero también que no necesariamente encontrarán en ella una total satisfacción, pues es un dar y recibir, no una satisfacción unilateral. La honestidad abre las puertas de la confianza.
Patricia Gutiérrez Servín (Ciudad de Mexico, México): Dando confianza y brindando un servicio de calidad.
Mirel Legrá (La Habana, Cuba): Creo de vital importancia para el logro de la confianza en el mediador y en la mediación, hacerles sentir a los mediandos seguridad y, sobre todo, transmitirles tranquilidad y confianza para la búsqueda de soluciones.
Es imprescindible lograr una empatía entre las partes y el mediador. Para ello, creo que es importante el hecho inexorable de no sentirnos, nosotros los mediadores, como un tercero que va a venir a ayudar a resolver un problema, sino hacerles sentir que somos uno más de ellos y que estamos ahí para ayudarlos en lo necesiten.
También amar lo que hacemos, pues con nuestra alegría siempre vamos a transmitir seguridad y confianza, brindando en todo momento nuestra mejor sonrisa.
Elisabete Pinto Da Costa (Oporto, Portugal): Para conseguir que confíen en el mediador es necesario que exista conocimiento de sus principios de actuación por el ciudadano y por otros profesionales.
Es importante que exista conocimiento sobre los códigos éticos y deontológicos del mediador. Para que confíen en la mediación como institución es necesario leyes nacionales. Será necesario que la mediación sea una asignatura en los cursos de la Universidad. También es conveniente crear un marco protector que permita esa confianza (no pretendo focalizar en el nivel micro del mediador, que será otra perspectiva muy importante, pero insisto en ese marco).
Brian Steels (Perth, Australia): Es un proceso largo, que comienza con la información y una introducción de alguien que tenga experiencia en el proceso. Poco a poco ganan conocimiento y tienen una mejor comprensión de la mediación y los practicantes.
Carlo Pilia (Cagliari, Italia): La bùsqueda de la calidad del servicio de mediación ofrecido es la única manera para que las partes confìen en los mediadores y en las instituciones acreditadas. Calidad que se declina bajo muchos perfiles: profesionalidad, confidencialidad, disponibilidad y rapidez, etc.
La calidad es un proceso contìnuo de mejora del sistema de la mediacion que siempre pasa por la formaciómn y la práctica de los mediadores y por la evaluación de los usuarios del servicio. Compartimos planes de formación y sistemas de evaluación de calidad.
Juan Acuña (Málaga, España): Llevo buscando esa respuesta casi tantos años como en el mundo de la mediación y lo más que he conseguido es llegar a la conclusión que la gente necesita mucho para ir a mediación. Información, solicitar ayuda, que no tenga interferencias de familiares, amigos o asesores de su confianza, que en su entorno no se sienta incómodo por el hecho de pensar en ir a mediación.
No sólo que le falte información, sino que la que hay va más dirigida a los mediadores que a la gente “normal“,  pero incluso cuando lo comprenden, pienso que son una gran resistencia. Hoy por hoy, es difícil vencer. Necesitamos tiempo, que por supuesto irá a nuestro favor.
Hacer nuestro trabajo lo mejor posible. El ejemplo de la gente que ha resuelto sus problemas con la mediación será la mejor arma para convencer, ¡eso seguro!
José Antonio Veiga Olivares (Valladolid, España): Para conseguir que confíen en el mediador es importante ser uno mismo, dar confianza y credibilidad. Ser profesionales. Ser cercano, pero sin perder las riendas del proceso.
Y confiar en la mediación. Que sientan que con tu labor le has confeccionado un traje a la medida y que les sienta bien. Con el respaldo de que es algo legal, y  no algo que está de moda. Que las partes se sientan satisfechas.
Alicia Millán (Buenos Aires, Argentina): Creo que el pilar para generar confianza es la ética en nuestro obrar. La congruencia entre el pensar, el sentir, el decir y el hacer.
Respetar la voluntad de los participantes sin intentar seducirlos con nuestra propia cosmovisión. Respetar y hacer observar las normas de confidencialidad y de respeto recíproco. Ellos deberían encontrar en los mediadores el reflejo en que mirarse . Mi abuela española decía “serlo y parecerlo“.
Equilibrar el poder si hay ‘desbalance‘ con firmeza en la acción y suavidad en la instrumentación.
Un lujo de compañeros mediadores…. Una responsabilidad con la profesión. Gracias a todos.
Francisco Javier Alés. Abogado, Mediador y Profesor de Loyola Executive Education. Director del Diploma del Especialización en Mediación y Gestión de Conflictos, Director del Foro Internacional de Mediadores Profesionales y Director de la Escuela Sevillana de Mediación. Conferenciante y ponente en numerosos foros y universidades. Coautor del Libro "La Magia de la Mediación".
Francisco Javier Alés, Loyolaandnews.ee, 23 marzo, 2017

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda
Métodos Alternos de Solución de Conflictos: Justicia Alternativa y Restaurativa para una Cultura de Paz por José Benito Pérez Sauceda