Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda
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1615. El orden del caos

En 1973, Morton Deutsch publica su clasificación de los procesos de resolución de conflictos en destructivos y constructivos. En los primeros caben aquellos sistemas para solucionar disputas donde la relación entre las partes enfrentadas se deteriora cada vez más con el desarrollo del proceso. Reinan las emociones negativas antes, durante y después del conflicto. Aunque se logre una conclusión judicial, el daño a las personas está ahí, vivo, latente y creciente. Pueden ser procedimientos enfermizos, donde las partes busquen más perjudicarse entre sí, que encontrar la verdad o una respuesta.
Dentro de dichos destructivos tratamientos, Deutsch menciona al litigio y también cabrían allí algunos métodos alternos de solución de conflictos, como el arbitraje.
La cordialidad y honorabilidad de las reglas no quitan que el juicio sea un conflicto donde se busca un vencedor y por lo tanto, vencidos. A nadie le gusta perder, lo peor del caso es que dichos procesos, muchas veces todos los participantes salen insatisfechos con lo obtenido.
El litigio es una batalla reglamentada que busca un triunfador, un resultado, una verdad conforme a las reglas establecidas. No necesariamente busca una franqueza, lo que sucedió en sí, sino una “certeza” conforme al entramado jurídico. Para hacer valer su “verdad”, algunas partes pueden requerir elementos que vayan en contra de la sinceridad para ganar la partida.
En Nuevo León acabamos de vivir un contienda electoral inédita por lo brusco de su acontecer. Fue cosa de todos los días cuando audios de conversaciones privadas entre personajes políticos, sus familiares o amigos fueron subidas a las redes sociales, con el objetivo de causar un daño, poco importaba el bienestar emocional de los involucrados. Se asaltaron casas de campaña. La prensa denunciaba casi a diario presuntos actos de corrupción desde el más alto nivel de gobierno de la entidad y las autoridades de procuración de justicia se negaron a realizar una verdadera investigación, aun cuando en algunos casos, se presentaron importantes documentos. Cada medio de información dio diferente difusión a los candidatos. Las televisoras reprodujeron resultados de “encuestas” que ponían a una candidata por encima de sus competidores y el día de la votación la conclusión fue muy distinta. Los estudios fueron muy errados o falsos y nadie ha sido llamado a rendir cuentas por engañar a la población. Asociaciones de abogados fueron descubiertas tratando de realizar engaños “legaloides” para favorecer de manera incorrecta a sus apoyados (así es, los supuestos escuderos del derecho intentaban  usar las leyes para marrullerías, cuando no establecían estrategias para romperlas). La participación, colusión y silencio antes, durante y después, de los “honorables” colegios de abogados en un entramado de ilegalidades, da evidencia lo separado que están algunos juristas de la verdad y la búsqueda del bien común. Los políticos abandonaban la política, los juristas renegaban de la justicia y las televisoras de informar con veracidad.
Los señalamientos, descalificativos y falsedades fueron cosa de todos los días….sin consecuencia alguna. Las autoridades electorales y de gobernación han declarado que todo se llevó con “normalidad” y apego a derecho.
Quienes detentan el poder nos están diciendo que es normal mentir, robar, dañar, engañar, entre un largo etcétera.
Podemos concluir entonces, que la “normalidad” mexicana es aterrorizante.
¿Realmente nos es tan difícil entender por qué pasó lo de Ayotzinapa y tantos otros casos similares en nuestro país?
La “normalidad” mexicana es todo menos normal. Las campañas electorales son un ejemplo de lo destructivo que son los procesos de resolución de conflictos legalmente reglamentados pero que no fomentan valores, ni virtudes sino que sacan del ser humano lo peor y más profundo. La ley alejada del bien. Es legal pero no es bueno.
La “normalidad” mexicana es insana. El colmo es que existen organizaciones que buscan establecer un monumento a la cultura de la legalidad en nuestro estado. Tenemos una legalidad insana, maleable, que no es digna de ser premiada, al contrario, debe ser corregida.
Cerrar los ojos, pensando que somos legales por decreto o por tener monumentos, peca de ingenuo.
Necesitamos legalidad basada en valores, principios y virtudes y en procesos de resolución de conflictos que los fomenten, no que los destruyan.
Después de esta vista del lado oscuro social sería realmente dañino olvidarlo. Si seguimos así, los desfalcos al erario público y los casos como el casino royale estarán más cerca de volver a suceder.
Morton Deutsch alejándose de lo que es o no legal, nos dice lo que es bueno, lo que es saludable. Dentro de los sistemas constructivos, saludables, deseables de resolución de conflictos, el psicólogo social Deutsch señala a la Mediación.
La Mediación reconstruye el tejido social, sana a las personas y sus vínculos, invoca el bien dentro de los seres.
La Mediación requiere un cambio de paradigma aún en los mismos abogados, muchos de los cuales dicen abogar por dicho mecanismo alterno (pero también por el arbitraje y el litigio). Cada forma de solución de problemas tiene su “chip” mental. Por eso defendemos la independencia de la Mediación de los demás Métodos Alternos, con más razón del Litigio. Si los mismos abogados que callaron o participaron para generar condiciones de fraude, doblando la ley en su beneficio, son los que defienden la Mediación… que dios nos agarre confesados!, así la Mediación habrá de fracasar.
Después de lo que vivimos es urgente establecer la Mediación como sistema primario de solución de disputas, antes de que nuestras formas ordinarias y apegadas a derecho de solución de controversias nos enfermen más de lo que ya estamos.
José Benito Pérez Sauceda. Doctor en Derecho. Maestro en Ciencias con especialidad en Métodos Alternos de Solución de Controversias y Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL. Actualmente Catedrático de la Facultad de Derecho y Criminología en MASC de la misma institución educativa. También se ha desempeñado como Profesor de Negociación en la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública y de MASC en la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL. Autor de libro, artículos jurídico-científicos y creador e impartidor de cursos y diplomados en Negociación, Mediación y Cultura de Paz. Conferencista a nivel nacional e internacional sobre MASC y Cultura de Paz. Creador-Coordinador de los sitios: “Mediación Monterrey” y "Cultura de Paz y No Violencia Monterrey".
josebenitoperezsauceda@hotmail.com

Mediación Monterrey

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Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda
Métodos Alternos de Solución de Conflictos: Justicia Alternativa y Restaurativa para una Cultura de Paz por José Benito Pérez Sauceda