Certificación Internacional en Educación para la Paz 2019

Mediación -Temas Selectos-

Negociación

Cultura de Paz y Mediación

El Poder de la Mediación privada y pública



Mediación Monterey: Artículos
Por Jesús Elizondo González

SUMARIO: Introducción; 1.- La Mediación vista como una nueva profesión; 2.- La Importancia de las profesiones; 3.- Las Profesiones que satisfacen la necesidad de instalar la paz; 4.- La Mediación Profesional y su influencia en la ecología de la Justicia; 5.- Los 3 Conceptos de Justicia en el ciudadano común; 6.- La Mediación Profesional Influencia en la ecología[1] del Derecho; 7.- La debilidad sistema de Justicia tradicional; 8.- La Mediación Profesional y su influencia en la ecología de la Negociación y en la Resolución de Conflictos; 9.- El fascinante mundo del Conflicto; Conclusión; Bibliografía.
Introducción
Durante más de 35 años de carrera empresarial he participado en numerosas negociaciones de diversos tipos.
He observado como las negociaciones insensatas conducen a conflictos que terminan en tribunales destrozando emporios completos y desuniendo relaciones nucleares.
Después de estudiar la literatura especializada de los últimos años, me encuentro con que la comunicación ineficaz se perfila como la gran villana de las negociaciones que terminan conflictadas.[2]
Al igual que muchos empresarios de nuestro tiempo, he estado en contacto con innumerables personas que han tenido historias ejemplares en el ámbito laboral, familiar y en el de participación cívica en su propia comunidad. Individuos competentes que con su ejemplo en el logro de sus retadoras metas, han servido de inspiración al cumplir con lo que ellos creen que es su misión en su visita por este mundo.
Sin embargo, cuando estas notables personas expresan sus conceptos del sentido de Justicia que ellos profesan, a la mayoría los he observado confundidos, insatisfechos, vacíos, angustiados, sin encontrar un sentido positivo a su trayectoria.
Llegaron a sus difíciles metas económicas pero, no disfrutan, se sienten fracasados por que llegaron con el abatimiento que provoca el dolor de tener sus relaciones importantes rotas, y su prestigio personal lastimado.
A la luz del resultado de ese recuento de sus propias vidas, estas personas decepcionadas por la actuación del aparato de Justicia que rigió su contienda, se refieren melancólicos, anhelando o suspirando por un sistema de convivencia diferente, con una concepción superior de lo que es Justicia, un régimen que les hubiera permitido lograr lo que se propusieron cuando, jóvenes emocionados, iniciaron su proyecto de vida, a la vez cuidando de ser decentes. Claman por un sistema mejorado que les permitiera lograr las dos cosas.
Son abundantes las personas que han constatado las ventajas evidentes del proceso de Mediación profesional. Para usted y para todo aquel que participe <> con la finalidad de prevenir y solucionar sus conflictos, representa una enorme ventaja Mediarlos, sin importar éstos de que índole ni qué antigüedad sean. Sinceramente espero que usted ya lo haya constatado también.
Esta creativa forma de elegir las respuestas más sabias a las diferencias de percepciones de significados entre los humanos, diferencias generalmente fundadas que naturalmente se detonan al relacionarnos a diario con los de nuestra misma especie, viene a llenar, por fin, muchas dolorosas carencias que padecen nuestros sistemas de coexistencia actuales en todo el orbe.
Sin duda, en el futuro cercano será La Mediación profesional la primera opción a utilizar cuando entremos en una situación de conflicto, y solicitemos la intervención de un tercero que nos ayude a resolverlo. A la vez que el sistema coercitivo actual será usado únicamente como último recurso, si es que no se logra un acuerdo Mediado. En otras palabras, hoy estamos al revés, primero golpeamos (o nos golpean) y después buscamos un arreglo pacífico.
Esta valiosa nueva profesión está destinada ahora ya con apremio, a ayudar al sistema de Justicia tradicional, al Derecho, a la Negociación y a la Solución y Prevención de Conflictos en el mundo entero.
1. La Mediación vista como una nueva profesión.
Para algunos pensadores avezados, el único criterio para definir si es “profesión” u oficio ---o simplemente ocupación, empleo o pasatiempo--- lo circunscriben exclusivamente a la opinión que emite la comunidad educativa; a veces, sólo toman en cuenta a la universitaria, o bien a la autoridad educativa formal de su región para determinar si cierta actividad es reconocida o no como profesión.
Emplear ese único criterio para algo tan serio, expone algunas debilidades, porque esa única fórmula, con alguna frecuencia deja fuera a ocupaciones nuevas y no excluye a las que pasaron a ser obsoletas; además no identifica al profesionista aquel que al paso del tiempo, dejó de tener el nivel técnico mínimo requerido por no actualizarse.
Sugiero agregar algunos enfoques útiles con el fin de respaldar un mejor criterio de clasificación tomando en consideración algunas otras variables, por ejemplo: “si la actividad cotidiana en determinada ocupación es ética, requiere de un nivel técnico equivalente a las profesiones tradicionales, y además es rentable”, entonces esa ocupación se debe considerar “profesión” para cualquier fín práctico, pero sobre todo con el fin de invitar a los mejores talentos y a los mejores caracteres a que permuten su ocupación actual, se dediquen a utilizar sus dones para generar paz y a que estudien con ahínco esta profesión para realizar su sueño reflejado en su proyecto de vida. Tal es el caso del Mediador profesional actual, ya sea éste público o privado.[3]
2. La Importancia de las profesiones.
Cada profesión está destinada a satisfacer una necesidad humana legítima en determinado tiempo y lugar. La importancia radica en que es necesario orientar a los jóvenes que alimentan la oferta laboral hacia las necesidades vigentes para que puedan colaborar en el desarrollo de todos y en el bien común.
Permítame el lector preguntarle algo introspectivo. Si a usted le pusieran el mismo examen final que a los alumnos de su carrera que hoy se están recibiendo en su profesión… ¿Lo aprobaría?
Aquellos profesionistas que después de 5 años de haberse recibido, y no aprobaran el examen final de los de hoy..¿Dejarían de ser profesionistas?
A veces nos resulta fácil interpretar a través de un juicio rápido, que toda actividad laboral en la que se requiera niveles de conocimiento y de técnicas a nivel equivalente a licenciatura y que al desempeñarla proporciona ingresos monetarios suficientes para llevar un nivel de vida decoroso ---como ya explicamos líneas arriba--- la consideramos simplemente una profesión, sin dedicarle más energía en reflexionar otras condiciones.
Cuando ponemos mayor atención en las profesiones que se centran en el ser humano --- en donde se ubica por excelencia la Mediación profesional --- identificar los Principios que se deben de honrar es más complicado que en las profesiones de la rama de las ciencias exactas, como la Ingeniería, la Arquitectura o el Contador; las carreras humanistas se ven constantemente afectadas por tendencias, corrientes, vertientes y modas más sujetas al juicio subjetivo.
La Mediación profesional, que requiere de ambas ramas, es decir de las exactas y de las humanistas, está integrada por diversas corrientes de pensamiento y cada una con sus vertientes afines. Sin embargo hay 3 corrientes o líneas más influyentes <>, que las otras, o dicho en mejores palabras, algunas sub-corrientes pertenecen de alguna forma, a una de esta tres.
La primera es la que centra el énfasis en el acuerdo entre las partes, encabezada por Harvard y Pepeddine; la segunda corriente enfocada las relaciones humanas, encabezada por Sara Cobb con las técnicas de las preguntas circulares y la tercer corriente centrada en el énfasis de la transformación del ser humano, encabezada por Bush y Folger.
Las tres líneas, o corrientes de pensamiento que le cito, coinciden sin embargo en 4 características esenciales que todo profesionista serio que desee ceñirse estrictamente a la Ética del Mediador de manera ejemplar, debe poseer.
Me refiero a ellas cuando se afilia un nuevo Mediador al Centro de Mediación en el que presto mis servicios, como las cuatro patas de la mesa que sostiene a todo Mediador profesional ético, sin importar época o país al que pertenezcan, estas son:
La Neutralidad hacia la sustancia o patrimonio fuente de la controversia. La imparcialidad o la multiparcialidad (4) refiriéndose a que se está a favor del bien de las dos partes conflictadas.
La confidencialidad en la que el Mediador, según como lo explicamos en el Centro de Mediación a la clientela, manejará el total de la información recibida de las partes, en 3 colores, semejante a un semáforo utilizado para controlar el tránsito vehicular: el rojo, lo que las partes le piden de manera especial al Mediador que se guarde en la más estricta reserva; el amarillo en la que suele estar clasificada el 95% de la información en un caso promedio, la cual el Mediador la manejará de acuerdo a su buen criterio y buena fe para favorecer todo aquello que, sin mentir, facilite el acuerdo que beneficie a ambas partes y la verde en la que se le solicita que informe tal cual a la contraparte.
Finalmente, la cuarta pata de la mesa es el “No Juicio” que significa que el Mediador se abstendrá de arbitrar o de expresar por cualquier medio, quien es, a su criterio, la parte que tiene la razón, o quien está en lo correcto y quien está equivocado, ni deberá proporcionar información a los que Juzgan.
Así las cosas, el Mediador profesional adherido celosamente a la Ética, escucha empáticamente con humildad a cada parte, trata de entender con sinceridad y las más de las veces con compasión, cuáles son sus intereses y necesidades, y las ayuda de muchas y variadas formas y estilos a llegar a una solución que funcione para las partes.
El Mediador profesional con sus herramientas, técnicas y estrategias, y actitud humilde, solamente asiste, apoya, auxilia, persuade a “las fuentes secundarias de influencia” a quitarse del camino del acuerdo sensato, a sumar, <> y, en ese sentido, como lo explica con tino W. Ury [4] se trata de una negociación asistida.
Si a usted le preguntarán seriamente: en su opinión personal ¿Cuál fue la profesión más útil hace 3000 años? ¿Cuál contestaría? Y ¿Hace 500 años? Y ¿hace 30? Y ¿cuál de hace 5 años?
3. Las Profesiones que satisfacen la necesidad de instalar la paz.
Observará el lector que la importancia de las profesiones van variando acorde con las necesidades de la época.
Así, cuando la especie humana se formaba, éramos tribus o pueblos nómadas, exploradores-recolectores y cazadores, solíamos hacer Justicia por nuestra propia mano y respecto a las armas, sólo lanzábamos al enemigo piedras y palos con punta filosa.
Fue necesario que pasaran millones de años para evolucionar de arrojar piedras, a lanzar flechas con la ayuda del arco, Luego al pasar de nómadas a la era agrícola, los cazadores y exploradores-recolectores fueron diminuyendo su importancia y los agricultores cada vez lo fueron más y más prósperos. Y en las armas sólo pasaron unos cuantos siglos para evolucionar de las flechas y arcos, a las espadas y de estas a las balas y a las pistolas.
Los cazadores-recolectores perdieron su trabajo; su número se redujo en más del 90 %. Luego llegó la era industrial y cambiaron de nuevo las importancias de las profesiones; sólo pasaron algunos años para evolucionar de las balas a las bombas atómicas.
Luego llegó nuestra época, la del trabajador del conocimiento y de la información, llegaremos luego a la era De la sabiduría (7) y así sucesivamente. Y respecto a la velocidad de bombas atómicas, a desarrollar armas de destrucción masiva es sólo cuestión de meses. Si seguimos extrapolando este análisis, estamos sólo a semanas, ---o a lo que su imaginación le indique---, para que se inventen las armas en todos los precios y tamaños, capaces de destruir a todos los pueblos de la tierra. Esas armas del futuro inmediato, casi cualquier nación o persona poderosa podrán adquirirlas.
Entonces los sistemas de Justicia con sus antiguos aunque a veces eficientes modelos de Negociación coercitivos, que hoy seguimos utilizando para enfrentar nuestras diferencias, serán puestos a una gran prueba. En nuestros días, en donde el Internet, los celulares y la violencia están ya por todas partes, las profesiones que instalan paz crecen en importancia.
Ahora bien, respecto a las preguntas anteriores que le hice, le invito a usted a que se plantee las mismas preguntas, pero ahora en el presente y hacia el futuro.
¿Cuales cree usted que serán las profesiones más importantes en el momento actual y luego dentro de 5, 30, 500 y 3,000 años tomando en cuenta que hoy en día la comunicación y la velocidad para inventar armas es tan rápida y que, por primera vez en la historia de todo el género humano desde sus inicios, tenemos ahora, como ya expliqué, la capacidad de autodestruirnos todos, utilizando la violencia negativa en cualquiera de sus versiones. ¿Observa el lector la importancia que tienen hoy y tendrán en el futuro las profesiones enfocadas a mejorar las técnicas de negociación, las del manejo adecuado de las diferencias, las de instalar la cultura de la armonía y la paz justo ahí en donde no la hay?
4. La Mediación Profesional y su influencia en la ecología de la Justicia.
Imagino que algunas de las frases que le muestro a continuación y que he escuchado de personas cercanas, pueden resultarles familiares a usted.
“Desde que me recibí he trabajado muy duro. He luchado con todo y he logrado hacer un patrimonio considerable. Pensé que había progresado sin dañar a algo a alguien. Sin embargo, la factura que la vida me ha pasado a mí en lo personal y a mi familia ha sido muy alta. Me costó mi matrimonio pues mi mujer me hizo sentir incomprendido por ella y veo a mis hijos muy distantes entre sí y conmigo. A veces me pregunto si valió la pena tanto esfuerzo y correr tantos riesgos. Tengo el fundado temor de que a mi muerte, dejaré sólo problemas y motivos de conflictos entre todos y todo esto me parece una injusticia”.
“He tenido contacto con el gobierno para concursar en sus obras de construcción. Sinceramente he ganado buen dinero, pero para obtener la asignación de cada contrato, reconozco que he tenido que cooperar con las autoridades, que aunque sé que puede ser extorsión, no puedo hacer nada en sentirme mal anímicamente, por colaborar con ese tipo de acciones y no veo justo sentirme así...pero no veo de otra. Estoy asqueado de la corrupción”.
“Mi matrimonio terminó. Mi esposo incumplió sus promesas, tomó ventaja de su preparación y entrenamiento para el litigio y me vi obligada a hacer un convenio insatisfactorio. Además mi ex esposo ha estado contraviniendo constantemente ese convenio. Es violento. Los hijos sufren, están muy confundidos por los resultados del sistema de Justicia, pues no se sienten protegidos. No sé que hacer”
“Debo una cantidad a la empresa del servicio público que me sobre-facturó, me atrasé debido a una eventualidad, no hubo mala fe. Ahora me cortaron el servicio y no lo veo justo, se aprovechan y no tengo manera de que me atiendan como lo merezco, con respeto y que me comprendan”.
“Mi vecino me rompió el vidrio de la ventana de mi casa. Lo denuncié para que me reparara el daño. El Juez lo citó, le pidió una fianza para dejarlo en libertad y ahora tengo a un vecino enojado contra mí y mi ventana continúa rota... y una factura de mi abogado que aún no le pago. Siento que este sistema de Justicia no ayuda a vivir en paz.”
Estos son frases reales, presentes en relatos que he escuchado repetidamente, desde que me dedico a la Mediación privada profesional, y claro que aún mucho antes. Con más frecuencia de la deseable, en casa, en el trabajo y en la calle, nos enfrentamos a situaciones que nos resultan complejas de manejar.
Quizás usted tendrá también sus propias historias que ha vivido en carne propia o que atestiguó en sus personas cercanas. Son historias que nos afectan todos los días y repercuten en nuestro orden social. Producen conflictos delicados, ingratos, espinosos las mayorías de las veces. Son problemas que una “negociación Light” no puede resolver. Los costos que tiene el mal manejo de conflictos en relaciones de largo plazo, son difíciles de cuantificar, pero no son bajos en ningún caso.
En mi caminar por el mundo de los negocios, he sabido de empresarios y jefes de familia, hombres y mujeres con excepcionales atributos para negociar y para convivir sanamente. Algunos de sus logros <<>>, han sido con frecuencia increíbles.
He visto también en mi propia circunstancia personal cómo, la palabra empeñada, la que conocí en mi niñez como “la palabra de honor” se incumple en cualquier ámbito las más de las veces, esencialmente por que la verdad legal --en la que se funda la Ley para acceder a la Justicia-- es diferente a la verdad real.
Sin embargo, al verlos a distancia, al estudiarlos y reflexionar sobre los resultados, la abrumadora mayoría la gente de estos casos, tienen una sensación de insatisfacción. Me di cuenta que en su concepto de Justicia se encontraban la mayor fuente de sus desalientos.
Cuando estas personas hacen contacto con los 3 conceptos de Justicia, <> la mayoría se ponen angustiadas, nerviosas y finalmente afectadas en su paz interior. Entonces, buscan encontrar una explicación reflexiva al no sentir coherencia entre sus logros profesionales y sus relaciones maduras con las personas que ellos aman.
5. Los 3 Conceptos de Justicia en el ciudadano común.
Todos nacemos con un Principio de lo que es Justo instalado en nuestro sistema cerebral. Al ir madurando nuestro carácter, vamos identificando poco a poco 3 tipos de Justicia y a la vez 2 tipos de injusticias.
La Justicia Divina: Está gobernada por Principios. Se auxilia de la Naturaleza para mostrarlos. Frases típicas: “Justicia sólo hay una.” “Busca el reino de Dios y su Justicia Divina y el resto se te dará por añadidura”.
La Justicia Técnica: Está gobernada por la Ley humana y sus Tribunales. Es la elegida por la sociedad monopolizando la fuerza pública y se auxilia de la Ley para que sirva por igual a todos. Hace legal la injusticia. Frase típica “La Ley es igual para todos”
La Justicia Personal: Está gobernada por la conciencia de cada persona. Es la que te dicta tu facultad inalienable de Juicio propio, el que se ubica entre el entendimiento y la razón.
Se auxilia de la negociación para mostrarla. Frases típicas:”Eso es lo Justo… según yo”- “La Mediación, es mejor aliada que la Ley para resolver disputas”.
Lo deseable en todos los casos, es que las tres Justicias sean coherentes entre si. En pocas palabras, que estén alineadas hacia el mismo lugar en donde señala el faro. La experiencia, nos dice que no siempre es así. De hecho, se nos dificulta encontrar la definición exacta de “justo”.
Las definiciones más populares que conocemos por ejemplo: “darle a cada quien lo que le corresponde” y semejantes, suponen que es justo “respecto a la opinión de alguien”. Es decir, se suele decir esto es justo en opinión mía, o en opinión del sacerdote o de la de un juez o en opinión de mi abogado.
Asimismo, por lo general se presenta el caso de que cualquier ciudadano, al no sentir coherencia entre las 3 justicias, tiende a tomar la letra de la ley humana, (Justicia técnica) como el faro más confiable para alinear su actitud y conducta. Pero… ¿qué sucede cuando la ley es letra muerta, o es obsoleta, o es contraria a la constitución, o está mal redactada o aún peor, está mal interpretada por el que juzga por no entender el espíritu del Legislador?
Aunque la Ley vigente se debe cumplir y respetar su interpretación por la autoridad, el ciudadano común de hoy y podríamos decir que del pasado también, comúnmente tiene poca penetración en los conceptos cardinales de Justicia. Dicho de otro modo, pocas personas entienden a fondo el concepto de injusticia o la noción pura de: lo Justo.
Más bien, a la mayoría de las personas ---y los empresarios no escapan a esta estadística---, les parece moverse más cómodo en el mundo de las 2 injusticias (la positiva cuando es a su favor, y la negativa cuando es en su contra) por que les es más fácil comprenderlas. La figura 1 muestra la mezcla de colores de los dos triángulos en el que mezclan las 2 injusticias. En el cuadrado de la Justicia Divina, el niño va identificando ambas injusticias desde su infancia, luego con el transcurrir de los años, estas crecen en forma de triángulo dentro del cuadrante y finalmente se mezclan, pero reconociendo la existencia de la Justicia Divina como la Justicia perfecta.
El triángulo <>, de la injusticia negativa, es rojo y el de la positiva es verde. Al ínterseccionarse las puntas de los triángulos, se mezclan los colores en el área de la “Bi- injusticia” identificándola con un color diferente al rojo y al verde.
Así, en el trato cotidiano, el profesionista estudia y se entrena para rechazar injusticias en lugar de construir Justicia. Entonces, los acuerdos negociados no se buscan que sean justos, pues dejan ese concepto de “justo” en exclusiva a la Inteligencia Superior que creó el universo. Suelen referirse a ella como: “Justicia sólo hay una: La Divina”. Y cuando las condiciones del acuerdo entran en la zona de tolerancia que acepta la presencia de las dos injusticias, la zona de la Bi-injusticia, es entonces cuando cierra el trato.
Ahora vemos series televisivas de la industria legal estadounidense como por ejemplo la teleserie: “Shark” cuyo lema de introducción dice algo como esto:”Para nosotros la Justicia es un trabajo exclusivo de Dios, nosotros nos dedicamos a derrotar en tribunales a los contrarios y no hemos perdido ni un solo caso,”
Quizás el lector se pregunte: ¿Nos quiere inducir el autor a que creamos que no sirve el sistema actual? O bien ¿Se debe cambiar el sistema de Justicia tradicional actual?
La respuesta es no.
No cambiar el sistema en el sentido que signifique anular o eliminar, sino en su lugar, “mejorar el sistema” incorporando nuevas y creativas maneras de obtener armonía en las relaciones humanas. El sistema de Justicia tradicional, como sistema --y su entropía-- (Es decir, su proclividad al caos) es lo que está causando los verdaderos problemas a la sociedad a la que sirve.
Stephen S. Covey expresó: “Hombres honestos y eficientes que trabajan en sistemas ineficientes, producen resultados… ineficientes”, Tal es el caso de los sistemas de Justicia tradicionales en el mundo. Muchos autores tocan repetidamente este tema a profundidad. En la mayoría de los países, se quejan de lo mismo: están saturados, son tardados para resolver, son caros, indiscretos y por lo general la mitad de los usuarios, en especial los perdedores en los Juicios que sustentan el sistema, se quejan de la calidad de las elecciones de los juzgadores. Los abogados que pierden suelen argumentar que el juzgador se corrompió. Hay literatura abundante y disponible sobre este tema.
Si recordamos la poderosa frase de Benito Juárez: “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho” nos inspira a utilizar la creatividad y la imaginación. Cuando vemos la violencia en las calles y en el interior de las viviendas, pensamos en la debilidad de nuestra capacidad para diseñar sistemas de conveniencia mejores. Y concluimos que hay veces, que el Derecho estorba a la Justicia.[5] Es entonces en donde La Mediación profesional luce como el método ideal para mejorar el sistema de Justicia al momento de prevenir y resolver los conflictos modernos.
6. La Mediación Profesional Influencia en la ecología[6] del Derecho.
Hay asuntos cotidianos que todavía los sistemas de Justicia tradicionales no alcanzan a dar servicio a los ciudadanos para solucionarlos. El destacado autor cubano Armando Castanedo lo explica muy bien, de esta manera:
“Es cierto que el Derecho regula las relaciones sociales, pero no todas las relaciones sociales son reguladas por el Derecho. La sociedad debe estar preparada para incidir de manera decisiva en los conflictos derivados de estas relaciones sociales no reguladas por el Derecho, o que aún reguladas por éste, requieren de otras formas de solución para mantener su estabilidad.”[7]
Probablemente el lector esté informado de que La Mediación profesional, tanto privada como pública, ya están instaladas prácticamente en todos los continentes. No profundizaré sobre ese importante tema en este espacio. De manera sucinta sólo le comentaré que los países más progresistas, tanto en el mundo occidental como en el oriental, han rescatado en sus legislaciones esta figura ancestral ---la figura del Mediador--- pero ahora esta nueva profesión está muy bien tecnificada.
Algo así como los juegos olímpicos modernos. Coincide el nacimiento de esta noble nueva manera de prevenir y resolver conflictos, con el surgimiento de nuevas corrientes en la comunicación eficaz, en la psicología, la antropología, y otras ciencias afines.
Por ejemplo la PNL que aporta enormes avances en los atributos de la mente y el lenguaje. A éstos se les suman los descubrimientos notables neurológicos, y el mundo cibernético se unen, haciendo un coktail muy favorable para las técnicas que debe manejar el Mediador profesional moderno para ayudar a las partes conflictadas a avenirse.
El proceso de Mediación está muy comprobado que funciona en donde se emplee con profesionalismo. Se puede encontrar la prueba en todos los Estados desarrollados tanto nacional como internacional, que constantemente mejoran desahogando de la enorme carga de su régimen jurídico con este noble Método Alterno.
La historia universal registra valiosos personajes que, sin estar tan tecnificados como los Mediadores profesionales actuales, lograron de cualquier manera facilitar con sus virtudes y atributos la solución de conflictos complejos o evitaron que se gestaran otros.
Luego, una vertiente de estos oficios se convirtió en lo que hoy conocemos como diplomáticos. Aún en México en sus inicios como país independiente y autónomo (1825 y 1849), encontramos en nuestras primeras constituciones la figura del Mediador o la del hombre bueno, que facilite a las partes a avenirse, antes de derivar la discusión a los Tribunales
Cuando la Mediación profesional se encuentra en la etapa de culturización de la sociedad a la que va a servir, se requiere de pioneros responsables y competentes. También se demanda del apoyo de todos los miembros del sistema legal, secretarios de juzgado, abogados, notarios, peritos, políticos, empresarios de todos los niveles, etc. en la medida que los propios miembros se abstienen temerosamente de recomendar el proceso de Mediación por no conocer de manera suficiente este insigne y eficaz método de resolución de conflictos. Y la ignorancia se contagia muy rápido.
En su época histórica, estos hombres y mujeres hicieron mucho bien a sus comunidades, sin embargo, la falta de técnica y de motivación económica para permanecer en el oficio, hizo emigrar a estos valiosos pacifistas hacia ocupaciones más rentables, dejando el espacio en el mapa del Derecho, a otras profesiones que han favorecido el debate adversarial, la coerción y la cultura de la violencia ---por lo general los estrategas militares, los litigantes y los políticos--- y con el paso del tiempo, los Mediadores antiguos desaparecieron de los procesos conflictuales y de los códigos de procedimientos.
Sin dejar de lado lo anterior, los viejos por no decir antiguos sistemas de Justicia tradicionales diseñados desde siglos atrás, con sus constantes adecuaciones de sus legisladores, siguen reportando grandes beneficios a las ciudadanías que gobiernan, como es el caso –entre otros-- de proteger la propiedad privada, regular las relaciones entre los gobernados y quizás lo más actual, en contribuir al equilibrio necesario de los tres poderes que cimientan el desarrollo hacia una democracia plena.
Se necesita de la legalidad derivada del Derecho, para prevenir conflictos y generar progreso pacífico. Esa es la principal aportación del sistema de Justicia tradicional. Sin embargo, para que exista la Justicia es necesario que emerjan los conflictos. Los conflictos son necesarios para lograr la Justicia. Necesitamos más conflictos pero sin ninguna violencia.
El Derecho debe propiciar el entorno ideal para la convivencia armónica entre los humanos y de estos con el universo. No más violencia de cualquier tipo conocida, pues la violencia daña pero no derrota y si se le mantiene activa, acaba derrotando poco a poco al sistema social o individual que la albergó.
7. La debilidad sistema de Justicia tradicional.
Así como la Ley es nada sin un Juez, el Juez no puede juzgar sin una legislación vigente. Sin embargo, las principales definiciones mundialmente aceptadas de “Ley” tienen insertada la frase norma de conducta punible por lo que se hace necesaria la delicada intervención de un ser humano que juzgue la actitud y la conducta de otro ser humano, de acuerdo a su propia interpretación de la Ley y de la adaptación de los hechos que le son sometidos y castigar a la persona que, a juicio de otro ser humano, se condujo con una actitud o conducta errada.
En este paso se ancla la debilidad del sistema tradicional de Justicia. El Juicio de un humano con autoridad, sobre otro humano sin ella suele generar soberbios ganadores y rencorosos perdedores, quienes bajo la amenaza de ejercer violencia en su contra si no acatan la decisión del Juez humano, ceden en sus negociaciones mientras encuentran formas de satisfacer su ansia de venganza.
El autor español Juan M. Fernández Millán lo explica muy bien así:
“Una solución impuesta es aquella en la que se da una relación <>. Ejemplo de este tipo de solución que suele darse a los conflictos bélicos tras los cuales el ganador impone sus condiciones al vencido. El vencido acata la solución porque no le queda más remedio y, por tanto, de forma temporal hasta encontrarse en una situación de fortaleza. Ejemplo es cómo Alemania <> los acuerdos firmados tras la Primera Guerra Mundial, en el tratado de paz de Versalles, y provoca la segunda.
8. La Mediación Profesional y su influencia en la ecología de la Negociación y en la Resolución de Conflictos.
Desde que nacemos negociamos nuestras acciones y omisiones a cambio de satisfactores.
Entendemos desde pequeños el proceso de negociación en el que tu me das algo a cambio de que yo de algo. Convertimos el acto de negociar en el arte del intercambio satisfactorio. La guerra y la paz por ejemplo, son producto de la pericia negociadora de los participantes.
El Mediador profesional influirá intentando facilitar las negociaciones entre las partes en conflicto. Para que este “ayudar que facilita” la resolución o la prevención del conflicto a través del inevitable proceso de negociación, el Mediador deberá entender el como conducir a las partes hacia un acuerdo sensato.
Siendo un arte entonces se puede estudiar y aprender para perfeccionar. El resultado del estudio y de la preparación de todo hombre de negocios es el identificar un modelo de negociación eficiente y dominarlo. Si la Mediación facilita las negociaciones, entonces todo Mediador profesional debe dominar un modelo de negociación eficaz bien estudiado y adecuado a su región en donde presta sus servicios.
En el mundo occidental negociamos a veces hasta dormidos. Porque dormido, comunicas algún significado a alguien. Cuando volteamos a examinar los asuntos derivados de nuestras negociaciones cotidianas, observamos que a los niños, los adultos les condicionan a negociar todo el tiempo. En esa etapa es en donde adquirimos nuestras primeras nociones sobre este arte de negociar.
Tenemos la tendencia a pensar que tenemos pericia negociadora todo el tiempo, en todo tipo de negociaciones. Sabemos que no es así, las pruebas son contundentes y abrumadoras. Desgraciadamente este paradigma tóxico tan arraigado en muchos, nos conduce a incumplimientos, cayendo en conflictos que al no manejarlos con la pericia indicada, luego derivamos a litigios y con ello a insatisfacciones y sufrimientos.
La experiencia ha demostrado que nadie es siempre competente para negociar con pericia suficiente, todas las negociaciones, todo el tiempo. Para lograr resultados sensatos se requiere de saber realizar precisamente, negociaciones sensatas en donde tiene mucho que ver nuestro concepto de Justicia o si prefiere de injusticias negativas y positivas. Sobre todo cuando en nuestras negociaciones intentamos sinceramente ser justos para lograr el sabio tipo de negociación Ganar-Ganar.
Vemos en la realidad que no siempre, por no decir que casi nunca, se logra un equilibrio en la justicia (o en la Bi-injusticia), de las negociaciones para que éstas sean satisfactorias para ambas partes y cuando el fruto del árbol no es el que creemos que debe ser, entonces habrá que buscar las causas en la raíz y no en sus hojas o ramas de ese árbol. Al negociar, usted está constantemente debatiéndose entre los 3 sistemas de Justicia que conoce cuando realiza sus negociaciones.
Algunos entienden equivocadamente el concepto de negociar como una de las etapas del proceso de negociación que algunos autores titulan “El regateo”. Ese es un concepto de negociación muy limitado, dado que el regateo es solo una etapa del proceso de negociación completo. Si entendemos el concepto negociar como: “el arte del intercambio satisfactorio”, sabemos que el ser humano es una entidad negociadora permanente que detona procesos constantemente.
Es mejor cambiar el modelo de negociación en donde el ingrediente coercitivo que genera el Derecho vigente es la mayor motivación para cumplir con los acuerdos, e instalar en su lugar, otro modelo en donde la principal motivación que invita el Derecho sea el honor y la utilidad.
9. El fascinante mundo del Conflicto.
Parecería que con esta aseveración le damos a entender que simpatizamos con el conflicto en si y por consiguiente con las situaciones conflictivas.
Si usted piensa en el concepto tradicional del conflicto temo desilusionarlo. Como afirma el autor y catedrático argentino Remo Etelman, (11) por lo general, el término conflicto está poco explorado, se relaciona con situaciones negativas, en donde los intereses de las partes parecen no ser compatibles, en realidad es en las que la debilidad de carácter, la comunicación ineficaz y la angustia/ira por la pérdida de tiempo y productividad, están bien presentes.
Gracias a las modernas herramientas que auxilian al Mediador profesional para que éste a través de sus técnicas, tácticas y estrategias a veces muy sofisticadas, faciliten el mejor arreglo entre las partes, el cual se alcanza logrando que las condiciones del acuerdo salgan o vengan directamente del corazón de los contendientes.
Podemos ahora cambiar el paradigma y disminuir la sensación negativa del conflicto y permutarla por un concepto positivo. Es superior comprender, que concebir el conflicto como el primer aviso de un parto de un nuevo paradigma, que nos otorga nuevas alternativas, es mejor porque se amplían las opciones a elegir la respuesta más sensata.
Casi siempre entramos en una situación conflictiva de manera involuntaria. En general no nos gusta estar participando en un conflicto, por que nos demanda energía y nos provoca dolor y sufrimiento. Pero si lo vemos como la campanada que avisa la llegada de un cambio, que puede ser bueno o malo, dependiendo de la misión que pretendas cumplir, es mucho más provechoso. Con la preparación adecuada en técnicas y herramientas de la Mediación profesional y con el carácter superado, puedes entender el conflicto como el evangelio de lo nuevo, el cual después de un análisis sereno, encontrarás una solución conveniente a seguir para seguir creciendo como ser humano.
Gracias a La Mediación profesional y su aporte al sistema de negociar, podemos ver ahora al conflicto, como una oportunidad de enriquecernos con los puntos de vista de la contraparte, en lugar de combatirlos o de llamarlos traidores por que no comparten nuestra visión, o dicho de otro modo, porque no poseen los mismos mapas mentales del territorio que los nuestros.
Conclusión.
Cada día que pasa, iremos rechazando más y más a la persona violenta y a los asuntos violentos. Estos personajes pasarán de moda, como pasaron los machos y las feministas.
Quizás suceda algo parecido a lo que hoy vemos contra los fumadores de tabaco. Cada día se les acortan más y más sus espacios.
Los violentos serán vistos en el futuro como gente débil, como señala Daniel Golemann,[8] con muy escasa inteligencia emocional quienes, para ocultar sus debilidades y carencias en su formación del carácter, se la pasan mordiendo a sus semejantes para defenderse de sus miedos, sin elegir controlar con sabiduría su ira.
Los estudiosos de la antropología en el futuro, nos identificarán como la era en la que un porcentaje considerable de humanos, eran adictos al alcohol, al tabaco (y algunos más, a otras substancias) aún sabiendo del daño irreversible que se hacían a sí mismos y a sus familias y además utilizaban la violencia consistentemente entre si, aún hasta para matarse.
Los Principios que gobiernan las consecuencias de nuestros actos, están alineados para generar mejores estadios de paz y progreso sustentable en las sociedades en las que se practique el entendimiento razonado, la comprensión empática, la fortaleza de carácter ante los antivalores, la tolerancia con umbrales sensatos y el sano amor maduro.
En mi opinión, estamos en los últimos períodos de la era de utilizar la violencia <>, de humano contra humano. Más nos vale tomar conciencia mundial de este importante paradigma cuanto antes. De no ser así, no habrá más sociedad a quien servir.
Más pronto que tarde los países poderosos caerán en cuenta que estamos diseñados y destinados por el Creador del universo a vivir en paz con nuestros semejantes para cooperar con Su creación y que el agredir a un ser humano, no está en Sus planes, sino que la violencia humana obedece más a nuestros paradigmas condicionados, que a nuestras convicciones espirituales más profundas.
Así lo demuestra la historia cuando nos reseña los encumbramientos y por otra parte las caídas de civilizaciones completas como la griega y la romana. En todos los casos el auge coincide en el acercamiento a los valores que honran los Principios correctos y el descenso con el alejamiento de los mismos y el desprecio a esos nobles Principios.
La Mediación profesional, por los grandes beneficios que aporta y aportará al progreso de la especie humana, está destinada a ser una de las profesiones más útiles para la humanidad y como lo expone Jeffrey Krivis, por lo tanto más rentables en los 3 plazos.
Si usted está en la edad de elegir su carrera profesional, o bien si ya ejerce su primera profesión y desea superarse en el trato cotidiano con sus semejantes, incluso si está pensando en su retiro, lo invito a que reflexione si tiene el carácter y los dones para ejercer como su segunda profesión, la Mediación de manera profesional.
Bibliografía.
• CASTAÑEDO A. A., Mediación. Una alternativa para la solución de conflictos, Sonora, Ed. Colegio Nacional de Ciencias Jurídicas y Sociales, 2001
• DIEZ, F, TAPIA, G., Mediación. Herramientas para trabajar la mediación, Argentina, Ed. Piados, 1999.
• GOLEMAN, D., La inteligencia emocional, México, Ed. Vergara, 2000.
• GORJÓN GÓMEZ, F. J., Estudio de los métodos alternos de solución de controversias en el Estado de Nuevo León, México, Ed. Instituto de Investigaciones Jurídicas. U.A.N.L., 2003.
• GORJÓN GÓMEZ, F. J.(coord.), Justicia Alternativa Médica, México, Ed. Instituto de Investigaciones Jurídicas. U.A.N.L., 2004.
•GORJÓN GÓMEZ, F. J, SÁENZ, K., Manual para la elaboración de protocolos de investigación de Tesis en Ciencias Sociales, Bolivia, Universidad Mayor de San Simón, 2005
•GORJÓN GÓMEZ, F. J, SÁENZ, K., Métodos alternos de solución de controversias, México, CECSA, 2006.
•GORJÓN GÓMEZ, F. J, SALAS SILVA, C., Contexto Internacional de los MASC, México, Ed. Instituto de Investigaciones Jurídicas. U.A.N.L., 2003.
•URY, W., Supere el no. Como negociar con personas obstinadas, Colombia, Ed. Norma, 2007.
• URY, W., El poder de un no positivo. Como decir no sin embargo llagar al sí, Colombia, Ed. Norma, 2007.
Citas
[1] Viene de las palabras griegas oikos (casa, vivienda, hogar) y logos (estudio), por ello Ecología significa "el estudio de los hogares. La ecología es la rama de la Biología que estudia los seres vivos, su medio y las relaciones que establecen entre ellos. Más tarde el prusiano Ernst Haeckel amplió esta definición al estudio de las características del medio, que también incluye el transporte de materia y energía y su transformación por las comunidades biológicas.
[2] Le sigue la debilidad del carácter del negociador, ambas alimentan la impericia para negociar con sensatez.
[3] De acuerdo a la ley de Métodos Alternos para la Solución de Conflictos en el Estado de Nuevo león.
[4] URY, W., en DIÉZ Y TAPIA, Herramientas para trabajar en Mediación, Argentina, Ed. Paidos, 1999, pp. 5
[5] Frase citada por el maestro Marco Antonio Leija, al recibir reconocimiento por su trayectoria de parte del CCINLAC en el 2005.
[6] Viene de las palabras griegas oikos (casa, vivienda, hogar) y logos (estudio), por ello Ecología significa "el estudio de los hogares. La ecología es la rama de la Biología que estudia los seres vivos, su medio y las relaciones que establecen entre ellos. Más tarde el prusiano Ernst Haeckel amplió esta definición al estudio de las características del medio, que también incluye el transporte de materia y energía y su transformación por las comunidades biológicas.
[7] CASTAÑEDO A. A., Mediación. Una alternativa para la solución de conflictos, Sonora, Ed. Colegio Nacional de Ciencias Jurídicas y Sociales, 2001, pp. 27.
[8] GOLEMAN, D., La inteligencia emocional, México, Ed. Vergara, 2000, pp. 37.
Jesús Elizondo González. Presidente fundador del Centro de Mediación Privado, S.A. de C.V; Maestro en Alta Dirección de Empresas del IPADE; LAE del ITESM; Mediador Certificado por el Poder Judicial en el estado de Nuevo León; Capacitado en Mediación profesional en Buenos Aires, Argentina, Cd. de México, D.F., Sacramento, California, Minneapolis, Minnesota, Certificación en Soluciones de Alto Rendimiento al Conflicto, en el EGADE; Catedrático de la Universidad Regiomontana en la materia: “Negociación”; Conferencista en materia de Mediación profesional y Negociación. Presidente actual del Colegio de Mediadores de Nuevo León, A.C.

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