Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda
Pídelo al 01 81 2115 0135

884. El Casino Royale, la Mediación Profesional y la Violencia

El punto de vista Mediador...
"El Casino Royale, la Mediación Profesional y la Violencia"
Jesús Elizondo González
Recorrió por toda Europa, América e imagino que también por buena parte del resto de los continentes la alarmante noticia divulgando que en la ciudad de Monterrey, México, a finales de agosto del 2011, un grupo de personas deliberadamente incendiaron el Casino Royale, causando la muerte de 53 seres humanos.
Usted verá que pronto, pasará de moda ésta terrible nota, en tanto surja, nuevamente, otra calamidad, hija de la violencia entre seres humanos.
Con todo, bien cabe que en cualquier país, los estudiosos en resolución de conflictos, y los amantes de la Paz, reflexionen con mucha seriedad sobre este terrible hecho, junto con su sugestiva relación con La Mediación profesional.
A veces, algunas personas califican el punto de vista de un Mediador profesional como simplista, otras veces, lo estiman al contrario; quizás estas personas están distraídas, o bien ignoran la existencia de algunas muy buenas técnicas, de las varias docenas que hay, para facilitarle a la gente la solución de sus preocupaciones; por ejemplo, la utilización de la poderosa herramienta Mediadora, mejor conocida como: “El tercero neutral.”
La explicación corta, sencilla, sobre el funcionamiento de ésta popular herramienta entre Mediadores, (El tercero neutral) consiste en utilizar la imaginación, visualizándose a sí mismo en el Palco de un teatro, cómodamente sentado en su sillón preferido, observando desde unos 20 o 30 metros de distancia sobre un muy bien iluminado escenario, con excelente sonido, a los mismos protagonistas del asunto que se desea facilitar su resolución.
A los personajes que están sobre el escenario de ese teatro, los despojas de sus nombres y apellidos, les cubres el rostro con un saco blanco con huecos para ojos, nariz y boca y les colocas una etiqueta con los roles que desempeñan.
La idea central, es separar a las personas del problema, y entonces desde una distancia prudente, observar empáticamente la situación, con el control de emociones necesario, para tener clara la inteligencia. Así, por ejemplo, en el caso del Casino Royale, las etiquetas dirían: “El autor intelectual de la masacre", “Un ejecutor de la acción de incendiar”, “El dueño del Casino”, “El cliente del Casino”, “La Ciudadanía, o sociedad civil”, “El Periodista”, “El Gobernador”, “El Bombero,” “El familiar de la víctima,”, El Procurador” , “El testigo que ve y actúa con apatía, desdén y cobardía” , “El Presidente municipal” , “El Conductor del noticiero en T.V.”, “El policía”, “El hermano del Presidente municipal”, etc.
Observando, gracias a esta poderosa herramienta Mediadora, surgen datos sumamente interesantes, datos que son muy útiles al Mediador, para auxiliarlo en la elaboración oportuna del diagnóstico y que éste sea lo más acertado posible. Esta acción Mediadora ---elaborar el diagnóstico--- es clave en el análisis efectivo de cualquier problema; porque al acertar en el diagnóstico, las probabilidades de encontrar la solución se incrementan sustancialmente; mientras que si se falla, entonces la solución será improbable de encontrar, causando muertes y desolación en el intento.
Afablemente, le invito, a que dejemos por un ratito el ejemplo del caso del Casino Royale para retomarlo un poco más adelante, y cordialmente lo insto a ejercitarse en utilizar ésta eficaz herramienta; le exhorto se imagine usted, desde su cómodo Palco, observando sobre un brillante y sonoro escenario, a un fascinante personaje que represente a una “ciudadanía o sociedad civil” de cierto país lejano, en donde una minoría selecta de sus pobladores, que son los que se encuentran al frente de las Instituciones, quienes son sus líderes, aunque de diferentes calidades, no tienen conciencia del bien común, ni de lo que esto significa; mucho menos muestran interés en defenderlo. En otras palabras, la conciencia moral y social de éstos líderes es nula, no hay amor (en el sentido de desear provocarle un bien) a la cosa que es común para todos; su ignorancia sobre civismo y la cosa cívica es claramente insatisfactoria.
Siga usted imaginando, ahora a otro personaje, pero este es diferente, es el que representa a su sistema Judicial; al sistema que a logrado, que acudir a La Justicia, sea para cualquiera un proceso doloroso, caro, lento, que privilegia a la mentira, que provoca a la violencia entre humanos, que no defiende el bien común y lo denigra, un sistema que es proclive a la corrupción; aún así, con todo y sus defectos, ese sistema no se da abasto para satisfacer la demanda de Justicia de calidad que necesita la sociedad civil.
Imagine ahora a otro personaje que represente en esa sociedad civil de aquel país lejano, a la prensa escrita y a la electrónica, que tampoco cuidan al bien común; sino que en lugar de blindarlo y protegerlo, lo desprecian; estos Medios de Información, unos más que otros, están explícitamente enfocados a obtener mayor rating, manipulando y alterando los enfoques de las historias noticiosas en ese sentido, para conquistar la atención del mayor número de personas por más tiempo, sin entender su compromiso de solidarizarse con el bien común; creyendo que el bien común es cosa de otros, de los tontos o de los ilusos, no de ellos.
Imagine sobre aquel resplandeciente escenario, ahora a otro personaje que represente en aquella sociedad, a su torpe sistema socio-político- económico que se practica en ese país, sistema “diseñado y aprobado por su propia ciudadanía”, el que tampoco intenta honrar el bien común, pues ese dañino sistema ya demostró su incapacidad para ofrecer un empleo digno a los estudiantes, y a los empresarios y a los profesionistas les traba u obstaculiza caminos para crear valor y riqueza con ética; por si no fuera suficiente, imagine que ese obtuso sistema socio-político- económico ha procreado o generado al hombre más rico del planeta, mientras que, al mismo tiempo, ha situado, angustiosamente, a más de la mitad de su población en peligrosa, injusta e inmoral situación de pobreza y de pobreza extrema; sin que nadie, y menos, la élite de privilegiados de ese virulento sistema socio-político-económico, se inmute, ni mueva un dedo, ni se preocupe, mucho menos se ocupe por mejorarlo, montando así, de manera irresponsable, una evidente e indudable ¡bomba de tiempo!
Imagine a otro personaje que represente a los Partidos Políticos de aquella sociedad, Partidos que ignoran que sus candidatos deben demostrar, primero, su respeto y su tesón por construir y fortalecer un carácter íntegro, sólidamente formado; un carácter sano y maduro, en donde sus elecciones se caractericen por estar centradas en Principios correctos; y luego, no saben los dirigentes de esos Partidos de aquel país, que sus candidatos deben también comprobar, además de un carácter decente, virtuoso, también deben demostrar específicamente su pericia negociadora, porque desconocen que un político que no sepa negociar con honestidad, tiene poco que hacer y debe abstenerse de estar en la cosa pública; en su lugar, los Partidos, imprudentemente, entre otros errores, se dejan influenciar por los Medios informativos, quienes persiguen el Rating, y proponen a la ciudadanía, por lo general, candidatos enfocados en la imagen externa, propietarios de un carácter inmaduro, sin capacidad para solucionar problemas y sin saber negociar con destreza; entonces, cuando llegan al poder, negocian temerosos, o tensos, proclives a hacerlo sin ética, pues sus candidatos de ningún modo han recibido capacitación o tomado un libro sobre negociación; por eso, al paso de unos meses, en aquella sociedad civil de aquel lejano país, esos políticos se convierten en auténticas decepciones al momento de gobernar, porque Los Dirigentes de las Instituciones, miembros de esa élite privilegiada por haber recibido mejor educación, ignoran que todo patrimonio logrado, contiene una cuota de pasivo social e ignoran que la guerra y la Paz, son producto de negociaciones; por tanto, Los Militares y sus familias, son los primeros en pagar injustamente la impericia negociadora de sus gobernantes.
Ante esta mermelada de ingredientes, “La ciudadanía o sociedad civil” quien es ese otro fascinante personaje al que usted le está prestando atención desde su cómodo Palco del teatro. De pronto, usted observa que éste personaje se queja, angustiada, tensa, temerosa, de que sufre bajos niveles de calidad de vida, y que no sabe qué hacer.
Usted, desde su Palco, observa que esa ciudadanía o sociedad civil, al elegir aceptar o rechazar (de muchas formas) al resto de los protagonistas que inciden claramente en su calidad de vida --quizás sin darse total cuenta--- ¡contribuye y sufraga directamente todas las causas del problema a resolver! convirtiéndose en corresponsable de las consecuencias de no cuidar el bien común; a la vez, es ella, “la ciudadanía o sociedad civil”, quien tiene el legítimo poder de elegir corregir rumbos y personas. Es decir, ella es el personaje que representa, a quien tiene en sus manos, todas las soluciones para los 3 plazos.
Con todo, usted sigue observando desde su Palco que “La ciudadanía o sociedad civil” de aquel país, pudiendo solucionar por ella misma su problemática, se encuentra enredada, enmarañada, distraída con tantos enfoques y opiniones que surgen a diario, procedentes de sus líderes que encabezan sus Instituciones, los que no tienen conciencia de atender debidamente al bien común.
Así pues, entonces “La ciudanía o sociedad civil” muy estresada y que no acierta en pensar con claridad, le solicita a un especialista en resolución de conflictos, o sea ¡A Usted! que todavía está en su cómodo Palco, y éste personaje le pide que le ayude, de buena fe, a encontrar las posibles soluciones para resolver, en los 3 plazos, la problemática de su bajo nivel de calidad de vida.
Usted, ¿Qué haría?
Así las cosas, respetuosamente, y con la prudencia debida, si usted me lo permite, le compartiré mi reflexivo punto de vista.
Después de analizar, (espero que junto con usted) con herramientas Mediadoras los personajes desde aquel Balcón, deduzco que lo acontecido en El Casino Royale es una prueba contundente de que aquella bomba de tiempo que generó el diseño del tóxico sistema socio-político-económico que se practica, junto con la ausencia en La Ciudadanía de la práctica de Valores que honran los Principios correctos, a esa bomba le llegó su tiempo.
¡Y ya estalló! ya se manifestaron las consecuencias de mezclar dos ingredientes explosivos.
Por tanto, desde “El punto de vista Mediador”, le propongo a “La ciudadanía o sociedad civil”, que evalúe ella, que el primer paso para resolver el conflicto que tiene a tanto protagonista confundido y además dolido, sea el que, (honrando la humildad) reconozca en forma explícita y tácita, entre La ciudadanía el error principal que condujo a la amarga y punzante lección aprendida, que fue: “el no honrar como corresponde, la valiosa cultura de otorgarle la importancia debida, al bien común”; en seguida, le sugeriría que ella analizara la conveniencia de transmitir ese valioso conocimiento ---el de cuidar el bien común---- educando mejor a la próxima generación, desde a sus niños, para heredarles ésta valiosa experiencia con el fin de que ellos, no cometan el mismo error. Así se garantiza o al menos se asegura, dentro de 15 años, el triunfo de la práctica de los Valores honrando los Principios correctos.
Luego de evaluar la conveniencia de primero reconocer el problema y sus causas más influyentes, y de evitar repetirlas para que en el futuro próximo no se vuelva a cometer el mismo error, lo siguiente que le propondría a “La ciudadanía o sociedad civil” es que ella estudiara las ventajas de avocarse de inmediato, primero que cualquier otra cosa, en el re-diseño del sistema de Justicia, privilegiando brindar a toda “La ciudadanía o sociedad civil” anchas autopistas pacíficas, que les den acceso a todos sus miembros a La Justicia real de alto nivel de calidad; instalar en ese sistema de Justicia, vías no adversariales, por tanto, que no inciten a la violencia, sino al diálogo, no al Ganar –Perder, sino al Ganar-Ganar-Ganar (Gana A, Gana B y Gana el bien común) y a la mutua comprensión; en ese sentido La Mediación profesional moderna es, por mucho, el método que mejor ofrece, estas nobles y humanistas ventajas a toda la población; un sistema de Justicia en el que solo los casos muy extremos, los que después de agotar las vías pacíficas a través de La Mediación profesional, si las partes no llegaron a un acuerdo sensato, sean derivadas ante un Juez como último recurso; y no, como el primero, tal y como es hoy.
El tercer y último paso que le propondría a La ciudadanía sería que analizara ella misma la conveniencia de re-diseñar el sistema socio-político- económico para que se otorgue a la sociedad una legítima esperanza de que, sin perder la honradez, se tenga la confianza de que se pueda plantear un proyecto de vida digno, gratificante, alejado de todas las pobrezas, y que luego, con amor, negociando con pericia, con trabajo y paciencia, hacerlo realidad.
Regresando ahora al tema del Casino Royale, El meollo, según las pruebas recabadas hasta el día de hoy, es decir, el factor más influyente para que apareciera la nefasta violencia entre humanos, hasta el triste grado de hacer perder injustamente la vida a inocentes, fue: el dinero. Ese ingrediente adorado como a un dios, por los avaros y por los codiciosos; por todos aquellos que no tienen la madurez de carácter para medir y controlar su ambición, anhelando la posesión de un patrimonio de tal tamaño, que excede los méritos realizados; y además, sin saber negociar con eficacia; lo anhelan de tal manera que les resulta irrelevante que éste patrimonio llegue a sus manos manchado de sangre, de injusticias y de inmoralidades, como si ese fuese el criterio objetivo a medir, para que de ello dependiera su salvación eterna.
Los siguientes pasos a sugerir a “La ciudadanía o sociedad civil”, para solucionar esa deteriorada calidad de vida de la que se tanto queja, con el debido respeto, se los dejo a usted, para que siga practicando utilizar su imaginación con la herramienta “El tercero Neutral”.
Jesús Elizondo González. Presidente fundador del Centro de Mediación Privado, S.A. de C.V; Maestro en Alta Dirección de Empresas del IPADE; LAE del ITESM; Mediador Certificado por el Poder Judicial en el estado de Nuevo León; Capacitado en Mediación profesional en Buenos Aires, Argentina, Cd. de México, D.F., Sacramento, California, Minneapolis, Minnesota, Certificación en Soluciones de Alto Rendimiento al Conflicto, en el EGADE; Catedrático de la Universidad Regiomontana en la materia: “Negociación”; Conferencista en materia de Mediación profesional y Negociación. Ex Presidente del Colegio de Mediadores de Nuevo León, A.C. (2007-2011). Mediador privado profesional desde 2002. http://centrodemediacionprivado.blogspot.com/, centro.de.mediacion@hotmail.com  
Publicar un comentario

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey

Mediación Monterrey. Por una regia y pacífica solución. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda. Mediación Monterrey desde 2008.

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda

Métodos Alternos de Solución de Conflictos de José Benito Pérez Sauceda
Métodos Alternos de Solución de Conflictos: Justicia Alternativa y Restaurativa para una Cultura de Paz por José Benito Pérez Sauceda